
Ya ha aterrizado en las librerías de nuestro país La ratonera, la prodigiosa nueva novela de Gordon Reece. Y es que esta novela, a caballo entre los lectores juveniles y adultos, ha sido toda una revelación allá donde se ha publicado, con el tema del bullying escolar como telón de fondo. Con una historia sorprendente, llega a nosotros de la mano de El Aleph y podrás encontrarlo en tu librería favorita por 17 euros.
Shelley tiene quince años y vive con su madre a media hora de Londres, aisladas y apartadas del resto del mundo. Intenta superar el divorcio de sus padres y los abusos sufridos por parte de sus compañeros de clase, que llegaron al extremo de prenderle fuego a su pelo. Su madre, una abogada de éxito, se ha visto obligada a aceptar un empleo mal pagado para poder subsistir sin el padre de Shelley, que se ha fugado con una jovencísima. Así unidas, las dos han creado un mundo aparte, un refugio confortable donde esconderse. Sin embargo, una noche un individuo armado entrará en la casa, y sus vidas darán un vuelco inimaginable…




Después de un siglo sirviendo de entretenimiento de masas, el género de la fantasía heroica de aventuras ha llegado a un punto sin retorno. Algo parecido a los cómics de superhéroes, que salvaron su crisis reinventándose en los ochenta y nuevamente a principios de siglo. A la fantasía heroica le ocurrió algo mucho peor: Harry Potter. No cómo producto, en sí de lo mejor que ha dado el género, sino como fenómeno.
1.- Centra bien tu misterio. Por encima de todo tiene que haber un misterio en el corazón de la novela. Normalmente hay un asesinato, un círculo cerrado de sospechosos con móvil, motivos y oportunidades para el crimen y un detective, ya sea aficionado o profesional, que llega cual deidad vengadora a resolverlo.