Confieso que tenía muchas ganas de leer Reencuentro, de Fred Uhlman. Lo vi cuando se reeditó en enero y pensé que debería leerlo, pero aquello quedó ahí. Meses más tarde, volví a acordarme y entonces fue definitivo. Se vino para casa conmigo y lo leí en el rato que tarda en lavar la lavadora. No, no exagero. Y es que es muy entretenido y son sólo 122 páginas con una letra más que generosa…
Alemania, 1932. Dos chicos de dieciséis años coinciden en una prestigiosa escuela media. Hans es hijo de un respetado médico judío, Konradin es un rico aristócrata. Pronto comenzarán la amistad más importante de sus vidas, pero los terribles acontecimientos que están por llegar los separarán irremisiblemente. Hans se verá obligado a exiliarse y Konradin tomará un rumbo político, pero años más tarde serán protagonistas de nuevo en un peculiar ‘reencuentro’.
Una historia de amistad, ante todo, y aunque hable de una época terrible, la obra está escrita en un tono ligero, sin un atisbo de los grandes horrores que después conmocionarían al mundo. Escrito en primera persona por Hans, la novela se centra en lo caótico de la adolescencia, la búsqueda desesperada de un amigo fiel y, como no, el recuerdo de una Alemania hermosa de la que muchos tendrán que huir aun siendo su tierra natal.




El domingo pasado, 22 de febrero, se cumplieron 70 años de la muerte de uno de los grandes de las letras españolas:
La editorial Cátedra ha presentado estos días tres volúmenes dedicados al poeta español Pedro Salinas dentro de su colección Biblioteca Áurea en la que se recogen obras completas de autores universales. El responsable de esta edición, Enric Bou, señala que el objetivo era publicar los textos tal y como aparecieron en las primeras ediciones para evitar errores que fueron apareciendo en ediciones posteriores.
Esa desconcertante frase la pronunció Francisco Ayala, de 101 años, en la presentación de la edición facsimilar de Realidad, la “revista de ideas” que fundó y dirigió en Argentina entre 1947 y 1949. 18 números que acaba de publicar, en una edición de 6 volúmenes, la
Contradiciendo las noticias que reportaban su exilio “voluntario” en Estados Unidos, Orham Pamuk, Premio Nobel 2006, brinda una entrevista al diario La Vanguardia donde corrige la alarmante noticia que se difundiera en febrero de este año a raíz de su intempestivo viaje a norteamérica, pocos días después de que fuera asesinado el periodista armenio Hrant Dink. Pero dejemos que sean las palabras del propio escritor las que nos aclaren lo que pasó: