Ahora si que no tengo lugar a dudas de que Amazon está en una ofensiva (no sé si invasiva o interesante). No contentos con haber comprado Abebooks hace un par de semanas, acaban de hacerse con Shelfari, la comunidad virtual de libros que tiene como principal atractivo el de manejar la metáfora de estanterías de libros que los lectores comparten.
Shelfari nació como una red social en la que las personas conversaban y reunían alrededor de ciertos títulos. De hecho, cuando entramos se pueden ver los libros más leídos, los más comentados, los más reseñados (interesante eso de que distingan entre comentarios y reseñas) y tienen espacios para libros, autores, miembros de la comunidad. En la seción de autores, distinguen los favoritos y aquellos que comparten su estanteria de libros.
Los miembros incluyen a aquellos que más han comentado, los que más reseñas han escrito, los que más libros han añadido y los que más etiquetas han incluído. Por otro lado, los grupos se distinguen por los que tienen más miembros, los que más libros han agregado y los que más post de discusión han incluído. Es claro que la principal misión de Shelfari es poner en contacto a los amantes de los libros.

Éste ha sido probablemente uno de los titulares más dificiles de elegir porque la noticia que quiero reportar tiene y no tiene que ver con el cierre de una librería de libros en español. Va más allá.
Resulta curioso pero es cierto, se pueden comprar libros de gran tirada, editados en España, más baratos si se hace a través de librerías extranjeras. Esto es posible porque la legislación española establece un precio fijo para los libros, con lo que en teoría cualquier libro vale lo mismo en todas las librerías. En otros países la legislación deja libertad para que cada librería ponga el precio que quiera. De este modo una librería de, por ejemplo, Estados Unidos, que vende por Internet y tiene en su catálogo libros en español, puede resultar más barata incluyendo el transporte que la librería de al lado de casa. 
