Orígenes de la lectura en braille
Hace poco me enteré de una interesante iniciativa de la ONCE y de Planetalector.com sobre el sistema braille. En su 25ª edición, el concurso escolar de la ONCE se organiza bajo el lema: El braille. Leer y escribir es poder vivir en igualdad. El concurso, dirigido a los centros escolares, propone el diseño grupal de un cartel que refleje lo que el braille significa para las personas ciegas. Los centros participantes recibirán diversos materiales sobre la historia de este sistema y sobre la creación de la escritura en general.
Me parece una gran idea en la que me hubiera gustado participar en mis años escolares. Todos sabemos de la existencia del braille, pero poco acerca de sus orígenes o de su relevancia para los invidentes, así que decidí conocer un poquito más sobre este método de “descubrimiento del libro a través de las manos”.
Louis Braille (1809-1852) fue el creador del actual sistema de lectura que lleva su nombre. Louis perdió la vista en un accidente a los tres años. A los ocho, su padre logra que el niño sea aceptado en la escuela del pueblo en donde, a pesar de seguir las clases únicamente de forma oral, obtiene buenos resultados. Dos años después, en 1819 y gracias a una beca, Louis es enviado a un colegio especial para ciegos en París.
Los libros de Harry Potter están significando o motivando retos interesantes para la industria editorial. Prueba de ello son las múltiples traducciones que se han hecho del último libro de la saga: Harry Potter and the deathly hallows de las cuales bastante hemos hablado acá en Papel en blanco.
El Premio Tiflos de Literatura es probablemente uno de los más interesantes que existen, ya que está dirigido a premiar la producción literaria de invidentes y disminuídos visuales.
El tema de los aportes de la tecnología a la accesibilidad resulta uno de las más interesantes y probablemente en relación al acceso de los ciegos a la lectura, uno de las más útiles e impactantes. 