<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0">

  <channel>
	<title>Papel en blanco</title>
	<link>http://www.papelenblanco.com</link>
	<description>Blog sobre literatura, el arte de los libros y el apasionante mundo de la lectura.</description>
	<pubDate>Tue, 04 Mar 2008 17:13:17 GMT</pubDate>
	<generator>http://www.papelenblanco.com</generator>

	
    <item>
      <title><![CDATA[El caso de Misha Defonseca (o la falsa niña-lobo judía)]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/2008/03/04-el-caso-de-misha-defonseca-o-la-falsa-nina-lobo-judia</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/2008/03/04-el-caso-de-misha-defonseca-o-la-falsa-nina-lobo-judia</guid>
      <pubDate>Tue, 04 Mar 2008 00:12:50 GMT</pubDate>
      <author>Paolo Fava</author>
      <description><![CDATA[	<p><img class="derecha" id=image2803 alt=sobreviviendo-lobos.bmp src="http://img.papelenblanco.com/2008/03/sobreviviendo-lobos.bmp" /><a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Misha_Defonseca">Misha Defonseca</a> llegó a los Estados Unidos en la década de los ochenta procedente de Bélgica. A quienes le preguntaban por su vida les relataba una fantástica peripecia, cómo sus padres habían sido deportados por los nazis cuando sólo tenía nueve años, cómo ella había recorrido 3.000 kilómetros de una Europa en guerra para encontrarlos, cómo había estado en el ghetto de Varsovia, cómo había matado a un soldado alemán, cómo había sobrevivido en el bosque con una manada de lobos. Una editora la oyó contar su historia en una sinagoga y se la compró.</p>

	<p>Esa historia se convirtió en <a href="http://www.altafidelidad.org/modules.php?name=MReviews&#38;op=show&#38;rid=251">Sobreviviendo con lobos</a>, un best-seller mundial publicado en 1997, traducido a once idiomas y transformado recientemente en una superproducción de éxito en los países francófonos. El libro llegó a ser lectura obligatoria en los colegios franceses, a pesar que desde el primer momento le persiguieron las críticas por las incongruencias históricas y argumentales. Pero estas objeciones no eran suficientes como para disuadir a sus lectores, fascinados por una historia demasiado fantástica como para ponerle pegas.</p>

	<p>Lástima que no fuera sólo fantástica. También era falsa.</p>

	<p>La fachada de Misha Defonseca se ha venido abajo este fin de semana cuando una investigación periodística ha sumado las pruebas en su contra. La autora se llama en realidad Monique De Wael, nunca ha sido judía, no abandonó Bruselas durante la guerra, aunque sus padres &#8211; eso sí &#8211; fueron detenidos por colaborar con la resistencia y desaparecieron. Lo demás es inventado. <em>No es la verdera realidad, pero es mi realidad</em> &#8211; se justifica &#8211; <em>Hay momentos en los que me cuesta diferenciar entre la realidad y mi mundo interior</em>.<a name="more"></a></p>

	<p>Me interesa esta historia porque abre una interesante reflexión sobre el concepto de &#8220;verdad&#8221; en la literatura. Está claro que no es el mismo concepto que la &#8220;verdad&#8221; en la historia. No es el primer caso de personaje que se erige como representante de una tragedia colectiva (como el Holocausto o el 11-S) y cumple un papel convincente hasta que su impostura se descubre. Es difícil decir porqué gente se comporta así. Incluso se da el caso que no actúen por propio beneficio y que les deba mucho la causa que defienden. Pero no quita que la verdad histórica no tiene dos caras: se ha estado en un campo de concentración o no se ha estado, se estuvo en las Torres o no.</p>

	<p>Pero resulta que esta señora escribe una autobiografía fantástica y dice que al fin y al cabo, su verdad histórica y su verdad imaginaria son intercambiables. Porque a la autobiografía le suponemos un compromiso de verdad, pero ¿compromiso con quién? Desde la primera autobiografía moderna, <strong>Las Confesiones de Rousseau</strong>, sabemos que el compromiso del autor es consigo mismo, no con el lector. La autobiografía es la fábula del yo, y el afán de sinceridad no equivale a objetividad, al contrario. Para la objetividad están las biografías, y eso sólo a veces. De las autobiografías suelen ser mucho más valiosas las mentiras, las omisiones y las tergiversaciones.</p>

