<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom">

	<channel>
		<title>Magazine - escritura</title>
		<link>http://www.papelenblanco.com</link>
		<description>
Blog sobre literatura, críticas de libros, internet y letras.		</description>
		<pubDate>2012-02-13 07:15:13</pubDate>

		<generator>http://www.papelenblanco.com</generator>
                    <item>
      <title><![CDATA[Norman Mailer reflexiona sobre la escritura en 'Un arte espectral']]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/ensayo/norman-mailer-reflexiona-sobre-la-escritura-en-un-arte-espectral</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/ensayo/norman-mailer-reflexiona-sobre-la-escritura-en-un-arte-espectral</guid>
      <pubDate>Mon, 23 Jan 2012 17:57:48 +0000</pubDate>

      <author>Sarah Manzano</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image10131" class="centro" alt="norman mailer" src="http://img.papelenblanco.com/2012/01/norman_mailer_1988.jpg" /></p>

	<p>Cada día que pasa percibimos que los libros electrónicos han dejado de ser algo de unos pocos para convertirse en una realidad palpable. El nuevo formato conlleva forzosamente una nueva forma de negocio y qué mejor momento que este para reflexionar sobre la escritura, los escritores y el negocio editorial. De esta manera, se publica ahora <strong>Un arte espectral</strong> del insigne <strong>Norman Mailer,</strong> que se estrena en nuestras librerías como novedad. Lo publica <strong>Backlist</strong> y tiene un precio de <strong>19,50 euros</strong> en edición rústica con solapas.</p>

	<p>&#8216;Un arte espectral&#8217; reúne una gran cantidad de textos ya publicados y material inédito para darnos a conocer el peculiar punto de vista del escritor sobre su trabajo y el negocio de las editoriales. Prólogos, introducciones, entrevistas, además de un análisis personal de los que él considera sus gigantes literarios conforman este libro tan especial. Autores como <strong>John Updike</strong>, <strong>Joyce Carol Oates</strong> o el mismísimo <strong>Tolstoi</strong> recorren estas páginas que nos permiten asomarnos a la realidad del escritor, a su trabajo diario, sus problemas y sus alegrías. Y todo ello, por supuesto, salpicado de perlas como esta:</p>

	<p><!--more--></p>

<blockquote>Escribir un best seller intencionadamente no deja de tener puntos de comparación con el acto de casarse por dinero para descubrir que la ausencia de amor es más costosa de lo previsto.</blockquote>

	<p>Norman Mailer nació en 1923 en Nueva Jersey. Estudió en Harvard antes de participar en la II Guerra Mundial, y fue a su vuelta cuando publicó <strong>Los desnudos y los muertos</strong>, que lo llevó a la fama de inmediato. Se le considera junto a <strong>Tom Wolfe</strong> y <strong>Truman Capote </strong>uno de los padres del llamado <em>Nuevo periodismo</em>. Ganador dos veces del premio Pulitzer, novelista, ensayista, periodista e incluso cineasta, Mailer pertenece a la generación de escritores que engloba nombres como <strong>Saul Bellow o John Updike</strong>. Moriría en Nueva York en 2007, pero nos dejó algunos títulos inolvidables como <strong>Los ejércitos de la noche</strong> o <strong>El fantasma de Harlot</strong>.</p>

	<p>Aunque suelo ser más lectora de novelas que otra cosa, me llaman mucho la atención este tipo de libros. Poder bucear en los entresijos del mundillo editorial, colarte en el escritorio de trabajo de un autor es una tentación demasiado grande. Me parece muy adecuado publicar este libro ahora, justo cuando está despegando el libro electrónico y hay cierta incertidumbre en el mundo editorial. Pase lo que pase, cambie lo que tenga que cambiar, una cosa está clara:<strong> libros y lectores habrá siempre, en el formato que sea</strong>.</p>

	<p>Más información | <a href="http://www.planetadelibros.com/un-arte-espectral-libro-59055.html">Ficha en Backlist</a><br />
En Papel en Blanco | <a href="http://www.papelenblanco.com/escritores/quieres-vivir-en-el-apartamento-de-norman-mailer">¿Quieres vivir en el apartamento de Norman Mailer?</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Escritura Creativa: Diccionarios, ficción continua.]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/creacion/escritura-creativa-diccionarios-ficcion-continua</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/creacion/escritura-creativa-diccionarios-ficcion-continua</guid>
      <pubDate>Sat, 01 Oct 2011 09:58:59 +0000</pubDate>

      <author>Pedro Crenes Castro</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image9641" class="centro" alt=diccionarios.jpg src="http://img.papelenblanco.com/2011/09/diccionarios.jpg" /><br />
Que nuestros lectores picados por la escritura lo prueben. Los <strong>diccionarios </strong>son una fuente de ficción continua siempre y cuando se usen como es debido. Ya saben ustedes que estas armas la carga el demonio. El <strong>demonio </strong>del que hablaba Vargas Llosa en su ensayo <a href="http://www.alfaguara.com/es/libro/cartas-a-un-joven-novelista/">Cartas a un joven novelista </a>o los <strong>fantasmas </strong>de los que se ocupa Ernesto Sábato en <a href="http://www.planetadelibros.com/el-escritor-y-sus-fantasmas-libro-13010.html">El escritor y sus fantasmas</a>. Da igual: el diablo o fantasma que llevamos dentro carga los diccionarios para dispararle al folio en blanco. Expliquemos el asunto.</p>

