Todos tenemos nuestras debilidades literarias y una de las mías apunta, sin duda, a la literatura policial. No me considero experta ni mucho menos, pero pocas cosas disfruto más que una buena temporada, casi siempre de vacaciones, con una pequeña montaña de libros de detectives por leer. Y es que la novela policial tiene una particularidad frente a otros géneros y es que genera un doble y hasta un triple enamoramiento: hacia el o la autora y hacia su héroe o antihéroe protagónico. Los detectives e investigadores se convierten en tanto, o más, importantes que los autores de sus sagas. Sino que lo diga Sherlock Holmes, que es el iniciador del género, o el propio Sam Spade que es el protagonista de la mayoria de los libros escritos por Dashiell Hammet.
Luego de esta introducción no vayan a pensar, sin embargo que voy a hablar del papel de detective como héroe en las novelas policiales, o algo así, sino que lo haré acerca de una noticia que me tiene muy contenta y expectante: acaban de descubrir doce textos inéditos del autor de El halcón maltés. Se trataría de 12 novelas que estuvieron durante todos estos años guardadas en la Universidad de Texas y fueron descubiertos por Andrew Gulli editor en jefe de la publicación The Strand especializada en el género de la novela de detectives y que particularmente se encarga de hacer una suerte de arquelogía de la obra de los principales autores con Graham Greene, Mark Twain o Agatha Christie.
En esta oportunidad, dice Gulli, muchos de los textos son inequívocamente de Hammet y otros seguramente generarán interés en sus seguidores. Dashiell Hammet nació el 27 de mayo de 1894 en un pueblo al sur del estado de Maryland y murió el 10 de enero de 1961, hace exactamente 50 años en la ciudad de Nueva York. Sus restos reposan en el cementerio Arlington gracias a su participación en la Primera y Segunda Guerra Mundial; esta experiencia minó notablemente su salud al contagiarse de tuberculosis, enfermedad que lo acompañó durante toda su vida. Antes de ir a la guerra, Hammet entró a trabajar en la famosa Agencia de Detectives Pinkerton donde encontró la materia prima para muchas de sus novelas.



Quizás el título engañe y empiecen a leer esta entrada pensando que se van a encontrar acá con una semblanza sobre uno de los escritores más famosos (sino el más famoso) de los Estados Unidos de Norteamérica.
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