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		<title>Magazine - jose-carlos-somoza</title>
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Blog sobre literatura, críticas de libros, internet y letras.		</description>
		<pubDate>2012-05-26 21:09:06</pubDate>

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      <title><![CDATA['El cebo', de Jose Carlos Somoza: un thriller que mezcla  Shakespeare y tecnología]]></title>
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      <pubDate>Thu, 20 May 2010 14:49:01 +0000</pubDate>

      <author>Sarah Manzano</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="centro" id="image7459" alt="Jose Carlos Somoza" src="http://img.papelenblanco.com/2010/05/somoza_500.jpg" /></p>

	<p>En estos días ha salido a la venta una de las novedades más importantes del mes de Mayo. Se trata de la nueva novela de <strong>José Carlos Somoza</strong>,<strong> El cebo,</strong> un thriller futurista con extrañas conexiones entre el teatro de <strong>Shakespeare</strong> y la resolución de los crímenes. Lo ha publicado <strong>Plaza & Janés</strong> y su precio es <strong>23’90 euros</strong>. </p>

	<p>En un futuro cercano en el que la tecnología no basta para cazar a los asesinos, la policía ha ideado un método infalible cuyos inicios se remontan al teatro de Shakespeare, por el cual <strong>es posible manipular el deseo de las personas</strong>. Así, se crearán los cebos, expertos en conductas humanas, que serán entrenados para luchar contra la delincuencia. En este marco, <strong>Diana Blanco</strong>, una de las mejores cebos de la policía, descubrirá que su hermana es la siguiente víctima de un asesino despiadado. Comenzará así una carrera contrarreloj en la que nada ni nadie es lo que parece. </p>

	<p><!--more--></p>

	<p>José Carlos Somoza nació en Cuba pero se trasladó a España con tan sólo un año. Está considerado como uno de los autores más innovadores de los últimos años y es autor de varias novelas en las que mezcla intriga con una visión de la realidad. <strong>Clara y la penumbra</strong>, <strong>Zigzag</strong>, o <strong>La caverna de las ideas </strong>son algunas de ellas, y ha conseguido numerosos premios tanto en nuestro país como en el extranjero. De esta novela y su conexión con Shakespeare nos cuenta el autor que: </p>

<blockquote>La idea de representar y fingir para atraer un asesino tiene mucho que ver con el teatro y ¿qué mejor autor que Shakespeare para hablar de los deseos humanos? </blockquote>

	<p>La verdad es que no he leído nada de él, aunque un amigo me recomendó especialmente <strong>La ventana pintada</strong> y &#8216;Zigzag&#8217;. ‘El cebo’ lo tengo en casa gracias a un regalo y es probable que pronto le hinque el diente, aunque casi preferiría empezar por alguno de los que me recomendó mi amigo. Y vosotros ¿tenéis alguna recomendación? </p>

	<p>Os dejo con el vídeo promocional que se han currado los de la editorial, y aunque no se ve nada explícito, un poco de grima sí que da. Además, le han dedicado toda una <a href="http://www.elcebo.es/home.php">página web</a> al libro, dónde podéis ver más información sobre el autor y sus libros, e incluso <a href="http://www.bic-media.com/dmrs/widget.do?lang=es&layout=singlepage&buyButton=yes&clickTeaser=yes&arrowTeaser=yes&isbn=9788401337666">leer las primeras páginas </a>para que no os llevéis sorpresas, que no está la economía para andar jugando. </p>

	<p><object width="500" height="340"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/2VmbcdtW5eo&color1=0xb1b1b1&color2=0xd0d0d0&hl=es_ES&feature=player_embedded&fs=1"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowScriptAccess" value="always"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/2VmbcdtW5eo&color1=0xb1b1b1&color2=0xd0d0d0&hl=es_ES&feature=player_embedded&fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowfullscreen="true" allowScriptAccess="always" width="500" height="340"></embed></object></p>

