Odio Barcelona
Odio Barcelona. No es una opinión personal, es el nuevo título de la iconoclasta Melusina, la editorial que ya nos sorprendió anteriormente como otra boutade en forma de libro: Sexografías, de Gabriela Wiener.
Odio Barcelona es una antología donde doce autores aportan una mirada crítica, subersiva y políticamente incorrecta sobre la ciudad de Barcelona. Todos son ensayos de espíritu gamberro salidos de plumas precísamente de la capital catalana.
Así pues, en Odio Barcelona podremos ver cómo cargan las tintas Javier Calvo, Agustín Fernández Mallo, Philipp Engel, Robert-Juan Cantavella, Hernán Migoya, Llúcia Ramis, Matías Néspolo, Carol Paris, Oscar Gual, Lucía Lijtmaer, Javier Blánquez y Efrén Álvarez. una mezcla de escritores ya asentados y nuevas voces, pero todos ellos alejados de algún modo del mainstream temático y formal de la literatura española.
Dicen que esta clase de libros son peligrosos, nocivos para la sociedad bienpensante. Y sin duda, Putas es poco es un libro con contenido de alto voltaje, pero también de alto octanaje: el asunto que trata es peliagudo pero lo hace con maestría y honestidad. Putas es poco es la segunda parte de Todas putas, volumen que fue censurado en numerosas librerías, siendo acusado de misógino, machista y apologeta de la violación. Putas es poco no ha disminuido ni un punto el alto voltaje de la primera parte, pero tampoco el octanaje.