
Salí de Carlsbad á hurtadillas, á las tres de la mañana, porque antes no me lo habían permitido. Los amigos, que tan cordialmente celebraron mi cumpleaños, el 18 de Agosto, adquirieron, con tal motivo, el derecho de detenerme; pero no podía retrasarme más. Metíme en la silla de postas enteramente solo, con un lío de mantas y una maleta, y á las siete de apacible mañana nublada, llegué á Zwoda.
Así comienza Johann Wolfgang von Goethe el relato de su viaje a Italia que inició el 4 de septiembre de 1786, luego de una serie de desengaños que lo llevan a querer aislarse y conocer los orígenes de la cultura grecolatina. El viaje duraría dos años y quedaría registrado por el autor del Fausto en varios cuadernos que años después serían publicados como un volumen que se transformaría en uno de los principales en la obra del escritor más importante de la cultura germana.

El mito del Fausto ha marcado ineludiblemente la tradición literaria alemana. Ha sido escrito y reescrito varias veces a lo largo de los siglos pero al parecer tiene un origen histórico en la figura de Johann Faust quien nació en 1480 en la ciudad de Knittlingen, estudió y se doctoró en la Universidad de Heidelberg, y murió en 1540 en medio de una explosión provocada por un experimento químico que realizaba en su laboratorio.
Estos han sido días de cumpleaños de escritores. Primero Borges, luego Cortázar y ahora Goethe, de quien se cumplen hoy 258 años de su nacimiento. 