	<p>Más información | <a href="http://www.randomhousemondadori.es/me_gusta_leer/Libros/E/El-cebo-ES/El-cebo">Ficha en Plaza & Janés </a><br />
En Papel en Blanco | <a href="http://www.papelenblanco.com/escritores/jose-carlos-somoza-primer-escritor-espanol-nominado-al-premio-john-w-campbell">José Carlos Somoza, primer escritor español nominado al Premio &#8216;John W. Campbell&#8217; </a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[El maravilloso mundo de las portadas]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/metacritica/el-maravilloso-mundo-de-las-portadas</link>
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      <pubDate>Thu, 04 Feb 2010 12:38:55 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" src="http://img.papelenblanco.com/2010/02/alan_powers-front_covers.jpg" alt="" />Las cubiertas y contracubiertas de los libros están convirtiéndose, por derecho propio, <strong>en una obra de arte independiente de la obra escrita</strong>. ¿Hasta dónde se llegará por captar la atención del lector potencial?</p>

	<p>Al igual que sucede con ciertos trailers de cine (los que son tan trepidantes o generan tantas expectativas que, al final, deslucen la propia película), las portadas de libros están convirtiéndose en un producto en sí mismo. No ya algo insustituible de la historia que se esconde en las páginas de un libro (lo que los expertos en marketing llaman <em>packaging</em>: el envoltorio o envase es tan o más importante que el contenido) sino un fin en sí mismo. </p>

	<p><strong>Pequeñas obras de arte</strong> que no sólo buscan captar la atención del lector en un sector cada vez más masificado por continuas novedades.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Como los buenos trailers de cine, también las buenas portadas deben empujarnos a las páginas del libro. Aunque no a cualquier precio, como refiere una pluscuamperfecta noticia acerca de la publicación de la novela <em>Punto Cero</em>, del finés vanguardista <strong>Osmo Jokinen</strong>, cuya llamativa cubierta era la antesala de un libro con todas las páginas en blanco: al parecer el autor apelaba a la imaginación del propio lector para escribir la obra. &#8220;De este modo, el lector puede imaginar libremente todo lo que prefiera. Imponer a los lectores mis sensaciones, me parecería un insulto a su inteligencia&#8221;.</p>

	<p>Dejando a un lado estas boutades, actualmente diseñadores y artistas se estrujan las meninges para creas obras de arte como las catalogadas en estos enlaces: </p>

	<p>-<a href="http://covers.fwis.com/">Book Covers</a>: donde el visitante puede comentar tropecientas portadas de moderno diseño; algunas realmente ingeniosas.</p>

	<p>-<a href="http://www.ratemybookcover.com/">Rate My Book Cover</a>: aquí el usuario puede valorar y poner notas a las portadas.</p>

	<p>-<a href="http://www.bookscans.com/Database.htm">The BookScans Database</a>: impresionate base de datos de cubiertas y contracubiertas de libros de bolsillo de todas las épocas, para los nostálgicos.</p>

	<p>Y es que la cubierta de un libro ejerce un poder de atracción que va más allá del marketing. Según <strong>José Carlos Somoza</strong>, de boca de uno de sus personajes en <em>Dafne desvanecida</em>, la cubierta, de hecho, es lo que determina el libro por entero. Una cubierta puede otorgar unos u otros poderes y privilegios a una obra, no sólo porque le añade un marchamo determinado sino porque puede catalogar la obra como cierta o falsa. </p>

	<p>Si la cubierta indica que es un ensayo, por ejemplo, interpretamos lo escrito como cierto; al contrario si se indica que pertenece al género de terror o ciencia ficción. <strong>La cubierta, entonces, adquiere la propiedad de influir en toda idea de la obra</strong>. </p>

	<p>Tal vez, alguien propugne libros carentes de portadas. Pues la portada colorista de un libro sólo es un artificio que nada tiene que ver con la literatura: el arte de la escritura y no del dibujo y el diseño. Es una idea interesante. <strong>Aunque el fáustico mercadeo del mundo editorial no creo que esté dispuesto a prescindir de un reclamo tan atractivo en un mundo dominado por la experiencia audiovisual</strong>. </p>

