‘Imagine… No copyright’ de Joost Smiers y Marieke van Schijndel
Hace aproximadamente 5 años, la mayoría de gente ignoraba por completo qué implicaciones tenía el copyright en nuestras vidas, incluso asumía que hacer copias de discos para tus amigos o descargar música en mp3 a través de Internet era una actividad delictiva o al menos extramuros de la ética.
Debido a la eclosión digital, cada vez más estudiosos y abogados expertos en derechos de autor empezaron tímidamente a hacerse oír. En los primeros debates televisivos (aún los recuerdo con horror), no sólo se enfrentaban a toda una mesa de polemistas contrarios a sus ideas sino a un auditorio que en absoluto participaba de aquellas propuestas hippies que pretendían quitar la comida a los artistas.
Los cambios en la percepción del problema fue evolucionando a pasos agigantados y ya no sólo había más equilibrio ideológico entre los polemistas sino que el público claramente estaba ya a favor de esas nuevas ideas.
