
A pesar de que muchos seguimos sin ver un enemigo real en el libro electrónico para el formato clásico y físico de papel, el hecho es que los datos no engañan, y reconozco que soy el primer sorprendido con ellos. Así, Amazon ha dado a conocer los datos de ventas del segundo trimestre del año y la sorpresa no se ha hecho esperar. Y es que, por primera vez, la venta de libros electrónicos ha sido mayor que la de papel. Además, la tienda por internet de la que hablamos, vende uno de los lectores más conocidos, el Kindle, que durante el mismo periodo ha triplicado sus ventas.
Según los datos de los que ha informado la compañía, en el citado trimestre, por cada cien libros de papel se han vendido, nada más y nada menos, que ciento cuarenta y tres en formato electrónico, lo que ciertamente deja poca lugar a la duda en cuanto al crecimiento de los mismos. Pero es que hay más, ya que si se ciñen solamente al pasado mes de Junio, la diferencia es aún más abrumadora, alcanzando los ciento ochenta electrónicos por cada cien de papel.


A pesar de la creencia de que la era digital acabaría con el papel, o al menos haría disminuir su consumo, lo cierto es que la necesidad de papel crece de manera continua. No sólo en el uso general, como la fabricación de servilletas, embalajes, bolsas o papel higiénico, sino a la hora de plasmar textos: cuadernos, papel para impresora y libros.
Esta pelea está interesante. Hace un par de días les comentábamos acerca del hecho de que Amazon había retirado de su tienda virtual todos los libros de la editorial MacMillan ya que ésta rechazaba plegarse a su política de precios.
En los últimos meses el sector editorial está tomando conciencia de la renovación inmediata a la que debe enfrentarse, motivada especialmente por la irrupción del libro electrónico. Junto al todavía difuso panorama de comercialización, que implica a editores, libreros y distribuidores, y al de la fabricación de los dispositivos, existe un terreno movedizo en el que todos, en mayor o en menor medida, nos hemos vistos inmersos al abordar el tema: la confusión de términos. ¿Libro electrónico o digital, e-reader, e-book o ciberlibro? ¿Quién no ha tenido dudas a la hora de nombrar estos nuevos libros que se leen en pantalla?