	<p>No tardarán en llegar, probablemente, portadas con música y animaciones de tinta electrónica, cruzándose cada vez más la línea que separa la literatura de las otras artes, convirtiendo libros en películas, en videojuegos, en discos; en <strong>Obras Totales</strong>. Al tiempo.</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[¿Los videojuegos, por fin, ya son literatura?]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/animacion-a-la-lectura/los-videojuegos-por-fin-ya-son-literatura</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/animacion-a-la-lectura/los-videojuegos-por-fin-ya-son-literatura</guid>
      <pubDate>Sun, 02 Nov 2008 13:46:12 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" src="http://w7.papelenblanco.com/images/2008/11/wrapping_paper-binary.jpg" alt="" /><a href="http://www.papelenblanco.com/autor/juliana-boersner">Juliana Boersner </a>ya nos apuntaba algunas <a href="http://www.papelenblanco.com/2008/10/07-los-videojuegos-y-la-promocion-de-la-lectura">claves sobre el poder de los videojuegos en relación a la promoción de la lectura</a>. Yo voy a intentar ir un poco más allá: ¿el videojuego no es también un libro en sí mismo?</p>

	<p>Opiniones acerbas a un lado (que si Dan Brown no escribe literatura, que si Harry Potter sólo es lenguaje audiovisual para masas plasmado en tinta china, que si el Planeta siempre lo gana un tipo que sale por la tele, que si los cómics no son novelas gráficas sino tebeos y punto, que los libros de los presentadores de televisión y radio son una estafa, que si la lista de <em>best sellers</em> del hipermercado de turno es de risa), la literatura no puede trazarse límites demasiado estrictos so pena de asfixiarse a sí misma. ¿Acaso ponerle mordazas taxonómicas a ciertas manifestaciones artísticas no obligaría, por rigor metodológico, a revisar las etiquetas que ya llevan históricamente muchas obras supuestamente consolidadas? ¿Por qué debemos asumir que el extraño <em>Ulises</em> de Joyce es literatura y no lo es otra cosa que posee elementos narrativos más o menos tangenciales?</p>

	<p>Como limitar fronteras siempre es más delicado que ampliarlas, aceptamos que todo lo antedicho es literatura. Todo. Incluso los libros escritos por algún ídolo audiovisual. Porque a ver quién es el valiente que le pone el cascabel al gato. A ver qué autoridad omnisciente es la que excluye un libro y no otro sin levantar protestas. En resumidas cuentas: a ver dónde pone qué diablos es literatura y cómo sabemos que tal definición (per se imprecisa) no debe estar continuamente amoldándose a una sociedad cada vez más cambiante. </p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Bajo esta filosofía, se acaba de presentar en una mesa redonda en el marco del festival literario <strong>Getafe Negro</strong> hasta qué punto existe un trasfondo narrativo en el ocio electrónico, sobre todo en los <a href="http://www.vidaextra.com">videojuegos</a>. David Conte, profesor de Teoría Literaria y Literatura Comparada de la Universidad Carlos <span class="caps">III</span> habla en estos términos a propósito de los videojuegos:</p>

<blockquote><p>Es un modelo narrativo contemporáneo y no podemos seguir dejándolo al margen. Algunos videojuegos ya no son sólo mero entretenimiento, así que deberíamos incorporarlos a los estudios académicos, no arrinconarlos.</p></blockquote>

	<p>Cinco escritores, Lorenzo Silva, Fernando Marías, José Carlos Somoza y Elia Barceló, han tratado de profundizar en el trasfondo narrativo de varios videojuegos, como <em>Hotel Dusk</em>, <em>No more heroes</em>, <em>Okami</em>, <em>Eternal Darkness</em> o la saga <em>Metroid</em>, para asociarlos con la obra de grandes autores de la historia de la literatura, como Chandler, Lovecraft o Heinlein. Sus conclusiones acerca de que los videojuegos pueden tener un peso equivalente al de la literatura ya han sido reconocidas como créditos en el programa de la Universidad Carlos <span class="caps">III</span>. </p>

