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	<title>Papel en blanco</title>
	<link>http://www.papelenblanco.com</link>
	<description>Blog sobre literatura, el arte de los libros y el apasionante mundo de la lectura.</description>
	<pubDate>Wed, 12 Nov 2008 12:07:29 GMT</pubDate>
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      <title><![CDATA['La voluntad y la fortuna', de Carlos Fuentes]]></title>
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      <pubDate>Tue, 11 Nov 2008 22:48:45 GMT</pubDate>
      <author>Paolo Fava</author>
      <description><![CDATA[	<p><img class="derecha" id=image4435 alt=voluntad-fortuna.jpg src="http://img.papelenblanco.com/2008/11/voluntad-fortuna.jpg" />Esta novela es, en sí, un enigma preocupante. Tratamos de ubicarla y es ella la que nos desubica a nosotros. Le preguntaba <strong>Juan Gabriel Vásquez</strong> a <a href="http://www.papelenblanco.com/tag/carlos+fuentes">Carlos Fuentes</a> por qué leíamos novelas y él respondía: <em>Para comprobar que están bien muertas</em>. ¿Pero como podemos creer en la muerte de la novela con <strong>La voluntad y la fortuna</strong> entre las manos, algo que desafía los vientos de cambio con exuberante confianza? ¿Podemos decir de un libro que es un <em>clásico moderno</em>? Sí, si lo que queremos decir es que desde ya mismo reconocemos su inmortalidad.</p>

	<p>La voluntad y la fortuna es el relato de la cabeza decapitada a los 27 años de <strong>Josué Nadal</strong>, huérfano crecido al amparo de un desconocido poderoso. En la escuela conoce a <strong>Jericó</strong>, algo mayor pero tan huérfano como él, con quien sellará amistad, alianza y destino. Juntos trazarán un plan de conquista de su futuro, se buscarán mentores, compartirán encuentros carnales, tratarán de descifrar el fin de la existencia y terminarán encuadrados en los dos polos de poder opuestos de México: El político y el económico. Gemelos como Cástor y Pólux que terminarán convertidos en Abel y Caín, más por un odio endogámico y sanguíneo que por un reparto maniqueo de virtudes.</p>

	<p>A través de esta novela Carlos Fuentes interpreta el México contemporáneo, definido por él mismo como un Estado del crímen. No es una tarea fácil y no la toma a la ligera. Para entender este mundo de corrupción y sacrificio, de afán de libertad y deseo de sojuzgar, es la voz de <strong>Maquiavelo </strong>la que se abre paso entre el tráfico gargantuesco de México D.F., los rascacielos de Santa Fé y la Plaza del Zócalo. Josué cree preparar su tesis de derecho sobre el pensador florentino y el fundamento del Estado; en realidad, él es la cobaya y a su alrededor se teje el experimento.<a name="more"></a></p>

	<p>Necesidad, voluntad y fortuna, los tres axiomas que rigen el maquiavélico cuerpo político. El deseo, sus horizontes frustrados y entre medias nada salvo el puro azar. Josué y Jericó irrumpen en el mundo libres para ser lo que quieran ser, gracias a la protección de su misterioso benefactor. Pero primero deben conocer qué pueden ser. Zozobran entre San Agustín y Nietzsche, entre resignarse a la forma dictada del mundo y hacer violentamente <em>tabula rasa</em>, partir de cero. El padre <strong>Filópater</strong>, que les cobrará afecto, les hablará de una tercera vía: la de Spinoza, voluntad de razón y voluntad de fe unidas en un anhelo de libertad.</p>

	<p>Fuera de la escuela, a Josué le corresponderá conocer el mundo, y lo hará en un trayecto escatológico, de infierno a cielo. Lo hará en el plano terrenal, topográfico, visitando al estamento criminal de los reclusos del penal de San Juan de Aragón como estudiante de derecho para luego ascender al rascacielos &#8216;Utopía&#8217; del magnate de las telecomunicaciones <strong>Max Monroy</strong>. Pero también desde la otra vida, pues no olvidemos que es un muerto el que habla: de su mausoleo surgirá la voz de la <strong>Antigua Concepción</strong>, madre de Monroy y empresaria fundadora del México industrial moderno, que aspira aún a regir los destinos de su patria desde su tumba centenaria.</p>

	<p>Prisión y ciudad, crimen y empresa, poder político y poder económico, vivos y muertos, deseo y necesidad&#8230; todo se entrelaza, todo confluye en los destinos de Josué y Jericó en un universo en el que poseer lo que uno desea implica obligatoriamente poseer todo lo demás. Y ese deseo toma cuerpo en la forma de <strong>Asunta Jordán</strong>, secretaria personal de Monroy y clave de la intriga. En ella consiste la frustración de todos los propósitos, la claudicación de las voluntades y la atracción sonámbula hacia la fatalidad que ninguna naturaleza puede cambiar.</p>