	<p>Luego está el concepto de mentira útil. Cuando a <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Rigoberta_Mench%C3%BA">Rigoberta Menchú</a> se le acusó de haber falseado datos en su autobiografía, ella se defendió diciendo que, si bien no eran cosas que le habían ocurrido a ella, las había incluído para hacer más visibles las atrocidades a las que había sido sometido su pueblo, y que al final cabo a ella le habían dado el Premio Nobel de la Paz y no el de Literatura. ¡Como si el Nobel de los libros no se lo dieran a los fabuladores!</p>

	<p>¿Justificamos entonces a Defonseca/De Wael por haberse inventado un pasado y porque este ha servido para educar en el horror del holocausto a los niños? Absolutamente no. Esta mujer hubiera obtenido la misma terapia emocional, el mismo éxito económico y hubiera cumplido la misma función pedagógica presentando su historia como lo que era, una novela, algo en la línea del <a href="http://www.papelenblanco.com/2007/07/27-el-nino-con-el-pijama-de-rayas-ingenuidad-narrativa-no-apta-para-todos">Niño del pijama a rayas</a>. En realidad le ha hecho un flaco favor a la causa del Holocausto. Cuando las verdades son tan crudas como esta, las mentiras, por mucho que quieran sacarle lustre, están de más.</p>

	<p>Parece que en un blog de libros deberíamos tener piedad con una criatura quijotizada, un ser que se creyó su propio personaje y que vivió su propia ficción. Pero hay algo que distingue al afán quijotesco de lo practicado por esta persona, y es que el quijotismo, al igual que la mentira literaria, es desinteresado. Se realiza en sí mismo y con la complicidad de los demás, como juego. Sin necesidad de engañar ni de arrogarse la autoridad moral de las grandes victimas del siglo XIX. En la mentira literaria todo vale, mientras se respeten las reglas del juego.</p>

	<p>Vía | <a href="http://actualidad.terra.es/cultura/articulo/guerra_mundial_historia_judia_criada_2290166.htm">Terra</a></p>


 ]]></description>
    </item>
	
    <item>
      <title><![CDATA[Primer Capítulo de 'El Niño con el Pijama de Rayas']]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/2008/01/03-primer-capitulo-de-el-nino-con-el-pijama-de-rayas</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/2008/01/03-primer-capitulo-de-el-nino-con-el-pijama-de-rayas</guid>
      <pubDate>Thu, 03 Jan 2008 21:45:01 GMT</pubDate>
      <author>Luisfer Romero Calero</author>
      <description><![CDATA[	<p><img class="derecha_sinmarco" alt="El Niño con el Pijama de Rayas" src="http://img.papelenblanco.com/2007/07/Ni%C3%B1opijama.jpg" />La Revista ElCultural, suplemento semanal del periódico El Mundo, ha facilitado el primer capítulo del fenómeno de masas <strong>El Ñiño con el Pijama de Rayas</strong>, un relato infantil sobre el Holocausto, escrito por el irlandés <strong>John Boyne</strong>.</p>

	<p><a href="http://www.papelenblanco.com/autor/eva-paris">Eva Paris</a> ya reseñó este libro el pasado julio, cuando se empezaba a vislumbrar la condición de superventas de la obra, que sin duda se ha consolidado durante estas Navidades. Eva no estaba demasiado convencida por el resultado final, y la misma sensación se me queda a mí al leer este primer capítulo. En este fragmento inicial, se deja ver un uso excesivo de frases largas y ornamentadas, unos diálogos esquemáticos y una clara intención de no dejar cabo suelto en las descripciones y aclaraciones argumentales. Sin embargo, el ingenio que conlleva todo esto es ocasional, y da la impresión de que el relato entero puede contarse en menor extensión.</p>

	<p>Personalmente el estilo me recuerda especialmente a la deliciosa subjetividad alcanzada en la serie <strong>El Pequeño Nicolás</strong>, del genial <strong>René Goscinny</strong>. Aquí la diferencia está en que la narración está en tercera persona, aunque todo visto desde el filtro lógico de Bruno, el niño protagonista.</p>

	<p><a href="http://www.elcultural.es/Historico_articulo.asp?c=21993"><strong>Leer primer capítulo de &#8216;El Niño con el Pijama de Rayas&#8217; (ElCultural)<br />
</strong></a></p>

