Michel Houellebecq: "Las influencias literarias las recibimos de niños"
En la Noche de los Libros unos pocos privilegiados (más de cien personas se quedaron en la calle debido a que la sala habilitada para el evento era ridículamente pequeña) tuvimos ocasión de escuchar la conferencia del novelista Michel Houellebecq sobre las influencias literarias. El acto tomó unos derroteros que imagino que nadie se esperaba cuando el autor lo convirtió en una celebración nostálgica de sus lecturas de infancia. Su tesis es la siguiente: los libros que nos marcan son los que leemos a los cinco o seis años, momentos preconscientes en los que determinados arquetipos se nos graban.
Ocurre, contó Houellebecq, que a los escritores se les pregunte por sus influencias o el libro que les ha marcado más. Es una pregunta agradable para el autor, que suele citar libros culturalmente admirados. Intentan influir en las listas de autores canónicos con aportaciones propias y es por estas desviaciones marginales que evoluciona la historia de la literatura. Sin estas reivindicaciones parciales los escritores poco reconocidos desparecerían. Además, mediante la cita de sus maestros el escritor se inscribe a sí mismo en una trayectoria. Pero se le plantea el problema de la sinceridad: ¿De verdad sus autores favoritos son los que le influencian?
Según Houellebecq, en esos casos la influencia es más una ambición que un método o un estilo. Es querer parecerse, y para eso se requiere una conciencia literaria formada. Desprovisto de ella, el niño posee un amor textual puro, hasta el punto que lee sin comprender. Más importante son los libros leídos entre 5 y 6 años; los que leímos a partir de 15 años los leemos todavía.
Este año, la capital no ha escatimado esfuerzos para ofrecer a los lectores un día repleto de actividades relacionadas con la literatura. Los madrileños podrán encontrarse con los escritores a los que sólo podían entrever a través de sus palabras, participar en debates que abordarán diversas cuestiones de actualidad literaria y también disfrutar de buena música en directo.