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	<title>Papel en blanco</title>
	<link>http://www.papelenblanco.com</link>
	<description>Blog sobre literatura, el arte de los libros y el apasionante mundo de la lectura.</description>
	<pubDate>Mon, 17 Nov 2008 11:50:22 GMT</pubDate>
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      <title><![CDATA[5 temas que arruinarán la vida a un escritor]]></title>
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      <pubDate>Sat, 15 Nov 2008 20:51:39 GMT</pubDate>
      <author>Paolo Fava</author>
      <description><![CDATA[	<p><img class="derecha" id=image4467 alt=Jewel_of_Medina.jpg src="http://img.papelenblanco.com/2008/11/Jewel_of_Medina.jpg" />Mucho hemos recorrido desde los juicios por obscenidad pública que tuvieron que afrontar Flaubert por <strong>Madame Bovary</strong> (dignamente ganado) y Baudelaire por <strong>Las Flores del Mal</strong> (bochornosamente perdido), pero ser escritor hoy en día no está extento de riesgos. Los siguientes temas sólo deben ser abordados por profesionales rigurosos concienciados de las implicaciones de su trabajo, o por gente ansiosa de una publicidad instantánea aún a costa de su integridad económica o física.</p>

	<p>1) <strong>Memoria histórica</strong>. La memoria es una venganza contra la conciencia. Dicho de otra manera, rebuscar en la Historia es la manera con la que algunos países se toman la revancha contra los autores que de tanto señalar vergüenzas y tanto flagelar el espíritu nacional acaban por ser molestas. Así acaba saliendo a la luz que <a href="http://www.papelenblanco.com/tag/guenter+grass">Günter Grass</a>, gran enemigo de la derecha, fue un poco nazi, o que <a href="http://www.papelenblanco.com/tag/milan+kundera">Milan Kundera</a>, ferviente anticomunista, puede que delatara un poco. Escándalo y conmoción, profusamente juzgado por gente que probablemente no les haya leído nunca.</p>

	<p>La versión patria es la Guerra Civil, cajón de sastre en el que cabe cualquier ficción, pseudohistoria y conspiparanoia. Ejemplo: <strong>José Antonio Fortes</strong>, profesor de la Universidad de Granada, sostiene en sus clases que <a href="http://www.papelenblanco.com/tag/federico+garcia+lorca">Federico García Lorca</a> era un <em>fascista </em>y murió asesinado por su propio bando (¿por ser muy fascista o demasiado poco? ¡Queremos saber!). Otro profesor granadino, <a href="http://www.papelenblanco.com/tag/luis+garcia+montero">Luis García Montero</a>, le reprende y califica como &#8216;profesor pertubado&#8217; en un artículo de prensa. Resultado: <a href="http://www.elpais.com/articulo/cultura/Luis/Garcia/Montero/pone/fin/vida/universitaria/27/anos/elpepicul/20081112elpepicul_3/Tes">Montero debe indemnizar a Fortes</a>. Que os sirva de lección: sobre la Guerra Civil se puede tergiversar  y vejar a placer, siempre que se haga con gente muerta.<a name="more"></a></p>

	<p>2) <strong>Crimen organizado</strong>. Imáginate que eres un capo mafioso napolitano, en mangas de camisa y acodado sobre el mantel a cuadros de la mesa de una <em>trattoria</em>, ojeando el periódico de la mañana. De aquí a una temporada no paras de oír hablar de un tal <strong>Roberto Saviano</strong> que ha escrito un libro sobre tu organización (no lo has leído porque leer es de maricones), que se ha adaptado al cine (no la has visto porque los cines perjudican tu negocio de copias pirata) y que ha conseguido que la Camorra deje de ser un tabú, la gente pierda el miedo y hable finalmente de esta lacra.</p>

	<p>Decides que Saviano ha hecho &#8216;demasiado ruido&#8217; y planeas la estrategia para silenciarlo. Pero como para ser capo mafioso sólo hay que saber hacer una cosa, tu plan acaba consistiendo en un enorme atentado en medio de una autopista. ¡Así conseguiremos que la gente deje de hablar de Saviano!</p>

