
A las anotaciones de Luisfer acerca de los libros sobrevalorados, así como a vuestros comentarios sobre los mismos me remito para reflexionar sobre varias cuestiones. He visto en ciertos comentarios que la mala experiencia con libros proviene en muchas ocasiones de una lectura obligada.
Sí, esos libros que todos recordamos con amargor, que nos impusieron en el colegio o en el instituto y para los cuales no estábamos preparados. O para los que no estaban preparados nuestros profesores y como consecuencia de ello no nos los supieron presentar de manera adecuada. Porque a casi cualquier libro es posible sacarle algún aspecto positivo y lo difícil es venderlo bien. La motivación es un factor importantísimo a la hora de afrontar la lectura de una obra a esas edades.
La lectura temprana, inmadura, de una obra literaria, también puede frustrar el acercamiento a ciertos libros.

En el imaginario colectivo queda Fuente Ovejuna como ejemplo de unión de todo un pueblo, y la expresión “Como Fuente Ovejuna, todos a una”, viene a significar la fuerza que una colectividad consigue ante cualquier abuso o injusticia. Podemos acercarnos a los orígenes de esta expresión a través de Fuente Ovejuna, la obra teatral de Lope de Vega, de principios del siglo 