
La reciente premio Nobel de Literatura, Herta Müller, no ha dudado en criticar a la organización de la recién inaugurada Feria del Libro de Frankfurt en el semanario “Die Zeit”. Como ya les comentó anteriormente mi compañera Juliana, el país invitado de este año es China y esa es, precisamente, la razón de las críticas.
Herta considera esta invitación como una manera de dar un escenario público al régimen chino. Así, afirma que mucha gente ha sufrido las consecuencias de los regímenes comunistas, ella misma se vio sometida en Rumanía a la dictadura de Ceacescu. Y no duda en decir que actualmente existen varias dictaduras que muchos prefieren ignorar.


En ocasiones la realidad editorial supera a la ficción que sus productos describen. Como que una novela inédita de 
La Feria del Libro de Frankfurt, una de las más prestigiosas del viejo continente, está dedicada este año a la cultura catalana. Para quienes no estén a la última de la (repetitiva y chillona) política en España, este honor ha estado cargado de polémica al acudir al evento sólo autores que escriben en catalán, dejando de lado a otros igualmente catalanes que lo hacen en castellano como Eduardo Mendoza o Juan Marsé (que despachó el asunto con un sonoro que les siente bien).