	<p>Afortunadamente el plan fue descubierto a tiempo y Saviano sigue sano y salvo, rodeado de draconianas medidas de seguridad. Otro caso famoso es del sueco <a href="http://www.papelenblanco.com/tag/stieg+larsson">Stieg Larsson</a>, autor de <a href="http://www.papelenblanco.com/2008/08/12-los-hombres-que-no-amaban-a-las-mujeres-de-stieg-larsson">Los hombres que no amaban a las mujeres</a> y gran investigador de los grupos de ultraderecha y de fanáticos religiosos. Larsson se enfrentó a decenas de amenanzas de muerte perfectamente creíbles y a varios juicios por injurias, algunos de los cuales incluso perdió. Murió en 2004 a los cincuenta años por genuino agotamiento debido a su trabajo. Una forma drástica pero definitiva de ganarle la partida a los matones.</p>

	<p>3) <strong>Mahoma</strong>. Si somos precisos, lo arriesgado no es escribir sobre Mahoma y familia. Oriana Fallaci, por ejemplo, vomitó toda su vida contra el Islam y a ningún fanático se le ocurrió amenazarla (nos ahorraremos la obviedad sobre los extremos que se tocan). Lo arriesgado es escribir sobre Mahoma y que cierta gente se entere y lo tome de cierta manera. Alguien que se dice un día: <em>Mmm, hoy veo a los mujahidines mustios. A ver si los de la célula durmiente de Europa se pasan por el quiosco y me dan algo para meterles caña</em>.</p>

	<p>Aún sabiendo que uno de los pretextos favoritos de los islamistas fanáticos es que según el Corán no se puede aludir a la figura o imagen de Mahoma, la periodista <strong>Sherry Jones</strong> decidió escribir <strong>La joya de Medina </strong>(<em>The Jewel of Medina</em>) sobre <strong>Aisha</strong>, la mujer casada con el profeta con sólo seis años. Aunque el libro insiste en su respeto a la religión, la polémica gira entorno a la humanidad de los personajes y a pasajes de alto voltaje como la descripción de la noche de bodas. Random House se negó a publicarlo en Estados Unidos y <a href="http://www.adn.es/mundo/20080928/NWS-0398-atacan-casa-editor-novela-Mahoma.html">la casa de su editor británico fue atacada</a>.</p>

	<p>Uno de los efectos secundarios negativos de la libertad de expresión es el haber sobrevalorado la ofensa. Hoy en día hay toda clase de grupos de presión dispuestos a ofenderse por lo que sea, y a mantener que su ofensa es un imperativo moral. Y es que ofender a una creencia es muy fácil, basta con creerse ofendido. Ofender a la inteligencia es más complicado, porque a ella la ofende quien puede y no quien quiere. Y es curioso comprobar como el argumento más repetido entre cristianos ofendidos por <a href="http://www.20minutos.es/imagen/817994/">una rana crucificada</a> o un chiste de una teleserie es <em>¿a que no tenéis cojones de meteros con los moros?</em> Como si vinieran a decir que son demasiado buenos, que esto no pasaría si ellos también decapitaran. Indudablemente hay peligro de contagio.</p>

	<p>4) <strong>Salman Rushdie</strong>. No, no me he confundido poniendo por tema a un sujeto. <a href="http://www.papelenblanco.com/tag/salman+rushdie">Salman Rushdie</a> es sin duda el escritor perseguido más famoso del mundo desde que Irán dictara una fatwa contra él por <strong>Los versos satánicos</strong>. Pero hoy en día no es un tipo con el que quieras meterte, porque es capaz de devolverlas con estilo y dejar al humillador humillado.</p>

