¿Cómo me dio por meterme entre pecho y espalda semejante tochamen de más de mil páginas? Bien, todo tiene su razón de ser. La cosa debe remontarse hasta mediados de octubre, cuando regresaba de madrugada de Suiza. Iba a toda pastilla, en una autocaravana alquilada, solo, sumido en una noche larga e ingrata llena de café y sueño y carreteras desdibujadas por la niebla.
Una noche mala que, sin embargo, me dejó una impronta favorable en el cerebro. El descubrimiento de una voz, un personaje singular por su tono peripuesto, altisonante, con un léxico y unas ideas que parecían provenir de un tiempo ya caduco. Era un escritor al que entrevistaban en un programa de radio que llevaba grabado en el Radio CD. Un personaje que me fascinó y repelió a partes iguales.
Hablo de Mauricio Wiesenthal, un escritor que no callaba, siempre hilvanando un soliloquio emborrachado de sí mismo, largando palabras sin apenas dejar espacio al entrevistador. Una verborragia llena de pedantería, cultura clásica, idiosincrasia personalísima y, claro, esnobismo, un esnobismo casi cósmico, consciente, orgulloso de sí mismo. Y así le ha salido a Mauricio Wiesenthal el libro que nos ocupa, El esnobismo de las golondrinas, como si todo él fuera una transcripción de uno de sus parloteos infinitos.

Halma es el nombre de un juego de origen griego pero refundado por un médico estadounidense y que hoy en día conocemos como Damas Chinas, y es el nombre escogido para una red de escritores europeos para darse a conocer y promover así la literatura que se produce en el continente.
La escritora argentina Tununa Mercado fue declarada unánimemente ganadora del premio Sor Juana Inés de la Cruz 2007 por su novela Yo nunca te prometí la eternidad. El hilo que subtiende a la trama se basa en una anécdota escuchada por la escritora en su infancia y que involucra la historia de un niño, Pedro, y su destino a partir de la II Guerra Mundial.
El tema de las bibliotecas digitales resulta fascinante. Sí, pensaron bien: Google, Gutenberg, Quaero. Tantas iniciativas, unas más o menos exitosas que otras pero todas atenidas, en mayor o menor medida, al desarrollo que marque el gigante norteamericano Google. 