
Ya ha llegado Septiembre y con él una de las citas literarias más importantes de este otoño. Se trata del Hay Festival que se celebrará en Segovia del 18 al 26 de Septiembre. Una oportunidad única de pasar unos días en una ciudad preciosa, rodeados de literatura y, tal y como dicen en la web, comiendo cochinillo. Para allá que iba yo sin pensármelo mucho.
El Hay Festival de Segovia lleva celebrándose desde 2006 y, como siempre, promete una agenda cargadita de actos interesantes: lecturas, coloquios, presentaciones de libros, exposiciones… Todo ello en el marco incomparable de una ciudad tan bonita como es Segovia. Además, esta edición está dedicada al cambio climático y la sostenibilidad, por lo que seguro que resulta la mar de interesante. Nombres como Paul Preston, Bernard-Henri Lévy o Juan Luis Cebrián son algunos de los autores que estarán presentes en esta edición.

Cuando visito una ciudad nueva no puedo evitar detenerme ante sus librerías que, la verdad, casi siempre encuentro escasas en número. Será porque, tan amante de los libros como soy, desearía vivir rodeada de librerías y bibliotecas, poder entrar y salir continuamente de ellas a la caza de un título, rebuscar entre libros viejos que me dieran sorpresas de esas que me obligan a retener el salto. Pues resulta que algo de esto existe, desperdigado por aquí y por allá del mundo.

Revisando mis rss, me encuentro con estas declaraciones del Ministro de Cultura español, César Antonio Molina, quien en medio de una de las actividades del
Aquellos que tienen la suerte de asistir a las jornadas literarias del Hay Festival que se celebran en Segovia se habrán topado con propuestas tan peregrinas (viene al caso) como las del escritor nigeriano Wole Soyinka, premio Nobel de literatura en 1986. Frente al fenómeno de la inmigración, la idea de Soyinka consiste en una suerte de ‘contraprogramación’: Por cada cayuco con cien emigrantes que llegue a Europa, habría que mandar otro con cien europeos de espíritu aventurero y dispuestos a conocer la realidad africana.