	<p>Los diccionarios son como un supermercado por el cual te puedes pasear e ir comprando ingredientes para luego guisar tus argumentos. Son una suerte de bitácora para el universo, porque desde allí las cosas van adquiriendo nombre y su textura y abandonamos, a fuerza de saber cómo se llaman las cosas o qué significan, la imprecisión y la falta de confianza con las historias que vamos a contar. <!--more--></p>

<blockquote>Si quieres comenzar por alguna parte a guisar tu argumentos, a disparar tu creatividad, pásate por un diccionario pero no seas en exceso académico: unos huevos fritos de toda la vida, si los mezclas con queso roquefort ¿qué te saldría? no sé, inténtalo en tu cocina esta tarde pero lo más seguro es que sabrán diferente. Por ello. Busca cualquier tipo de diccionario para capturar ideas que comiencen a gestar una historia. Dijimos que <a href="http://www.papelenblanco.com/creacion/escritura-creativa-miedo-blanco">el papel en blanco</a> causa cierto vértigo a veces, no sabemos por dónde empezar pero, si te angustia esa idea del arranque, pásate por un diccionario.</blockquote>

	<p>Existe uno que se llama <strong>Diccionario de Ideas afines </strong>(Editorial Herder, 2000 7ª edición)  de Fernando Corripio que es muy útil a la hora de escribir. Por ejemplo si buscas la palabra “chocolate” te pone al lado todas las ideas relacionadas: tipos, ingredientes fabricación, etc. Todo ello con sus términos concretos que van despertando la creatividad. Luego tengo uno de términos legales que define en tono jurídico ciertas palabras. Ni siquiera lo tengo de la A a la Z pero es rico en sus matices y texturas. </p>

	<p>Luego está uno de <a href="http://www.andrestrapiello.com/">Andrés Trapiello </a>que se llama <strong>El arca de las palabras </strong>(Fundación José Manuel Lara, 2006) que se dedicó a cazar palabras y a elaborarles un particular significado combinando términos, publicándolos en el Diario <a href="http://www.lavanguardia.com/">La Vanguardia</a>. El de María Moliner, <strong>Diccionario de uso del español</strong>, indispensable, y el de Manuel Seco, <strong>Diccionario del español actual</strong>, una maravilla de la erudición y de amor a esta lengua nuestra. </p>

	<p><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Gustave_Flaubert">Flaubert </a>y otros locos de las letras leían el diccionario. No por ser pretenciosos si no por ser precisos, por enlazar palabras que los llevaran al conocimiento más exacto de lo que les rodeaba para después inventarse los nombres de sus propios universos. Hagamos la prueba ver qué pasa.</p>

	<p>Si tiramos de una palabra saldrá otra y otra y si la combinamos con un color, con una atmósfera y le ponemos nombre al que habita esas palabras, se irá levantando una historia que crecerá en la medida que la trama marche por el camino de las palabras. La conexión puede ser infinita y la ficción puede durar hasta que el tiempo deje de ser.</p>

	<p>En Papel en Blanco | <a href="http://www.papelenblanco.com/creacion/escritura-creativa-miedo-blanco">Escritura Creativa: Miedo blanco.</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Scriptura continua: cuando no había separaciones entre palabras y leer era como resolver un rompecabezas]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/metacritica/scriptura-continua-cuando-no-habia-separaciones-entre-palabras-y-leer-era-como-resolver-un-rompecabezas</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/metacritica/scriptura-continua-cuando-no-habia-separaciones-entre-palabras-y-leer-era-como-resolver-un-rompecabezas</guid>
      <pubDate>Fri, 24 Jun 2011 08:40:49 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="centro" src="http://img.papelenblanco.com/2011/06/escribano1.jpg" class="centro" alt="escribano1.jpg" />Hoy le dices a un adolescente que se ponga a leer y se siente como un condenado a las galeras, tam, tam, tam. Pero leer, en la actualidad, es una actividad muy asequible si la comparamos con la <em>scriptura continua</em>,<strong> la escritura temprana en la que no se usaban espacios para separar las palabras</strong>.</p>

	<p>En los libros de los escribas, las palabras se sucedían ininterrumpidamente en toda línea de toda página. Esta falta de separación <strong>reflejaba los orígenes orales del lenguaje escrito</strong>: cuando hablamos no hacemos pausas entre dos palabras: las sílabas fluyen continuamente de nuestros labios. </p>

	<p>Así que leer en aquellos tiempos suponía una carga cognoscitiva que no era moco de pavo, como explica<strong> John Saenger</strong> en <em>Space Between Words</em> (Espacio entre palabras): los ojos de los lectores, entonces, debían moverse lentamente, minuciosamente, como si observaran una colección de insectos aplastados en el libro, teniendo con frecuencia que detenerse a recapitular al comienzo de cada oración, ya que la mente luchaba por entender dónde acababa una palabra y empezaba otra nueva, así como la función de cada palabra en el sentido de la frase. <br />
<!--more--></p>