	<p><strong>Ron Evans</strong> es un ex policía británico que intentó publicar sus memorias bajo el poco original nombre de <strong>Al servicio de Su Majestad</strong> (<em>On Her Majesty&#8217;s Service</em>). Resulta que lo más destacado de la carrera de Evans consiste en haber sido guardaespaldas de Rushdie, y el retrato que hacía del escritor en el libro era muy poco halagueño. Decía entre otras cosas que era arrogante, que no pagaba sus deudas y que le habían apodado <em>scruffy </em>(&#8216;andrajoso&#8217;) por su forma de vestir. Ah, y que en una ocasión le habían dejado encerrado en un cuarto para poder irse de copas.</p>

	<p>Naturalmente Rushdie llevó a Evans y su editorial a juicio por difamación, y lo hubiera ganado sin duda ya que, como podemos comprobar en este artículo, son juicios fáciles de ganar. Sin embargo el escritor se dio por satisfecho con <a href="http://www.elpais.com/articulo/cultura/Salman/Rushdie/recibe/disculpas/tribunal/libro/difamatorio/elpepucul/20080826elpepucul_5/Tes">una declaración de falsedad</a> por parte del autor y el compromiso de que el libro no se publicaría más. Así que en lugar de sacarle una indemnización pero dejarle su palabra intacta, Rushdie prefirió ver como Evans confesaba a todo el mundo que era un mentiroso.</p>

	<p>5) <strong>Harry Potter</strong>. Efectivamente, el pequeño licenciado de Hogwarts es uno de los temas más peligrosos no sólo para escritores sino para lectores que se pueden dar en la literatura. Seguro, el terrorismo islámico o el crimen organizado son objetivamente graves, pero no se suelen ocupar de niños de chavales de 16 años cuyo único crimen es&#8230; ser muy buenos traductores. El año pasado <a href="http://www.papelenblanco.com/2007/08/08-detienen-a-un-menor-en-francia-por-una-traduccion-de-harry-potter">la policía entró en casa de un adolescente francés </a>a raíz de una denuncia de la Editorial Gallimard. Resultó que el chico había colgado en internet una traducción de Harry Potter y las reliquias de la muerte, y su calidad alarmó a los distribuidores.</p>

	<p>Sé que muchos están ahí fuera discutiendo sobre <a href="http://www.papelenblanco.com/tag/harry+potter">Harry Potter</a>, compilando guías y manuales, e incluso escribiendo sus propias historias. Algunos formaran parte de círculos que elaboran compendios, archivan y taxonomizan, y se han dado casos en los que la propia J. K. Rowling alabe este trabajo voluntarioso. Puede que incluso una editorial se haya interesado por todo ese esfuerzo y proponga editarlo, en lo que debe consistir el extásis de todo verdadero fan.</p>

	<p>Pero ahí se abren las puertas del infierno. El fan descubre que eso de copiar bloques enteros de texto presenta algunos problemillas desde el punto de vista de los derechos de autor cuanto intentas comercializarlo como libro. Y que J. K. Rowling, antes todo sonrisas, es ahora tu feroz enemiga y te dice cosas como <em>me has robado 17 años de mi vida</em>. Al final te quedas compuesto y sin libro, y considerado un verdero hereje por gran parte de los que antes eran tus cofrades. Todo esto te puede pasar a tí. Pregúntadle a <a href="http://www.papelenblanco.com/tag/steve+vander+ark">Steve Vander Ark</a>. </p>

	<p>Admitamos que no es lo peor que te pueda ocurrir (que yo sepa nadie ha matado aún en nombre de Harry Potter. De hecho <a href="http://www.papelenblanco.com/2007/07/24-la-magia-de-harry-potter-historias-reales">hay gente que ha encontrado motivos para no matar en nombre de Harry Potter)</a>. Y que incluso a Vander Ark no se le ha quitado el gusanillo de <a href="http://www.papelenblanco.com/2008/09/10-steve-vander-ark-publicara-buscando-a-harry-potter">escribir cosas sobre su niño mago favorito</a>. Pero sabed que J. K. Rowling nunca olvida y que <a href="http://www.papelenblanco.com/tag/tintin+y+el+loto+rosa">los demás ya han tomado nota</a>. Los personajes literarios se van convirtiendo poco a poco en intocables y los derechos de autor comienzan a coartar en lugar de proteger. El contrabando del futuro se hará con fanfiction de <em>Harry Potter contra Drácula en el Monte del Destino</em>.</p>