	<p>Los románticos del la tinta convencional y el olor a moho ya se estarán rasgando las vestiduras, y mucho más los académicos ortodoxos. Pero debemos mirar con objetividad y frialdad: sólo cambia el formato, conservándose unas formas similares. En el fondo, los videojuegos no dejan de ser algo así como libros electrónicos interactivos con apoyo multimedia. Libros del futuro dotados de pequeñas inteligencias artificiales para levantar nuevos resortes en los lectores. Tal vez no exijan tanta imaginación por parte del lector, pero en cambio sí pueden exigir otra clase de cosas distintas a los libros convencionales, un nuevo metalenguaje, por ejemplo. Y si hacemos caso de las teorías del neurobiólogo Steve Johnson, autor de <em>Todo lo malo es bueno para ti: cómo la cultura popular nos está haciendo más inteligentes</em>, los videojuegos ofrecen un riguroso entrenamiento cognitivo y las habilidades mentales que desarrollan hoy son tan importantes como las que se ejercitan al leer libros, incrementan nuestra inteligencia y nuestra la perspicacia o afinan la empatía y las habilidades sociales. No se trata de reemplazar a los libros tradicionales sino de incorporar nuevos libros, los videojuegos, al canon. </p>

	<p>El profesor Conte explica, sin embargo, que los videojuegos primigenios no tenían ningún tipo de historia, de manera que se reducían a una sucesión de niveles de dificultad variable. En ese punto, personalmente, disiento. Si hablamos de videojuegos realmente primigenios, de la época del <em>Pong</em> o del típico “matamarcianos”, lo entiendo. Pero estas aperturas de miras llegan un poco tarde y se centran en videojuegos de la última hornada. ¿Es que ya nadie recuerda las aventuras gráficas o las conversacionales de hace quince años o más?</p>

	<p>Cuando yo estaba todavía en <span class="caps">EGB</span> me gustaba leer las típicas novelas juveniles, como a cualquier otro estudiante, pero jamás olvidaré otro tipo de novelas que jamás han recibido ningún tipo de consideración por parte de la literatura ortodoxa y que en clase nunca se mencionaron. Por las noches, cuando todo el mundo dormía, robándole horas al sueño, solía encender el ordenador y cargar aventuras gráficas de la factoría Lucas Arts, como <em>Monkey Island </em>o <em>Maniac Mansion</em>. Mis libros de toda la vida, como obeliscos de cultura, contemplaban atónitos el ronroneo del ordenador y la polifonía de pitidos que simulaban los instrumentos de una orquesta sinfónica.</p>

	<p>Y entonces también leía. Podía pasarme horas leyendo. En una sola aventura gráfica podía leer el equivalente, en número de palabras, a una o dos novelas de tamaño medio. Y seguramente estas cuotas de lecturas nunca fueron recogidas por las estadísticas de lectura de los jóvenes. Pero lo cierto es que me ensancharon la imaginación, me permitieron ponerme en la piel de muchos personajes, enriquecieron mi vocabulario y mi sensibilidad. Una aventura gráfica como aquélla prometía un argumento novelesco en el que el usuario podía interactuar de diversas maneras. Cambiar el argumento era imposible, ya que éste era lineal. Lo fascinante era avanzar por los vericuetos argumentales, más o menos de forma fluida, espoleado por tu ingenio y tu intuición. En principio tenías plena libertad para desplazar a tu personaje por cualquier escenario, sin embargo el argumento no se desarrollaba hasta que elegías el camino correcto. Para ello, no sólo podías hablar con otros personajes y extraer información de las conversaciones, sino también interaccionar con el medio, pulsando un botón, subiendo una escalera, abriendo una puerta, iluminando una estancia o recogiendo objetos de toda índole que pasaban a engrosar tu inventario: unas piedras, una cuerda, una lámpara, cualquier objeto podía serte útil en un futuro para resolver algún puzzle o solventar una contingencia.</p>