	<p>La lectura era una ordalía, un rompecabezas, una sopa de letras: toda la corteza del cerebro, incluidas las áreas frontales asociadas a la solución de problemas y adopción de decisiones, estaban obligadas a hervir de actividad. Ésa era también la razón de que la lectura fuera una actividad casi ritual y reconcentrada, <strong>algo así como un retiro espiritual</strong>. </p>

<blockquote>A los primeros escritores nunca les pasó por la cabeza insertar espacios en blanco entre las palabras. Se limitaban a transcribir el habla, escribían lo que les dictaban sus oídos (hoy, cuando los niños empiezan a escribir, tampoco separan las palabras: como los antiguos escribanos, transcriben lo que oyen). Así pues, los escribas no prestaban mucha atención al orden de las palabras en una frase dada. En el lenguaje hablado el significado siempre se había transmitido principalmente a través de la inflexión, un patrón de los acentos que el hablante pone en determinadas sílabas; y esa tradición oral continuó gobernando el lenguaje escrito.</blockquote>

	<p>Hoy nos parecería una tortura leer de esta forma porque la mayoría de nosotros estamos habituados a leer con rapidez, a leer para recabar información. Pero la mayoría de los griegos y romanos alfabetizados gustaban de los melifluos patrones métricos y tónicos del texto pronunciado. Como quien entona una canción.</p>

	<p>Vía | <em>Superficiales</em> de Nicholas Carr</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[La fe en lo que escribo]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/creacion/la-fe-en-lo-que-escribo</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/creacion/la-fe-en-lo-que-escribo</guid>
      <pubDate>Mon, 02 May 2011 19:55:08 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" src="http://img.papelenblanco.com/2011/05/mano-escritor-2.jpg" alt="" />José únicamente tenía que sentarse y abordar los folios en blanco con tal énfasis, con tal nervio, que <strong>sus textos semejaban mensajes cifrados por una máquina Enigma</strong> que ni el mismo Alan Turing ni una piedra Rosetta, al alimón, descifrarían. </p>

	<p>&#8220;Escribe, escribe, escribe&#8221;, le exhortaba su voz interior. &#8220;No importa lo que escribas, sólo escribe&#8221;. Y se esforzaba tanto en cumplir ese mandato, tan astronómica era la monumentalidad de aquel proyecto, que una suerte de jurado imaginario había creado unas expectativas demasiado elevadas entorno de su obra y el miedo a no complacerlas <strong>le impelía a redoblar el sacrificio</strong>, retroalimentando las mismas expectativas en un círculo sin fin que sólo culminaría en la obra perfecta, la obra que desbancaría a clásicos y modernos, a consagrados y noveles. </p>

	<p>Tan legendaria y prometedora se le antojaba su ambición que ya era en sí misma era una garantía de éxito fulgurante, <strong>o al menos de que iba a ser alguien tocado por un destino singular</strong>.</p>

	<p>A veces, sin embargo, en un instante de lucidez y parálisis en aquel fragor del bolígrafo rasgando las hojas, se acordaba de que el mundo lo poblaba mucha gente, <strong>que los premios literarios recibían demasiados originales</strong> y que existían tantos manuscritos por descubrir como seres humanos; que quizá sería más probable que encontrase a su paso un maletín atestado de millones que un reconocimiento a un esfuerzo tal vez baldío. </p>

	<p><!--more--></p>

	<p>¿No debería dedicarse a algo que complaciera su propio deleite? Rememoró las salmodias de su padre: ¿no debería ambicionar no ambicionar nada y congraciarse con su vida? ¿No debería enfrentarse a sus problemas y no confundirlos con la tentación de dejar constancia de su paso por el mundo vía libro? ¿No debería vivir la vida sin más, liviano, y no dejarse embaucar por la emponzoñada avidez de transformarse en otra persona? ¿No debería ingresar en el seminario y hacer feliz a su padre, reconciliándose con su verdadera condición, y no afanarse hasta la angustia por alcanzar una posteridad de cartón piedra que palidecía frente a la eternidad que le ofrecía Dios? ¿No debería purificar su alma y dejar paso a una fe renovada? <strong>Fe en él</strong>, fe en el proyecto de vida que habían escogido para él; fe en una religión que saciaba todas tus dudas si las planteabas desde el ángulo adecuado.</p>

	<p>No obstante, su fe se había encaminado por otros derroteros mucho más mundanos, espoleada por el odio y el rencor, por el ansia, las prisas y la obsesión; y semejantes vacilaciones las interpretaba al igual que <strong>las influencias perniciosas del amor</strong> (en gran medida platónico) que en los inicios de su adolescencia le habían arremetido sin tregua, vaciando su escritura de voluntad e inspiración. Aquella crisis sobre la naturaleza de sus esfuerzos se parecía, en efecto, a las crisis que sufrió debido a Marta Sanpere o a Vanesa Pablino y que, de igual modo, provocaron que su arte se hubiera resentido.</p>

	<p>Ignoraba si acabaría transformado en seminarista, lo que sí que sabía con certeza era que jamás traicionaría su actual estilo de vida, porque no concebía otra forma de escapar de un futuro insatisfactorio que no fuese correr en dirección contraria, <strong>usando su bolígrafo descapuchado como cohete</strong>. ¡Zas!</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Virginia Woolf a 70 años de su último paseo a lo largo del río Ouse]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/escritores/virginia-woolf-a-70-anos-de-su-ultimo-paseo-a-lo-largo-del-rio-ouse</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/escritores/virginia-woolf-a-70-anos-de-su-ultimo-paseo-a-lo-largo-del-rio-ouse</guid>
      <pubDate>Mon, 28 Mar 2011 23:13:17 +0000</pubDate>

