‘El nombre del viento’ de Patrick Rothfuss
Os voy a ser muy sincero. Doblemente sincero.
El nombre del viento, del debutante Patrick Rothfuss, llegó a mis manos porque la editorial me lo envió a casa. Si hubiera visto El libro del viento en cualquier librería, no le habría dedicado ni un segundo: su formato aparente, el de “fantasía épica”, sencillamente hace tiempo que me agotó.
Pero… cuando llevaba apenas 10 páginas leídas, me di cuenta de que estaba delante de algo diferente.
Cuando llevaba 300 me acordé de la razón por la que leo tantos libros: en parte por placer, pero fundamentalmente leo tanto para encontrar libros como éste.
Cuando llevaba 500 páginas, a pesar de que había consumido la historia de Kvothe a una velocidad endiablada, empecé a reducir el ritmo de lectura. Aunque no os lo creáis, no quería que el libro se acabara. Así que, luchando contra la intriga, he ido paladeando las últimas páginas de El nombre del viento de la misma forma que los enólogos calibran un caldo único.