	<p>Y había videojuegos cuyas historias podían ser tan interesantes como los de una novela. Aún recuerdo las semanas y meses de desvelo con <em>The Dig</em>. O las fascinantes batallas verbales en <em>Monkey Island</em> para convertirme en un pirata: como en las aventuras gráficas no había acción, el desarrollador del videojuego ideó una ingeniosa forma de representar los duelos de espadas: escogiendo frases despectivas e insultos ingeniosos que el otro debía driblar con otras frases aún de mayor ingenio. Cada vez que conseguías minar la autoestima de tu contrario con una expresión más enjundiosa (que debía elegirse de entre una lista), entonces tu estoque también se volvía más agudo. Combates verbales que recuerdan a los de Eminem en <em>Ocho Millas</em> que fueron escritos, por cierto, por el gran Orson Scott Card. Así pues, incluso existían videojuegos que salían de las plumas de escritores convencionales.</p>

	<p>Pero la gente suele juzgar inapropiadamente aquello que desconoce, y se da la circunstancia de que los que desdeñan los videojuegos son precisamente los que no los han conocido en toda su amplitud. La miriónima realidad, por fortuna, engulle las opiniones superficiales o conservadoras. Y, aunque con muchos años de retraso, empieza a abrirse por fin un camino académico acerca del valor literario de esos grandes olvidados con forma de ceros y unos. </p>

	<p>¿O es que Shakespeare no habría escrito una aventura gráfica si en su época hubieran existido los videojuegos? Hamlet 2.0… o algo así.</p>

	<p>Más información | <a href="http://www.dialogica.com.ar/digicom/2005/07/los_videojuegos_son_buenos_par.php">Los videojuegos son buenos para el cerebro</a><br />
En Papel en blanco | <a href="http://www.papelenblanco.com/2008/10/07-los-videojuegos-y-la-promocion-de-la-lectura">Claves sobre el poder de los videojuegos en relación a la promoción de la lectura</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[José Carlos Somoza, primer escritor español nominado al Premio 'John W. Campbell' ]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/escritores/jose-carlos-somoza-primer-escritor-espanol-nominado-al-premio-john-w-campbell</link>
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      <pubDate>Wed, 02 Jul 2008 10:27:35 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" src="http://img.papelenblanco.com/2008/07/somoza_grande.jpg" alt="" />Por primera vez en su historia, el Premio <strong>John W. Campbell</strong> de literatura de ciencia ficción cuenta entre sus nominados al sobresaliente escritor <strong>José Carlos Somoza</strong>. El prestigioso galardón estadounidense, que entrega la Convención Mundial de Ciencia Ficción (Worldcon), ha seleccionado su novela <em>ZigZag</em>, un thriller científico que especula acerca de la teoría de las cuerdas del tiempo y en la posibilidad contemplar el pasado.</p>

	<p>El resto de los nominados en esta edición son &#8216;Harm&#8217;, de Brian Aldiss; &#8216;El sindicato de policía Yiddish&#8217;, de Michael Chabon; &#8216;In war times&#8217;, de Kathleen Ann Goonan; &#8216;The new moon&#8217;s arms&#8217;, de Nalo Hopkinson &#8216;Mainspring&#8217;, de Jay Lake; &#8216;The execution channel&#8217;, de Ken MacLeod; &#8216;Brasyl&#8217;, de Ian McDonald; &#8216;Time&#8217;s child&#8217;, de Rebecca Ore; &#8216;Bad Monkeys&#8217;, de Matt Ruff; &#8216;Rollback&#8217;, de Robert J. Sawyer; &#8216;The Margarets&#8217;, de Sheri S. Tepper; &#8216;Deadstock&#8217;, de Jeffrey Thomas; y &#8216;Axis&#8217;, de Robert Charles Wilson.</p>