      <author>Juliana Boersner</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="centro" src="http://img.papelenblanco.com/2011/03/94754affc9b7e707ca5302e01110095b.jpg" alt="Virginia Woolf" /></p>

	<p>Ayer 28 de marzo se cumplieron <strong>70 años</strong> de aquel frío día primaveral en el que la escritora inglesa <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Virginia_Woolf">Virginia Woolf</a> llenó con piedras los bolsillos de su abrigo y se sumergió en las aguas del río Ouse sabiendo que no sobreviviría. Pocas horas antes había tenido el cuidado de dejar un par de cartas para su esposo y una a su hermana Vanessa. En una de ellas le escribió a su amado <a href="http://www.mantex.co.uk/2009/09/19/leonard-woolf-biographical-notes/">Leonard</a>: </p>

<blockquote>Siento que voy a enloquecer de nuevo. Creo que no podemos pasar otra vez por una de esas épocas terribles. Y no puedo recuperarme esta vez. Comienzo a oír voces, y no puedo concentrarme. Así que hago lo que me parece lo mejor que puedo hacer.</blockquote>

	<p>La locura era la compañía permanente de Virginia. Si les parece muy duro o cruel, no hablemos de locura, sino de las voces que la acompañaban el vacío de creatividad que regularmente experimentaba entre libro y libro. Y es que de los limbos de la no escritura emergían ecos angustiosamente premonitorios de un período de angustia y sobresaltos que cada vez se hacían más insorportables para ella. </p>

	<p>Virginia <strong>habia nacido en Londres el 25 de enero de 1882</strong>, y era la tercera hija de Leslie Stephen y Julia Jackson, quienes tuvieron juntos cuatro hijos, además de Virginia estaban: Vanessa, Thoby y Adrian. El grupo familiar, sin embargo, era numeroso si contamos los hijos de los primeros matrimonios de los padres: George, Stella y Gerald Duckworth eran hijos del primer matrimonio de Julia con Herbert Duckworth mientras que Laura Makepeace Stephen era hija de Leslie y Minny Thackeray. <!--more--></p>

	<p>Este gran grupo familiar junto con primos, primas y amigos constituyó con el tiempo uno de los grupos literarios más importantes de todos los tiempos: <strong>Bloomsbury</strong> del cual Virginia y su marido Leonard Woolf formaban parte fundamental. Juntos crearon la editorial <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Hogarth_Press">Hogarth Press</a> que también se convirtió en un hito. Todo parecería hablar de una relación y de una familia esplendorosa pero Virginia sabía desde temprano que algo no estaba bien con ella y a medida que se ponía más de manifiesto su <strong>desorden bipolar </strong>más se apuraba en crear su obra literaria antes de que las voces terminaran por acabar con ella. </p>

	<p>&#8216;Al faro&#8217;, &#8216;Las olas&#8217;, &#8216;La Sra. Dalloway&#8217;, &#8216;Orlando&#8217; y &#8216;Flush&#8217; son apenas algunos de los títulos que Virginia dejó a la posteridad, casi opacados por sus monumentales diarios que son también un documento detallado de su proceso creador, del momento histórico que le tocó vivir y sobre todo de su propia evolución hacia la locura. </p>

	<p>Hace 70 años Virginia Stephen supo que esta vez ya no habia escapatoria posible y con una lucidez pasmosa se inmoló en las aguas del río. No la atormentarían más ni el golpeteo en su mente ni los fantasmas de lo desconocido. Su amor y reconocimiento a su compañero no dejaron lugar a dudas de su lealtad a si misma, a la escritura, a la vida (aunque ellos parezca paradójico). </p>

<blockquote>No puedo luchar más. Sé que estoy arruinando tu vida, que sin mí tú podrás trabajar. Lo harás, lo sé. Ya ves que no puedo ni siquiera escribir esto adecuadamente. No puedo leer. Lo que quiero decir es que debo toda la felicidad de mi vida a ti. Has sido totalmente paciente conmigo e increíblemente bueno. Quiero decirlo —todo el mundo lo sabe. Si alguien podía haberme salvado habrías sido tú. Todo lo he perdido excepto la certeza de tu bondad. No puedo seguir arruinando tu vida durante más tiempo. No creo que dos personas pudieran ser más felices que lo que hemos sido tú y yo. V</blockquote>

	<p>Que el faro de su obra siga iluminando por siempre los pasos de quienes amamos la literatura. </p>

	<p>Que nadie tema a Virginia Woolf que todos la celebren y encuentren en sus palabras razones para persistir en la vida y la escritura. </p>

	<p>En Papel en Blanco | <a href="http://www.papelenblanco.com/fichas/escritores-en-lengua-extranjera/virginia-woolf">Virginia Woolf</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Escritura creativa: Miedo blanco.]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/creacion/escritura-creativa-miedo-blanco</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/creacion/escritura-creativa-miedo-blanco</guid>
      <pubDate>Tue, 22 Mar 2011 21:09:00 +0000</pubDate>