	<p>En Papel en Blanco | <a href="http://www.papelenblanco.com/2007/07/27-el-nino-con-el-pijama-de-rayas-ingenuidad-narrativa-no-apta-para-todos">Reseña de &#8216;El Niño con el Pijama de Rayas&#8217;</a></p>


 ]]></description>
    </item>
	
    <item>
      <title><![CDATA[Kertész: "El sentimiento de culpa tiene un lado inspirador"]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/2007/09/28-kertesz-el-sentimiento-de-culpa-tiene-un-lado-inspirador</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/2007/09/28-kertesz-el-sentimiento-de-culpa-tiene-un-lado-inspirador</guid>
      <pubDate>Fri, 28 Sep 2007 21:19:26 GMT</pubDate>
      <author>Juliana Boersner</author>
      <description><![CDATA[	<p><img class="derecha" src="http://img.papelenblanco.com/2007/09/f080mh02.jpg" alt="Imre Kertész en Barcelona" />No deja de sorprenderme el premio Nobel 2002 <strong>Imre Kertész</strong> con estas declaraciones dadas en Barcelona, donde estuvo para la presentación de su novela <strong>Dossier K</strong>, editada, como la mayoría de su obra en español, por la editorial <a href="http://www.acantilado.es/">Acantilado</a>. </p>

	<p>La construcción narrativa de esta novela autobiográfica será, en si misma, digna de un detallado análisis ya que, al parecer se trata de un diálogo en el que el personaje (que es él) se entrevista a sí mismo, construyendo así un texto a partir del cruce de dos formas literarias que se encuentran en el límite de los géneros llamados mayores: el diálogo y la autobiografía. </p>

	<p>De acuerdo a sus palabras, ésta resultaba la única manera de hacerla, puesto que, dice: &#8220;Nunca habría podido escribirla a una sola voz, porque necesitaba el agudo contraste&#8221;. Preguntarse y responder para reconstruir el pasado desde lo más doloroso, desde el recuerdo de haber estado al umbral de la muerte y haber podido continuar con vida. </p>

	<p><a name="more"></a></p>

	<p>Como sobreviviente del campo de concentración de Auschwitz, este húngaro de ahora 73 años recuerda a tantos otros sobrevivientes que encontraron en la literatura una manera de aferrarse a la vida para, con cierta frecuencia, suicidarse después como si la gran misión fuera dejar registro del horror. Entre ellos menciona a <strong>Primo Levi</strong>, a <strong>Jean Améry</strong> y a <strong>Jorge Semprún</strong> a quien se refiere con especial cariño. </p>

	<p>Justo por ellos me detengo en la frase que da título a esta entrada, ya que resulta una llamada interesante para una relectura de las obras literarias sustentadas en la culpa. Serán muchas, creo, pues la culpa es una de las grandes inspiradoras de la creatividad y una de las fuentes que siempre buscan los psicoanalistas en sus análisis psico-literarios. </p>

	<p>Culpa por haber sobrevivido y que, sin embargo, los deja cumplir aquello para lo cual probablemente se han sentido llamados: dejar registro de lo que muchos otros no podrían decir, dar voz a los agonizantes, a los atormentados, a los demás valientes, a los silenciados. </p>

	<p>Kertész es claro y crudo, pero nos da luces para entender, tanto a los que han sabido sobrevivir, a aquellos que encontraron &#8220;el sentido de la vida&#8221; como a aquellos que, aún a pocos metros de la liberación, prefirieron la cicuta: </p>

	<p><blockquote><p>El sentimiento de culpa tiene un lado inspirador y eso es terrible. Pero no lo es tanto por el hecho de sobrevivir sino porque el superviviente ha colaborado en la maquinaria de la destrucción y es el que mejor ha entendido su funcionamiento</p></blockquote></p>

	<p>Vía | <a href="http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&#38;idioma=CAS&#38;idnoticia_PK=445132&#38;idseccio_PK=1026&#38;h=">El periódico.com</a></p>