	<p>No vamos a decir que La voluntad y la fortuna es una novela perfecta. Ni el propio Fuentes lo querría así, <a href="http://www.papelenblanco.com/2008/10/28-carlos-fuentes-la-novela-perfecta-rechazaria-al-lector">como se encargó él mismo de subrayar</a>. Así, encontraremos algunos pasajes descompensados dentro de la trama, que parecen desarrollarse con todo su potencial. Veremos que a algunos personajes secundarios, o incluso principales, se les pierde la pista y cuando reaparecen lo hacen de una manera difusa y tangencial, por no decir forzada. </p>

	<p>Esto no implica grandes molestias, sin embargo, ya que la gran virtud de La voluntad y la fortuna está en su estilo. El lenguaje de Fuentes es directo, vivo, contemporáneo (remarcaba Vásquez que en esta novela hasta salen Ipods, y yo añado: hasta salen Emos, aunque más como pretexto e ilustración que como tema en sí). Pero al mismo tiempo es infinitamente preciso y de gran belleza para expresar conceptos intelectuales y poéticos. Las conversaciones filosóficas pueden ser complejas de seguir pero están expuestas con la didáctica espontánea de un diálogo socrático.</p>

	<p>Estamos ante una piedra miliar no sólo en la obra de Carlos Fuentes sino de toda la tradición literaria hispanoamericana. Quién sabe si con ella no se cierra una era. Por eso, si sólo hubiera podido leer una novela en el 2008, me daría por satisfecho con La voluntad y la fortuna. Es un clásico moderno en el sentido de que ya le ha ganado la batalla a las tendencias y al tiempo.</p>

	<p>En Papel en Blanco | <a href="http://www.papelenblanco.com/tag/la+voluntad+y+la+fortuna">Noticias sobre La voluntad y la fortuna</a><br />
En Papel en Blanco |  <a href="http://www.papelenblanco.com/tag/carlos+fuentes">Carlos Fuentes</a></p>


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    </item>
	
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      <title><![CDATA[Carlos Fuentes: 'La novela perfecta rechazaría al lector']]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/2008/10/28-carlos-fuentes-la-novela-perfecta-rechazaria-al-lector</link>
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      <pubDate>Mon, 27 Oct 2008 23:46:47 GMT</pubDate>
      <author>Paolo Fava</author>
      <description><![CDATA[	<p><img class="centro" id=image4347 alt=carlos-fuentes.jpg src="http://img.papelenblanco.com/2008/10/carlos-fuentes.jpg" /></p>

	<p><a href="http://www.papelenblanco.com/tag/carlos+fuentes">Carlos Fuentes</a> se encuentra en la encrucijada en la que vida e historia se confunden. A punto de cumplir ochenta años, también ve aproximarse el cincuenta aniversario de la publicación de <strong>La región más transparente</strong>, la novela que le catapultó al boom hispanoamericano. Sin embargo, los que hemos ido a verle presentar su última obra <a href="http://www.papelenblanco.com/2008/10/10-la-voluntad-y-la-fortuna-de-carlos-fuentes-ya-esta-en-las-librerias">La voluntad y la fortuna</a> al auditorio de Casa América nos hemos encontrado a un Fuentes jovial y lleno de energía, sin dar muestras de fatiga ni por <a href="http://www.papelenblanco.com/2008/07/25-carlos-fuentes-y-lula-ganan-premio-internacional-don-quijote-de-la-mancha">el maratón conmemorativo</a> ni por el cierre de ciclo que supone esta obra.</p>

	<p>El colombiano <strong>Juan Gabriel Vásquez</strong>, con el que estuvo conversando, define efectivamente La voluntad y la fortuna como el cierre de una trilogía sobre la Ciudad de México abierta con La regíon&#8230; y <strong>Aura</strong>. Fuentes asiente puntualizando que sus novelas no son sobre México , <em>sino sobre las cosas que ocurren en México</em>. De ahí su teoría de que todas las historias ya estan contadas, sólo cambia el contexto, y que La voluntad y la fortuna recree una parábola biblíca encarnada en la realidad política y social mexicana.</p>

	<p>La historia, así, nos presenta a Josué y Jericó, dos amigos de infancia que acabarán siendo rivales encarnizados. Pero tiempo al tiempo. Los dos muchachos leen a <strong>Maquiavelo </strong>y aprenden que hay tres fuerzas en el universo. La primera es la voluntad, la libertad del príncipe para obrar según su deseo. La segunda es la necesidad, que coarta es libertad y obliga a obrar según requiera la situación. Y la tercera es la fortuna, el puro azar que convierte cualquier decisión en una tirada de dados.<a name="more"></a></p>

	<p>Con estos antecedentes los dos amigos resuelven que están llamados a hacer política y sellan así un destino trágico, que llevará a Josué a terminar convertido en una cabeza cortada que flota en el Pacífico frente a la orilla y de paso nos sirve de narrador. </p>