      <author>Pedro Crenes Castro</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image8704" class="derecha" alt=hoja-en-blanco.png src="http://img.papelenblanco.com/2011/03/hoja-en-blanco_366.png" />No, no se equivocan de página: esta no es una web de deportes de invierno por muy blanca que sea la página y por mucho blanco que tenga el título de este artículo. Tranquilos. Ya decía <strong>Alfonso Ussía </strong>en el segundo tomo de &#8216;El tratado de la buenas maneras&#8217; que lo de esquiar puede resultar ser un pelín hortera y cursi. Eso decía él.</p>

	<p>Pero al igual que uno que se tira con esquíes por una pendiente blanca, con esa misma locura se lanza el escritor sobre la página en blanco. Y no nos pongamos tiquismiquis con el color: si la pantalla fuera verde pistacho, azul cobalto o rosa chicle, la sensación sería la misma: blanco vacío, vértigo blanco. Arrancar no es fácil, ni para esquiar ni para escribir.</p>

	<p>Por eso, los que quieran comenzar a escribir tienen que aprender esto primero: la literatura es un desafío y es hija de la victoria del buen oficio contra la nada, contra el no ser, contra la inexistencia. Porque nada de lo que escribimos es cierto y ciertamente nada de ello será nunca verdad, aunque te compren los derechos de tu novela para hacer una película.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Habrá días y días: días de una profusa hemorragia de palabras, tramas e historias que van configurando un universo y otros en los que el desánimo y la falta de ideas dejará el cursor parpadeando en la pantalla del ordenador esperando a que pulsemos el gatillo del teclado y comencemos a disparar palabras. Escribir es transpirar, luchar y sobrevivir. Pero para este oficio, como diría <a href="http://www.elpais.com/articulo/portada/Kapuscinski/literatura/periodismo/elpepuculbab/20101113elpbabpor_8/Tes">Ryszard Kapuscinski</a>, no sólo no sirven los cínicos, sino tampoco los inconstantes y los que se derrotan a las primeras de cambio. </p>

	<p>La literatura y la hoja en blanco necesitan nutrirse de voluntades férreas y apasionadas que quieran modificar la nada para construir en ella totalidades posibles, mundos que podrían ser, personas que no son pero podrían ser (o deberían estar) porque ¿quién no a querido alguna vez encontrarse con un personaje de ficción para charlar con él más allá de lo que su autor le ha dado oportunidad de vivir? A propósito de esto, busquen la novela de <strong>Vanesa Montfort </strong> <a href="http://www.periodistas-es.org/libros-y-publicaciones/mitologia-de-nueva-york-de-vanessa-montfort">Mitología de Nueva York</a>: un artefacto literario con vida propia y un protagonista principal que amenaza con salir de la novela.</p>

<blockquote>Y por fin estamos allí, solos ante la página en blanco, el cursor parpadeando o el bolígrafo ya en ristre para emprenderla a metáforas, elipsis y tramas contra ella. Da igual como escribas, donde escribas que vayas a escribir, que historia nos quieras narrar: ante esa inmensidad blanca todos sentimos el vértigo de la primera palabra que nos lleva a la segunda y, mediado el tiempo y las ganas y la pasión, llegamos al cuento la novela o la poesía.</blockquote>

	<p>Pero tranquilos, ante la apasionante tarea de escribir, tenemos muchas ayudas en libros, revistas y en distintas páginas web. Vamos a transitar por algunas de ellas, vamos a buscar sobre todo libros que nos ayuden con técnicas y nos estimulen con ideas y conceptos sobre el arte de escribir. Aunque no caminamos solos, solos nos hemos de enfrentar al blanco, sin miedo, pero con los ojos inyectados por la pasión que algunos pintan de rojo pero que podría ser perfectamente azul.</p>

	<p>Quien escribe estos artículos, se confiesa, como lo hace <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Milan_Kundera">Milan Kundera </a>en &#8216;El arte de la novela&#8217;, un practicante, alguien que busca, que practica el oficio, que se cae, se levanta, sigue y escribe. Juntos nos vamos a sumergir en esta aventura que es escribir y espero que me acompañen, que el intercambio sea fluido y beneficioso. Que estas confesiones sean un ejercicio intelectual que nos estimule y anime a seguir escribiendo.</p>

	<p>En Papel en Blanco | <a href="NaNoWriMo: cincuenta mil palabras en treinta días, ¿te atreves?">NaNoWriMo: cincuenta mil palabras en treinta días, ¿te atreves?</a>        |<a href="http://www.papelenblanco.com/tutoriales/libros-para-empezar-a-escribir">Libros para empezar a escribir                     </a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[¿Cuál es el mayor secreto para convertirse en escritor? Transpiración, transpiración y más transpiración (y III)]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/escritores/cual-es-el-mayor-secreto-para-convertirse-en-escritor-transpiracion-transpiracion-y-mas-transpiracion-y-iii</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/escritores/cual-es-el-mayor-secreto-para-convertirse-en-escritor-transpiracion-transpiracion-y-mas-transpiracion-y-iii</guid>
      <pubDate>Thu, 25 Nov 2010 12:05:04 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" src="http://img.papelenblanco.com/2010/11/alfred-hitchcock.jpg" alt="" />¿A qué edad escribió <strong>Mark Twain</strong> <em>Las aventuras de Huckleberry Finn</em>? A los 49 años. El crítico literario <em>Franklin Rogers</em> escribió sobre la técnica de Twain: “<em>Su procedimiento rutinario parece haber sido comenzar una novela con algún plan estructural que generalmente pronto se demostraba defectuoso, con lo cual él buscaba un nuevo hilo argumental que vencería la dificultad, volvía a escribir lo ya escrito y luego seguía adelante hasta que algún nuevo defecto le forzaba a repetir el proceso.</em>”</p>