 ]]></description>
    </item>
	
    <item>
      <title><![CDATA['El niño con el pijama de rayas', ingenuidad narrativa no apta para todos]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/2007/07/27-el-nino-con-el-pijama-de-rayas-ingenuidad-narrativa-no-apta-para-todos</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/2007/07/27-el-nino-con-el-pijama-de-rayas-ingenuidad-narrativa-no-apta-para-todos</guid>
      <pubDate>Fri, 27 Jul 2007 09:03:08 GMT</pubDate>
      <author>Eva Paris</author>
      <description><![CDATA[	<p><img class="derecha" id=image1399 alt="El niÃ±o con el pijama de rayas" src="http://img.papelenblanco.com/2007/07/Niñopijama.jpg" />Comencé la lectura de <strong>El niño con el pijama de rayas</strong> animada para incluirlo en nuestra sección de <a href="http://www.papelenblanco.com/tag/lecturas+verano">lecturas para el verano</a>, tras haber escuchado varias opiniones muy favorables. Pero, ¿tan especial es esta novela? ¿Tanta emoción suscita? ¿De verdad es inolvidable?</p>

	<p>La novela, del joven autor irlandés <strong>John Boyne</strong>, viene precedida por un gran éxito en Irlanda y por su inminente traducción a dos decenas de idiomas, incluso se está preparando una versión cinematográfica.</p>

	<p>No sé si será por estos calores que en vez de ablandarme el corazón, lo endurecen, pero lo cierto es que la lectura de la novelita me dejó bastante fría. No creo que pase a la historia de las letras más allá del éxito efímero que le auguro. No voy a seguir la línea del editor y de muchas personas que, al hablar de la novela, omiten cualquier referencia a su argumento porque <em>hay que leerla sin saber de qué trata</em>, porque <em>no hay que desvelar la sorpresa</em>.</p>

	<p>Como ya al leer la contraportada me imaginaba de qué iba a tratar, y como al cabo del primer capítulo ya estaba más o menos claro, no creo que lo de guardar <em>el secreto</em> sea tan importante. Creo que he esperado bastante si hasta el quinto párrafo no le he chafado el argumento a nadie. A partir de ahora, el lector decide si seguir adelante.<a name="more"></a></p>

	<p><strong>El niño con el pijama de rayas</strong> trata un tema tan trascendente y doloroso en nuestra historia reciente como el holocausto. No desde un punto de vista histórico, ni desde un punto de vista adulto. La narración de los hechos se ofrece a través de la perspectiva de un niño de 9 años, Bruno. Sin embargo, el enfoque de la novela me resulta en ocasiones algo desesperante y bastante inverosímil.</p>

	<p>Bruno es hijo de un comandante nazi que es destinado a dirigir el <strong>campo de concentración de Auschwitz</strong>. El niño pasará de una vida tranquila en Berlín, en una casa estupenda, con unos amigos para toda la vida (que no tarda demasiado en olvidar), a vivir junto a la alambrada del campo de concentración. A lo lejos consigue ver a muchos hombres y niños con pijama de rayas.</p>

	<p>El tedio que le proporciona su nueva vida y su afán explorador lo llevan a escaparse buscando alguna aventura, algún amigo, hasta que lo consigue. Conoce al niño con pijama de rayas en un punto de la alambrada que ha conseguido mantenerse a salvo de las miradas y los fusiles de los soldados. Entre ellos, que nacieron el mismo día, surge una relación de necesidad, más que de amistad, que les lleva a acabar juntos al final de la novela, al mismo lado de la alambrada, no diré en cuál.</p>

	<p>Parece que la ingenuidad del protagonista, Bruno, la haya querido ver el autor en cada lector. Quizá por ello me parezca que la novela está más bien orientada a un lector muy juvenil, casi infantil. He echado de menos una perspectiva adulta que no intente ocultar disfrazando algunos hechos, que no necesite explicarnos acontecimientos que ya habíamos supuesto (aunque ni el propio protagonista lo haya hecho). Creo que lo que más me ha alejado de la novela era no creerme que el niño no se diera cuenta de todo lo que pasa a su alrededor, por pocos años que tenga. Por ello, creo que, más que hablar de una mirada ingenua, podríamos decir cándida y sumamente ignorante.</p>

	<p>En varias ocasiones me he acordado de la magistral ternura con que Roberto Benigni nos hace pasearnos por <strong>La vida es bella</strong>. La perspectiva del adulto deformando la realidad para salvaguardar al niño de las atrocidades que se cometen junto a él me resulta muy efectiva, me hizo identificarme absolutamente con la historia en la que se derraman carcajadas y lágrimas por igual.</p>

	<p>En cambio, seguir las andanzas del niño que no se entera ni por un momento de la tragedia que se mueve a su alrededor me han alejado de la historia. Y que conste que soy de retorcimiento de estómago y de corazón fácil cuando se trata de la tragedia del holocausto. </p>

