
Ha muerto la última hablante de una lengua, Yang Huanyi, de 98 años, se ha llevado una tradición milenaria. El Nushu.
El nushu se traduce literalmente como “escritura de mujeres”, y es un sistema de escritura silábico que fue usado entre mujeres en la región de Jiangyong en Hunan, provincia del sur de China. A diferencia del chino escrito, el cual es logográfico (cada carácter representa una palabra o parte de una palabra), el Nushu es fonético, con aproximadamente 2000 caracteres que representan una sílaba en los lenguajes locales yao y yi.
A persar de que la lengua nushu existía desde el siglo III de nuestra era, no fue conocido al mundo hasta 1983, debido al intenso secretismo que siempre ha rodeado a esta lengua.
Pero lo verdaderamente fascinante es que esta lengua surgió como sistema para escamotear una sociedad fuertemente machista. Tal era la discriminación de las mujeres en la China antigua que no sólo se les estaba prohibida la educación, sino que además debían vivir encerradas en las casas de sus padres o maridos. De modo que, progresivamente, se fue inventando un idioma al que los hombres no tuvieran acceso. Ellas aprendían el idioma transmitido de madres a hijas o entre cuñadas. Algunas veces los caracteres sirvieron como marcos decorativos o en artesanía, dada su forma más estilizada y estética que la forma “masculina”, y así los mensajes también pasaban desapercibidos ante los hombres. También el Nushu era utilizado en abanicos y bordados, en los cuales se han encontrado, a modo de diarios íntimos, reflexiones y miedos o descripciones de hechos cotidianos.