	<p>No en vano, Twain tardó 10 años en terminar su libro. </p>

	<p>Por su parte, <strong>Daniel Defoe</strong> escribió <em>Robinson Crusoe</em> con 58 años.</p>

	<p><strong>Alfred Hitchcock</strong> tuvo su mejor racha cinematográfica (<em>Crimen perfecto, La ventana indiscreta, Vértigo, Con la muerte en los talones</em> y <em>Psicosis</em>) entre la edad de 54 y 61 años.</p>

<blockquote>La idea de Galeson de que la creatividad puede dividirse en dos tipos, conceptual y experimental, tiene un número de implicaciones importantes. Por ejemplo, a veces pensamos que lo que les pasa a los de maduración tardía es que tardan en arrancar. Como no comprenden que algo se les da bien hasta que cumplen los cincuenta, lógicamente alcanzan el éxito tarde en la vida. Pero esto no es exactamente así. (…) También pensamos a veces que, cuando a un artista se le descubre tarde, fue porque el mundo tardó en apreciar sus dones. En ambos casos se presume que el prodigio y el maduro tardío son fundamentalmente lo mismo, y que un florecimiento tardío es sencillamente un genio bajo condiciones de fracaso en el mercado. Lo que el argumento de Galenson sugiere es algo más: que los tardíos florecen tarde porque, hasta un momento tardío de sus carreras, sencillamente no son muy buenos.</blockquote>

	<p><!--more--></p>

	<p>¿Cuántos aspirantes a artista sencillamente no lo consiguieron porque, al poco de empezar, no alcanzaron los objetivos que popularmente se consideran habituales? Millones. Millones de personas que se creyeron el cuento de que genialidad, si no viene de serie, no es genialidad, <strong>y además resulta de todo punto frustrante perseguirla sin garantías de que se alcanzará algún día</strong>. </p>

	<p>Tal vez una mayor divulgación de cómo funciona realmente la genialidad, y de que los grandes maestros no nacieron grandes sino que se hicieron grandes tras décadas de penosos esfuerzos y peajes draconianos, tal vez, digo, <strong>fomentaría una nueva oleada de autores que podría enriquecer enormemente el paisaje cultural</strong>. </p>

	<p>Tal vez ayudaría que, ante la próxima pregunta sobre el secreto del éxito, el interpelado preguntara, bien, ¿cuántos años llevas intentándolo de manera constante? Si la respuesta no se estima en décadas, ya sabéis lo que toca. </p>

	<p>Podéis profundizar en las nuevas teorías sobre la excelencia y el virtuosismo en los artículos que escribí para Genciencia sobre este tema: <a href="http://www.genciencia.com/psicologia/practica-10000-horas-para-ser-el-mejor-el-talento-innato-i">Practica 10.000 horas para ser el mejor: el talento innato (I)</a> y <a href="http://www.genciencia.com/psicologia/practica-10000-horas-para-ser-el-mejor-el-talento-innato-y-ii">(y II)</a></p>

	<p>Vía | <em>Lo que vio el perro</em> de Malcolm Gladwell</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[¿Cuál es el mayor secreto para convertirse en escritor? Transpiración, transpiración y más transpiración (II)]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/escritores/cual-es-el-mayor-secreto-para-convertirse-en-escritor-transpiracion-transpiracion-y-mas-transpiracion-ii</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/escritores/cual-es-el-mayor-secreto-para-convertirse-en-escritor-transpiracion-transpiracion-y-mas-transpiracion-ii</guid>
      <pubDate>Tue, 23 Nov 2010 11:51:41 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" src="http://img.papelenblanco.com/2010/11/escribiendo.jpg" alt="" />Los genios precoces llaman tanto la atención que eclipsan la realidad de la excelencia: que la excelencia, en mayoría de casos, aparece <strong>tras frotar la lámpara de Aladino hasta que te sangren las yemas de los dedos</strong>… y luego seguir frotando.</p>

	<p>Cierto es que existen los enchufes, los autores mediáticos o esas excepciones como <strong>Herman Melville</strong>, que escribió un libro por año desde sus veintitantos, o <em>Ciudadano Kane</em>, que nació de un Orson Welles de sólo 25 años. </p>

	<p>Pero las estadísticas ponen las cosas en su sitio, como demostró un economista de la Universidad de Chicago llamado <strong>David Galenson</strong>. </p>

<blockquote>Examinó cuarenta y siete antologías de poesía principales publicadas desde 1980 y contó los poemas que aparecían con más frecuencia. Algunas personas, desde luego, discutirían la noción de que el mérito literario pueda cuantificarse. Pero Galenson sencillamente pretendía hacer un sondeo cruzado sobre una amplia sección de poemas que, según los eruditos literarios, conformaban lo más granado del canon estadounidense.</blockquote>