	<p>Dos elementos a favor de <strong>El niño con el pijama de rayas</strong>. Me han parecido interesantes los primeros momentos de la novela, en los que se va sugiriendo lo que encontraremos después: quién nos habla, desde dónde y cuál es su familia. Y también el final de la historia, que, aquí sí, no he querido desvelar.</p>

	<p>Finalmente, diré que la novela aborda un tema tan trascendente que de cualquier manera no puede caer en el olvido. Los tentáculos de la tragedia más atroz que ha vivido la humanidad hace menos de un siglo, en ocasiones ya se desdibujan, por lo que me parece una lectura apropiada para las nuevas generaciones. Eso sí, sin olvidar el <strong>Diario de Ana Frank</strong>.</p>

	<p>Más información | <a href="http://www.salamandra.info/ficha_titol.php?codi=448">El niño con el pijama de rayas</a></p>


 ]]></description>
    </item>
	
    <item>
      <title><![CDATA[Italia homenajea a Primo Levi]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/2007/04/11-italia-homenajea-a-primo-levi</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/2007/04/11-italia-homenajea-a-primo-levi</guid>
      <pubDate>Wed, 11 Apr 2007 17:51:55 GMT</pubDate>
      <author>Paolo Fava</author>
      <description><![CDATA[	<p><img id="image704" class=izquierda alt=primo_levi.gif src="http://img.papelenblanco.com/2007/04/primo_levi.gif" />Hace hoy 20 años, <strong>Primo Levi </strong>aparecía muerto en el rellano del número 75 de la calle Re Umberto, Turín. Había sido su hogar desde que naciera, exceptuando su breve participación en la resistencia antifascista italiana, su deportación por once meses a Auschwitz y su atribulado retorno a través de una Europa devastada por la guerra. Todo lo había relatado en su trilogía literaria sobre el holocausto: <strong>Si esto es un hombre</strong>, <strong>La tregua </strong>y <strong>Los hundidos y los salvados</strong>.</p>

	<p>Un químico que nunca había otorgado relevancia a su condición de judío iba a convertirse en una de las principales voces de la memoria. Sólo él supo traducir en palabras un horror que se daba por inenarrable y la racionalización más aberrante que haya conocido la humanidad. Hacía falta un científico para entender los engranajes de deshumanización que componían la maquinaria de la solución final. Pero hacía falta también un poeta para hacernos comprender que algo peor que la muerte es ser convertido en menos que humano:</p>

	<p><blockquote><p>Los que vivís seguros<br />
En vuestras casas caldeadas<br />
Los que os encontráis, al volver por la tarde,<br />
La comida caliente y los rostros amigos:<br />
Considerad si es un hombre<br />
Quien trabaja en el fango<br />
Quien no conoce la paz<br />
Quien lucha por la mitad de un panecillo<br />
Quien muere por un sí o por un no<br />
Considerar si es una mujer<br />
Quien no tiene cabellos ni nombre<br />
Ni fuerzas para recordarlo<br />
Vacía la mirada y frío el regazo<br />
Como una rana invernal<br />
Pensad que esto ha sucedido:<br />
Os encomiendo estas palabras.<br />
Grabadlas en vuestros corazones<br />
Al estar en casa, al ir por la calle,<br />
Al acostaros, al levantaros;<br />
Repetídselas a vuestros hijos.<br />
O que vuestra casa se derrumbe,<br />
La enfermedad os imposibilite,<br />
Vuestros descendientes os vuelvan el rostro.</p></blockquote><a name="more"></a></p>

	<p>El 11 de abril de 1987 muchos se preguntaron cómo un hombre que había sobrevivido al holocausto repitiéndose <em>No estoy tan vivo como para suprimirme</em> decidía finalmente renunciar a la vida. Pero quizás el suicidio de Levi fuera su declaración final, su desafío al determinismo: quizás quisiera morir sabiéndose enteramente hombre. Como parte de su conmemoración, a partir del 17 de abril Turín y Lyon acogerán la exposición retrospectiva <strong>Primo Levi, porque es un hombre</strong>.</p>

	<p>Vía | <a href="http://es.news.yahoo.com/10042007/159/italia-rinde-homenaje-primo-levi.html">Yahoo! Noticias</a><br />
Más información | <a href="http://www.epdlp.com/escritor.php?id=1938">Biografía de Primo Levi en EPdLP</a></p>


 ]]></description>
    </item>
	

  </channel>
</rss>