	<p>En papel en Blanco | <a href="http://www.papelenblanco.com/2008/11/09-6-cosas-sobre-las-que-no-quiero-leer-en-una-buena-temporada">6 cosas sobre las que no quiero leer en una buena temporada</a></p>


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    <item>
      <title><![CDATA[[Un relato a la semana] ‘El Refugio’, de Miguel Delibes]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/2008/09/23-un-relato-a-la-semana-ael-refugioa-de-miguel-delibes</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/2008/09/23-un-relato-a-la-semana-ael-refugioa-de-miguel-delibes</guid>
      <pubDate>Tue, 23 Sep 2008 11:23:01 GMT</pubDate>
      <author>Paolo Fava</author>
      <description><![CDATA[	<p><img class="derecha" id=image4087 alt=delibes.jpg src="http://img.papelenblanco.com/2008/09/delibes.jpg" />La guerra a través de los ojos de un niño es uno de los motivos más poderosos del siglo XX, una forma de conciencia de la pérdida de la inocencia del hombre moderno. Para él la guerra nunca volverá a ser una empresa noble y caballeresca, como en sus juegos infantiles, y arrastrará consigo un sentimiento de culpa o complicidad colectiva hacia la gran maquinaria de muerte que, por un azar fortuito, a él le perdonó la vida.</p>

	<p>No hay una única manera de abordar el tema. Algunos autores exprimen la inocencia incólume del niño, que no entiende bien este juego de adultos. Sus equívocos resultan entrañables a la par que escalofriantes para el lector que sí sabe lo que está ocurriendo. </p>

	<p>Se puede acusar a esta visión de edulcorar la realidad y buscar una complacencia fácil, pero recuerdo las palabras de un escritor contando que, para él, el asedio de Madrid fue una fiesta: nada de clases y todo el día en la calle. Quizás fuera así o quizás haya borrado el estruendo de los obuses de su memoria, que también es el repositorio de nuestras propias ficciones.</p>

	<p>Pero, ¿y si se diera la circunstancia inversa? ¿Y si fuera el niño el que comprendiera mejor que nadie la guerra, el que la describiera con naturalidad, aquél que con su mirada límpida y libre fuera capaz de revelarla al desnudo? <strong>Miguel Delibes</strong> fue niño de la guerra y vio lo que los demás no pudieron ver, y lo cuenta en su relato <strong>El Refugio</strong>.<a name="more"></a></p>

	<p>Sumergido en un refugio antiaéreo situado en un almacén de féretros, el narrador adolescente va a describir las largas horas de espera en la atmósfera opresiva. Él ve como los adultos que le rodean, sus vecinos, se van transformados por el miedo y la angustia en una grotesca parodia de lo que son en la superficie. </p>

	<p>Este es un mundo al revés descoyuntado por el temor a la guerra, en el que el egoísmo y las miserias de cada cuál afloran. Más que encerrados en un refugio, los adultos están encerrados en sí mismos, en sus pequeñas mezquindades y fijaciones. Sólo el narrador es capaz de dar el significado la guerra, cuando el recuerdo de un juego infantil le revela la verdadera medida de lo que ha perdido.</p>

	<p>Muchos temerán encontrarse al Delibes costumbrista de <strong>El camino</strong> o <strong>El príncipe destronado</strong>, que probablemente rememoren tedios escolares. En realidad el de aquí es el Delibes experimental de <strong>Cinco horas con Mario</strong>, pero que nadie se asuste tampoco: el narrador es chispeante, ágil, castizo y cercano, la voz de un niño de la guerra para el que ya no habrá más juegos.   </p>

