
El pasado martes se inauguró la Feria Internacional del Libro de Frankfurt (Frankfurter Buchmesse), la segunda más grande del sector tras la de Chicago. Durante los cinco días que dura la feria participarán 7.373 expositores de más de 100 países, 400 mil libros expuestos y cerca de un millar de autores.
La Franfurter Buchmesse se inició en 1949, en plena posguerra, con la participación de 200 participantes alemanes y 10.000 libros en exposición; los stands consistían en dos tablas de madera de dos metros de largo.
La feria nació en una Alemania en la que los horrores de la Segunda Guerra Mundial todavía estaban latentes, por lo que lejos de ser una mera exposición del sector editorial se convirtió en símbolo de la reconstrucción cultural de una nación. Durante la década de los cincuenta, el número de exhibidores y visitantes fue creciendo, a la par que la relevancia internacional de la feria.