	<p><strong>José Carlos Somoza </strong>(1959) ha publicado obras de cuidado aspecto formal y diversos juegos metaliterarios, como &#8216;Dafne desvanecida&#8217; (finalista del premio Nadal, 2000), &#8216;La caverna de las ideas&#8217; (premio Gold Dagger 2002 a la mejor novela de suspense publicada en el Reino Unido), &#8216;Clara y la penumbra&#8217; (premio Fernando Lara de novela 2001, premio Hammett a la mejor novela policíaca 2002) o &#8216;La dama número trece&#8217;, que pronto conocerá una ambiciosa adaptación cinematográfica de Jaume Balagueró, codirector junto a Paco Plaza de la exitosa &#8216;Rec&#8217;.</p>

	<p>Via | <a href="http://es.noticias.yahoo.com/ep/20080701/ten-jos-carlos-somoza-primer-escritor-es-cb5163c.html">Yahoo Noticias</a></p>      ]]></description>
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      <title><![CDATA[José Carlos Somoza, Premio de novela Torrevieja]]></title>
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      <pubDate>Sun, 30 Sep 2007 18:50:06 +0000</pubDate>

      <author>Juliana Boersner</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" src="http://img.papelenblanco.com/2007/09/M1-1793368520--253x190.jpg" alt="Jose Carlos Somoza" /><strong>José Carlos Somoza</strong> (La Habana, 1959) fué anunciado el viernes pasado como ganador del <a href="http://ayto.torrevieja.infoville.net/">Premio de novela Torrevieja</a>, con la novela <strong>La llave del abismo</strong>. </p>

	<p>Se trata de un thriller futurista en el que Daniel Kean, un joven empleado ferroviario se ve involucrado, a raíz de un atentado, en una aventura con una serie de personajes, por demás curiosos: una muchacha ciega, un bibliófilo escéptico y sus amigos. </p>

	<p>El finalista del premio de este año ha sido el poeta y novelista español <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Juan_Cobos_Wilkins">Juan Cobos Wilkins</a> (Huelva, 1957) con su novela <strong>El mar invisible</strong>. </p>

	<p>El Premio Torrevieja es el segundo en dotación después del Planeta,  de tal manera que supuso para el ganador 360.000 euros y 120.000 euros para el finalista. </p>

	<p>Somoza es español, ya que vive en España desde la edad de un año cuando llegó exilado con sus padres. Ha vivido en Madrid y Córdoba y tiene la profesión de psiquiatra, la cual ha dejado a un lado por su interés en la literatura que le ha dado renombre sobre todo después del éxito de su quinta novela <strong>La caverna de las ideas</strong>. </p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Pensando justamente en ella, es claro que las aventuras son para él un elemento importante en la creación literaria, así como la mezcla de géneros. Y él lo ratifica en una entrevista cuando expresa que <strong>La llave del abismo</strong> es una novela: </p>

	<p><blockquote><p>esperanzadora y optimista, que no parece del pesimista José Carlos Somoza, con unos personajes que buscan una explicación, que al final encuentran, lo que es mucho mejor que el enigma perenne en el que vivimos todos</p></blockquote></p>

	<p>Por lo demás, leemos en parte del veredicto, una vuelta al uso de mitos, leyendas y dioses, elementos que ya habíamos encontrado, al menos, en <strong>La caverna de las ideas</strong> y que me hace pensar que, de alguna manera el médico psiquiatra ha encontrado una nueva manera de lidiar con la búsqueda de la naturaleza del ser humano.  </p>

	<p>Vía | <a href="http://www.lavanguardia.es/lv24h/20070929/53397960132.html">La Vanguardia</a> <br />
Sitio oficial | <a href="http://ayto.torrevieja.infoville.net/">Ayuntamiento de Torrevieja</a><br />
Más información | <a href="http://es.noticias.yahoo.com/efe/20070928/ten-jose-carlos-somoza-gana-el-premio-de-bbad18b_1.html">Yahoo! Noticias</a><br />
Más información | <a href="http://www.clubcultura.com/clubliteratura/clubescritores/somoza/index.htm">José Carlos Somoza</a></p>      ]]></description>
      </item>
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