	<p>Leer el relato | <a href="http://ficus.pntic.mec.es/~jmas0085/migueldelibes.htm#El%20refugio">El Refugio de Miguel Delibes</a></p>


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      <title><![CDATA[‘Espuelas de papel’, de Olga Merino]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/2008/07/15-aespuelas-de-papela-de-olga-merino</link>
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      <pubDate>Tue, 15 Jul 2008 18:11:09 GMT</pubDate>
      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[	<p><img class="derecha" src="http://img.papelenblanco.com/2008/07/8420400513.jpg" alt="" />En los años cincuenta, Juana, andaluza de nacimiento, emigra con su familia a Barcelona huyendo de la pobreza. Entrará a servir en casa de Salud Monterde y sus hijas, enriquecidas por un turbio asunto y, a modo de Cenicienta moderna, acabará enamorándose de un anarquista perseguido, su único refugio en una vida sin ilusiones.</p>

	<p>Pero en esta segunda novela de la barcelonesa <strong>Olga Mer</strong>ino, que se estrenó en 1999 con <em>Cenizas rojas</em>, el argumento poco importa. En realidad, <strong>Espuelas de papel </strong>constituye un retablo costumbrista de la España triste, oscura y vencida de la Guerra Civil. Un mosaico de escenas (hiladas entre sí con una fina hebra), descritas todas ellas con una prosa preñada de lírica. <strong>Espuelas de papel </strong>, de hecho, podría leerse como un largo poema interrumpido por esporádicos diálogos que recogen fielmente el habla popular de la época.</p>

	<p>Así que no espere el lector encontrar aquí una historia con su planteamiento, nudo y desenlace bien definidos, tampoco grandes misterios o cabriolas argumentales, sino el amor a las palabras que profesa <strong>Olga Merino</strong>, una esteta especialista en recrear ambientes y sensaciones. La experiencia de leer <strong>Espuelas de papel </strong>se parece, de algún modo, a repasar la versión de posguerra dee los artículos de costumbres de Larra como si estos hubiesen sido construidos con una sucesión de ingeniosas greguerías. </p>

	<p><a name="more"></a></p>

	<p>Como muestra, un par de fragmentos:</p>

	<p><blockquote><p>El balcón del cuarto abocaba a la calle de Jesús del Gran Poder. El murmullo del agua al verterla sobre la jofaina de loza resbaló en el calor de la habitación, a resguardo de la resolana por un esterón de pleita. El capitán se miró en el espejo surcado por vetas de azogue cariado. Se pellizcó las mejillas con dedos gruesos, cortos, de falanges velludas. Eructó. Forzó una sonrisa de quijadas prietas y se husmeó en el hueco de las manos, que retenían el olor dulce y salado de una vagina. Se las lavó con desgana en el aguamanil. </p></blockquote></p>

	<p><blockquote><p>Cuando llegan los meses de calor, la humedad enardece las emanaciones de la factoría y amortigua el ruido de las máquinas. El sudor acre y sexual de los obreros, las tufaradas de faria y genuino Floïd mentolado vigoroso, los efluvios comestibles de la seda, las vaharadas volcánicas de la plancha industrial y el olor mineral del lubricante se afilan y entremezclan hasta el aturdimiento.   </p></blockquote></p>

	<p>Y es que la propia autora, en una entrevista, hacía hincapié acerca del cuidado formal de la novela: </p>

	<p><blockquote><p>He procurado recrear el lenguaje de mis familiares, oriundos de Osuna, de las faenas agrícolas que se van perdiendo. Me fascina el lenguaje. Además he tenido la suerte de que mi familia provenga de un medio rural. Desde pequeña he escuchado muchas palabras que ahora se están perdiendo. Me viene a la cabeza que, cuando era pequeña, a los diez años o así, pedí que los Reyes Magos me trajeran un diccionario.</p></blockquote></p>