	<p><blockquote><p>Mi cabeza arrancada como la de un feto muerto que debe perderla para que el cuerpo acéfalo nazca a pesar de todo, palpite por unos instantes y muera también, ahogado en sangre, a fin de que la madre se salve y pueda llorar. Después de todo, la guillotina primero ensayó su eficacia cortándole la cabeza, no a los reyes, sino a los cadáveres.</p></blockquote></p>

	<p>Vásquez pregunta si Fuentes aspira a la novela total. Él lo descarta de plano: su novela es <em>larga pero no total</em>. La idea de una novela perfecta es absurda, dice. Lo apropiado es hacer una proposición controlada de imperfección con tu obra. Aunque fuera posible dar con el texto infalible, continúa, la falibilidad seguiría existiendo del lado del lector. <em>La novela perfecta nos rechazaría a nosotros</em>.</p>

	<p>Termina el turno de diálogo y Vásquez tiene una última pregunta: ¿Porqué se siguen leyendo las novelas? <em>Para comprobar que están bien muertas</em>, bromea Fuentes. Pero a continuación reflexiona. La novela no es una reproducción del mundo sino un añadido crítico al universo. Poco importa, por lo tanto, su fidelidad a lo histórico probado: sus criterios de verosimilitud son otros. </p>

	<p>Lo que la ciencia opera a través del método, la literatura lo hace con la imaginación. La novela es una herramienta de conocimiento, imaginación y sentimiento, dice Fuentes. Y la imaginación es la<em> transformación de la experiencia en conocimiento</em>.</p>

	<p>En Papel en Blanco | <a href="http://www.papelenblanco.com/tag/carlos+fuentes">Carlos Fuentes</a></p>
 


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      <title><![CDATA[Los 39 de Latinoamérica, escépticos sobre un nuevo 'boom']]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/2007/08/25-los-39-de-latinoamerica-escepticos-sobre-un-nuevo-boom</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/2007/08/25-los-39-de-latinoamerica-escepticos-sobre-un-nuevo-boom</guid>
      <pubDate>Sat, 25 Aug 2007 18:35:24 GMT</pubDate>
      <author>Paolo Fava</author>
      <description><![CDATA[	<p><img class="izquierda" id=image1608 alt=jovenes-escritores.jpg src="http://img.papelenblanco.com/2007/08/jovenes-escritores.jpg" />Así como <a href="http://www.papelenblanco.com/2007/06/05-los-99-superheroes-del-islam">el Islam tiene sus 99 superhéroes</a>, la literatura hispanoamericana tiene a sus 39 escritores menores de 39 años. Estos fueron seleccionados en <strong>la Feria Internacional del Libro de Bogotá</strong> como parte de los actos de la <strong>Capital mundial del libro 2007</strong>. Actualmente se encuentran participando en el evento <strong>Bogotá 39</strong>, en dónde se ha discutido sobre la situación actual de la literatura latinoamericana y la posibilidad de un nuevo &#8216;boom&#8217; como el que consagrara mundialmente en los 60 a García Márquez, Vargas Llosa o Cortázar.</p>

	<p>Jorge Volpi es el primer escéptico y plantea el choque entre una tradición propia y las influencias de las literaturas europeas y anglosajonas:</p>

	<p><blockquote><p>No sé si queramos insistir en resurgir ese &#8216;boom&#8217;, creo que de lo que se trataría es de que haya un mayor conocimiento de nuestra tradición latinoamericana.</p></blockquote></p>

	<p>Juan Gabriel Vásquez, por su parte, abraza completamente la idea de la &#8220;contaminación cultural&#8221;:</p>

	<p><blockquote><p>A los nuevos novelistas latinoamericanos nos corresponde demostrar que el mundo sigue renovándose y que nos ha obligado a renovarnos. Eso es lo que actualmente estamos haciendo: ir a buscar a nuestros maestros en otras tradiciones que no son las nuestras, y es precisamente ese desarraigo, esa mezcla entre mi propia realidad y la ajena, lo que la vuelve [la escritura] original.</p></blockquote><a name="more"></a></p>

	<p>Ambos autores coinciden, sin embargo, en que gran parte del desamparo en el que se encuentran los jóvenes autores hispanoamericanos corresponde al poco contacto con sus precedecesores, es decir, con la generación de escritores que protagonizó el &#8216;boom&#8217;. </p>

	<p>La diatriba a la que se enfrentan las letras hispanoamericanas es un debate que se puede reconocer en cualquier problématica cultural contemporánea: formar parte de lo único o ser algo diverso. Seguir las corrientes globales o buscar la diferencia en lo propio. Integrarse o alistarse al apocalipsis. El debate, como dicen en los programas horteras, está en la calle.</p>

	<p>Vía | <a href="http://es.noticias.yahoo.com/efe/20070824/ten-jovenes-escritores-creen-que-la-lite-6cd3e4e_1.html">Yahoo! Noticias</a><br />
En Papel en Blanco | <a href="http://www.papelenblanco.com/2007/04/27-bogota-elige-39-escritores-latinoamericanos-menores-de-39">Bogotá elige 39 escritores latinoaméricanos menores de 39</a></p>


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