	<p>¿Cuál fue el resultado? Veamos los primeros 11 en orden, con la edad de sus creadores cuando publicaron la antología:</p>

	<p><!--more--></p>

	<p><em>Prufrock</em> de T. S. Eliot (23 años)</p>

	<p><em>La hora de la mofeta</em> de Robert Lowell (41 años)</p>

	<p><em>Visita al bosque con nevada vespertina</em> de Robert Frost (48 años)</p>

	<p><em>Carretilla roja</em> de William Carlos Williams (40 años)</p>

	<p><em>El pez</em> de Elizabeth Bishop (29 años)</p>

	<p><em>La mujer del comerciante fluvial</em> de Ezra Pound (30 años)</p>

	<p><em>Papá</em> de Sylvia Plath (30 años)</p>

	<p><em>En una estación del metro</em> de Pound (28 años)</p>

	<p><em>Mending Wall</em> de Frost (38 años)</p>

	<p><em>El muñeco de nieve</em> de Wallace Stevens (42 años)</p>

	<p><em>El baile</em> de Williams (59 años)</p>

<blockquote>No hay ninguna evidencia, concluía Galenson, que corrobore la pretensión de que la poesía lírica es cosa de personas jóvenes. Algunos poetas crean sus mejores obras al principio de sus carreras. Otros hacen su mejor trabajo decenios más tarde. El cuarenta y dos por ciento de los poemas de Frost presentes en las antologías los escribió el maestro después de cumplir cincuenta. ¿Y de Williams? El 44 por ciento. ¿Y Stevens? El 49 por ciento.</blockquote>

	<p>En la próxima y última entrega de esta serie de artículos sobre el secreto para convertirse en escritor os enumeraré más ejemplos de novelistas y cineastas que, estos sí, cumplen la norma de la excelencia: la excelencia es tardía y surge del esfuerzo y el tesón, generalmente.</p>

	<p>Vía | <em>Lo que vio el perro</em> de Malcolm Gladwell</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Leoyescribo.com, un nuevo portal para promocionar la literatura entre los universitarios]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/animacion-a-la-lectura/leoyescribocom-un-nuevo-portal-para-promocionar-la-literatura-entre-los-universitarios</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/animacion-a-la-lectura/leoyescribocom-un-nuevo-portal-para-promocionar-la-literatura-entre-los-universitarios</guid>
      <pubDate>Mon, 08 Nov 2010 13:35:01 +0000</pubDate>

      <author>Sarah Manzano</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image8147" class="centro" alt="Escribiendo " src="http://img.papelenblanco.com/2010/11/writing.jpg" /></p>

	<p>Ya sabéis cuanto me gustan a mí las campañas para promocionar la lectura y la escritura, por eso me alegra muchísimo presentaros este nuevo portal, <strong>Leoyescribo.com</strong>. Ha sido creado para promover la lectura y la creación literaria en un colectivo concreto, los universitarios, por lo que puede que muchos de nuestros lectores se queden fuera de esta iniciativa.</p>

	<p>Leoyescribo.com propone diferentes concursos con distintos niveles y tipos de creatividad, pero todos ellos están relacionados con la literatura. Así, encontramos un concurso de microrrelatos, otro de relatos en cadena en los que también participan autores de renombre como <strong>Lorenzo Silva</strong> o <strong>Ángela Vallvey</strong>; un concurso de fotografía, o de vídeos que estimulen la lectura, hasta llegar al más importante, el <strong><span class="caps">VIII</span> Certámen de relato corto Jóvenes Talentos</strong> que todos los años presentan Booket y Ámbito Cultural. Los premios varían desde lotes de libros hasta seis mil euros del certámen Jóvenes Talentos, por lo que, como siempre, os aconsejo leer bien todas las <a href="http://www.leoyescribo.com/bases-de-los-concursos/">bases de los concursos</a>, para que después no haya sorpresas desagradables. Eso sí, tened en cuenta que para participar hay que estar matriculado en alguna universidad española, sea cual sea el tipo de estudio que estéis realizando.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Leoyescribo.com nace como una iniciativa conjunta de <strong>Booket</strong>, <strong>Austral</strong> y <strong>Ámbito Cultural</strong> y pretenden hacer un fuerte uso de las redes sociales como Facebook o Twitter y otras aplicaciones de la Red como colgar los videos en Youtube, frente a las pasadas ediciciones de Jóvenes Talentos, que se basaban en unos ciclos de conferencias en diversas universidades de nuestro país. Se pretende de esta manera llegar a muchos más participantes desde la comodidad y la inmediatez que ofrecen las redes sociales. </p>

	<p>Me gusta especialmente esta edición porque no sólo se centra en la creatividad literaria pura y dura de los participantes, que también es muy importante, sino que ofrece novedades como poder escribir junto a tus autores favoritos. También hace más hincapié en el entorno audiovisual, y la idea de fotos y vídeos para promocionar la literatura y la lectura me parecen geniales. <strong>¿Alguien se anima? </strong></p>

