Juan Goytisolo, Premio Nacional de las Letras 2008
Juan Goytisolo acaba de ser galardonado con el Premio Nacional de las Letras Españolas 2008, concedido por el Ministerio de Cultura a la trayectoria de un autor y dotado con 40.000 euros.
Nacido en Barcelona en 1931, es hermano del fallecido poeta José Agustín y del también escritor y académico Luis Goytisolo. Sus primeras novelas fueron ‘Juegos de manos’ (1954) y ‘Duelo en el paraíso’ (1955), tras las que se exilió en París, donde trabajó como asesor literario en la editorial Gallimard. Es uno de los intelectuales españoles más influyentes en el extranjero y más comprometidos, ha defendido los derechos de la mujer junto a Susan Sontag, los de los homosexuales o los de las minorías. Gran conocedor de la cultura árabe ofrece una visión muy crítica de Europa y de la cultura occidental; actualmente vive en Marraquech.
Goytisolo ha cultivado diversos géneros, entre ellos el novelístico, el ensayístico y la literatura de viajes. Destacan ‘Señas de identidad’, ‘Juan sin tierra’, ‘Disidencias’ o ‘Coto vedado’. Su última obra es El exiliado de aquí y allá, publicada el pasado mes de septiembre por Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores.
Y veinticinco años después resucitó, y se encontró en una encrucijada sideral en forma de cibercafé cósmico. Y el Monstruo del Sentier, hecho pedazos un cuarto de siglo atrás por la bomba-lapa de los Maricas Rojos, se acodó al teclado del extraño aparato y decidió revisitar el mundo, con un pie en el más allá y otro en el más acá. Todo al tiempo que se intercambia los e-mails más deplorables que se puedan encontrar en la red, prueba que las nuevas tecnologías sólo han servido para enconar sus pésimos vicios.
Tendríais que haber visto la que se montó aquella vez en el Sentier. Ahora os quejáis que si los barrios ya no se reconocen con tanta gente nueva, que esto parece Marraquech en lugar de Lavapies, pero no sabéis como se las gastaban entonces. El Sentier, os digo, era el barrio parisino más típico que se pueda imaginar. Luego llegaron los inmigrantes, claro, pero hasta ellos tenían su sitio en el sistema y mientras nadie se metiera con nadie cada cual hacía su vida. Hasta que llegó la hecatombre, todo por culpa de ese maldito tipo.
Esta mañana salí a la calle sorprendido de no encontrar tanquetas en las esquinas y controles policiales en la boca del metro. “¿Pero cómo?, me pregunté, ¿es que no saben que
Visto para sentencia es un libro inclasificable: una mezcla de crítica literaria y bufonada; un ejercicio de sarcasmo saludable e inteligente, muy valiente, casi suicida, en el que Rafael Reig arremete contra el autocomplaciente panorama literario español.
Pocas horas faltan para que se anuncie al ganador o ganadora del Premio Príncipe de Asturias 2008 en su mención de Literatura. Sin embargo, ya sabemos los nombres de los cuatro finalistas. El jurado se reunió el día de ayer y seleccionó los nombres de
En nuestro repaso a las intervenciones de escritores en el 
Hipócrita lector (de este blog), mi semejante, mi hermano, sucede que de vez en cuando me tengo que enfadar contigo. Sabes que lo hago con cariño, porque sólo nos enoja lo que nos importa. Y de vez en cuando tenemos encontronazos, o los vamos a tener. Porque yo hablo, o voy a hablar, mal, o no bien, de un autor que te procura contento, y te lo vas a tomar a pecho, y vas a protestar, y terminarás diciendo que no será ni sesudo ni estiloso pero al menos es entretenido, que ya es decir más que el peñazo de [insertar tópico aquí, probablemente el Ulises], que sólo sirve para que cuatro estirados académicos arruguen la nariz frente a las masas.
Presentando a Juan Goytisolo en una sesión del ciclo Lecciones y maestros (organizado por la Fundación Santillana y la Universidad Internacional Menéndez Pelayo), el mexicano Carlos Fuentes realizó una encendida defensa del escritor autoexiliado y culminó reclamando para él el premio Cervantes. Según Fuentes:
