Ayer, 29 de enero, se celebró el Día de la Fundación pro Real Academia Española y, durante el acto, se entregó el Premio Real Academia Española del 2008 al escritor Fernando Aramburu, por su libro ‘Los peces de la amargura’ (Tusquets).
Los peces de la amargura está compuesto por diez relatos cortos enmarcados en la realidad del País Vasco y, más concretamente, en las víctimas del terrorismo de ETA. Con este texto el autor ha querido ofrecer un testimonio literario sobre un dolor y un desacuerdo personales, y reflejar
la escuela del odio que dificulta pensar en libertad, a través de una doctrina basada en la consigna y la deshumanización de las víctimas.
El escritor considera esta obra, que ya había sido premiada con el Dulce Chacón de Narrativa Española en 2007, una “opción artística”: no me consta la existencia de un código moral en la obra de un escritor, a pesar de lo cual ofrece una visión que no es ni neutral ni apolítica, sino que muestra sin indulgencia ni aquiescencia a los terroristas.