	<p>Así pues, para quienes ya disfrutan de la prosa sinestésica de <strong>Olga Merino </strong>en <em>El periódico</em>, sirva este saludable ejercicio de memoria sobre los andaluces que emigraron a Barcelona durante la posguerra y sobre las injusticias cometidas por los vencedores en la administración del país. Una joya estilística que precisa de una lectura lenta y sosegada, no apta para consumidores compulsivos.</p>

	<p>Editorial: Alfaguara, 2004<br />
Colección: Hispánica<br />
Páginas: 288 </p>

	<p>Sitio Oficial | <a href="http://www.alfaguara.santillana.es/libro/espuelas-de-papel/907/">Alfaguara</a></p>



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      <title><![CDATA[Adiós a Eduardo Pons Prades]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/2007/05/29-adios-a-eduardo-pons-prades</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/2007/05/29-adios-a-eduardo-pons-prades</guid>
      <pubDate>Tue, 29 May 2007 04:57:23 GMT</pubDate>
      <author>Juliana Boersner</author>
      <description><![CDATA[	<p><img class="derecha" src="http://img.papelenblanco.com/2007/05/Pons%20Prades.jpg" alt="Pons Prades" /><blockquote><p>Tengo 85 años. Nací en Barcelona. Soy hijo de familia libertaria que me enseñó que la libertad es inseparable de la responsabilidad. Luché por la República y perdí; por Francia y perdí; sólo ganamos contra Hitler en el maquis: y perdí contra la dictadura. Las guerras van cambiando de nombre, la causa de la libertad es siempre la misma.</p></blockquote></p>

	<p>De esa manera se describía suscintamente hace dos años <strong>Eduardo Pons Prades</strong>, historiador, anarquista y miembro fundador de la Editorial Alfaguara, quien falleció en la madrugada de ayer lunes en el hospital Sant Pau de Barcelona. </p>

	<p>Nacido en 1920,  fue combatiente de la CNT y entró al ejército con apenas 16 años. Combatió en Madrid y en el Ebro y fué herido en 1938 y en 1939 pasa a Francia donde siguió peleando en la resistencia francesa. Intentó regresar a España pero en una de esas incursiones fue apresado en 1946; escapó y sólo vino de vuelta a su patria en 1964. </p>

	<p>Como historiador participó y fue autor de una buena cantidad de artículos publicados en revistas y periódicos como: Historia y Vida, Historia 16, Nueva Historia, El Correo Catalán, El Periódico, Diario de Barcelona y El Correo de Andalucía, Insula, Papeles de Sor Armadans, Letras e Indice de Artes. </p>

	<p>Fué autor de los siguientes libros: <strong>La venganza</strong>, <strong>Los que sí hicimos la guerra</strong>, <strong>Un soldado de la República, Guerrillas españolas (1936-1960)</strong>, <strong>Españoles en los maquis franceses</strong>, <strong>Crónica negra de la transición española 1976-85</strong>, <strong>Las guerras de los niños republicanos 1936-1995</strong> y <strong>Republicanos españoles en la Segunda Guerra Mundial</strong>. Días antes de su muerte culminó un libro acerca del costado político de Pablo Picasso.</p>

	<p>Casi todas las notas de prensa que leo dicen más o menos lo mismo de este reconocido hombre que, a mi juicio, representa la ética de toda una generación española y que nos recuerda permanentemente la importancia del conocimiento y el registro de la historia. El registro de las luchas por la libertad, que son las que nos han formado. </p>

	<p>Su cuerpo será inhumado hoy a las 15:00 horas en el tanatorio barcelonés de Sancho de Ávila.</p>

	<p>Vía | <a href="http://www.lavanguardia.es/gen/20070528/51355726033/noticias/fallece-eduard-pons-prades-combatiente-por-la-republica-y-fundador-de-alfaguara-barcelona-francia-madrid-ebro-cnt-segunda-guerra-mundial-guerra-civil.html">La Vanguardia</a><br />
Más información | <a href="http://www.nodo50.org/foroporlamemoria/documentos/2005/eduardo_22072005.htm">Entrevista a Eduardo Pons Prades</a></p>


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