	<p>Más información | <a href="http://www.leoyescribo.com/">Leoyescribo.com</a><br />
Papel en Blanco | <a href="http://www.papelenblanco.com/premios-y-concursos/booket-y-ambito-cultural-convocan-el-vii-certamen-universitario-de-relato-corto">Booket y Ámbito cultural convocan el <span class="caps">VII</span> Certamen Universitario de Relato Corto</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[NaNoWriMo: cincuenta mil palabras en treinta días, ¿te atreves?]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/creacion/nanowrimo-cincuenta-mil-palabras-en-treinta-dias-te-atreves</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/creacion/nanowrimo-cincuenta-mil-palabras-en-treinta-dias-te-atreves</guid>
      <pubDate>Tue, 19 Oct 2010 06:38:49 +0000</pubDate>

      <author>Sarah Manzano</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image8060" class="centro_sinmarco" alt="Wrting Machine" src="http://img.papelenblanco.com/2010/10/writing_machine.jpg" /></p>

	<p>Noviembre está a la vuelta de la esquina y resulta ser un mes muy especial. Cambian la hora, hace más frío, en la televisión sólo pasan anuncios de juguetes&#8230; y además, se celebra el <strong>NaNoWriMo</strong>. en castellano y para que nos entendamos todos, el <strong>Mes Nacional de Escritura de Novela</strong>. Sí, eso mismo. Una locura como cualquier otra, divertidísima y gratis, como pocas cosas quedan ya.</p>

	<p>El NaNoWriMo te propone un suicidio social y/o familiar. Está dirigido a aquellas personas que alguna vez pensaron vagamente en escribir una novela y prácticamente las obliga a hacerlo. ¿El reto?<strong> Escribir cincuenta mil palabras en tan sólo treinta días</strong>. Escribir, escribir y escribir. Cantidad sobre calidad. Tienes otros once meses para revisar y corregir lo que hayas escrito, pero en estos treinta días vas a escribir cincuenta mil palabras. ¡He dicho!</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Por supuesto, te espera muchísimo estres y continuos <em>Ay que no llego con la cuota de palabras de hoy</em>, pero es una de las diversiones (ejem) de la iniciativa. ¿Y lo<em> cool</em> que vas a quedar cuando le digas a tus amigos que no sales porque estás trabajando en tu novela? Eso no tiene precio&#8230; Por supuesto, se permite que hayas pensado antes sobre qué vas a escribir, que te hagas tus esquemas, tus fichas de personajes, o lo que sea que te ayude, pero <strong>sólo puedes empezar a escribir la novela el día 1 de Noviembre</strong>. Ojo, nadie va a estar comprobando tu trabajo, y verificando si es verdad que has escrito tanta cantidad de palabras, pero se supone que es un compromiso que tomas tú solito. Tú mismo&#8230;</p>

	<p><img id="image8059" class="centro" alt="Calendario NaNo" src="http://img.papelenblanco.com/2010/10/nanowrimo_2010_calendar_by_chisaku-d2ycz97.png" /></p>

	<p>Obviamente, tu novela no tiene por qué tener sólo cincuenta mil palabras, pero te comprometes a escribir al menos esa cantidad durante sólo un mes. Participar es muy sencillo, tan sólo tienes que inscribirte en la <a href="http://www.nanowrimo.org/es">página oficial</a>. En los foros puedes encontrar mil y una utilidades, aunque eso sí, casi todo en inglés. Una de las que más me gusta es la <a href="http://www.nanowrimo.org/es/forum/2542">Adoption Society</a>, es decir, la Sociedad de Adopción, con gente que &#8220;dona&#8221; sus ideas para tramas a aquellos que aún no tienen muy claro sobre qué escribir, diálogos completos, personajes, o incluso las últimas líneas de tus novelas. También están disponibles los foros locales, y España suele tener uno, donde podréis conocer a un montón de gente que está en vuestra misma situación y gimotear juntos. Por último, hay una comunidad en castellano <a href="http://community.livejournal.com/nanowrimo_esp/">Nanowrimo_esp</a>, en la que confieso que estuve involucrada en sus inicios, allá en 2004&#8230;</p>

	<p>Como podréis adivinar, he participado varias veces en el NaNoWriMo, aunque sólo en 2004 conseguí el objetivo. ¿El resultado? Más de ciento ochenta páginas de basura que nunca verán la luz. No me siento orgullosa de lo que escribí, pero sí puedo deciros que fue <strong>una experiencia inolvidable</strong>. El premio por terminar consiste en un diploma que rellenas tú mismo y un avatar que, seamos realistas, puedes copiar y pegar de cualquier web, pero el haber sido capaz de escribir todo eso (aunque sea una basura infumable) y mantener una constancia diaria te da confianza en ti misma. Lo recomiendo vivamente a todo aquel que se haya planteado alguna vez en su vida escribir algo. Escribe. Mucho. ¿Que es basura? Bueno, ya lo eliminarás en la primera revisión. Pero sobre todo, escribe. </p>

	<p>Más información | <a href="http://www.nanowrimo.org/">NaNoWriMo</a><br />
En Papel en Blanco | <a href="http://www.papelenblanco.com/internet-y-literatura/wikinovelas-y-blogonovelas-nuevas-formas-de-creacion">Wikinovelas y blogonovelas, nuevas formas de creación</a></p>      ]]></description>
      </item>
        	  <atom:link href="http://www.papelenblanco.com/tag/escritura/rss2.xml" rel="self" type="application/rss+xml" />
	</channel>

</rss>



