Si bien el hecho de que un libro se venda más que el otro no aporta ninguna información objetiva sobre la calidad de uno u otro libro, el ser humano no puede evitar sentirse atraído por las listas de los más vendidos, ya sean libros, discos, películas o lo que sea.
Para satisfacer esa atracción, a continuación os presentamos las obras más vendidas a lo largo de la historia (sin contar las sagas). No son las mejores, ni siquiera os recomiendo que las les echéis un ojo. Pero si las leéis, al menos podréis compartir conversación con muchas personas que viven en el planeta.
1. La Biblia (Entre 2.500 y 6.000 millones de copias vendidas)
Publicada por primera vez en algún momento entre los años 70 y 105 después de Cristo, es la publicación más vendida y traducida del planeta. Se estima que se han vendido entre 2.500.000.000 y 6.000.000.000 de ejemplares en 438 idiomas diferentes.
Es el conjunto de libros canónicos del judaísmo y el cristianismo. La canonicidad de cada libro varía dependiendo de la tradición adoptada. Según las religiones judía y cristiana, “transmite la palabra de Dios”.
2. El libro rojo: Citas del presidente Mao Zedong (Entre 800 y 6.500 millones de copias vendidas)
El único libro capaz de rivalizar con la Biblia en cuanto a ventas es el libro de Citas del Presidente Mao Zedong, más conocido en occidente como el “libro Rojo”. Publicado por primera vez en 1966, se ha traducido a 50 idiomas además del chino original.
El nombre de Pequeño Libro Rojo le fue dado en Occidente por su edición de bolsillo, especialmente hecha para un más fácil manejo y transporte, ya que los miembros del Partido Comunista debían llevarlo siempre consigo y su lectura era obligatoria en los colegios. Actualmente, aunque el lenguaje revolucionario de las citas de Mao ha caído en desuso en la China moderna, el libro se sigue imprimiendo para ser vendido principalmente como recuerdo turístico.

Ya sea como juego, como broma, como guiño o, incluso, como forma de detectar a un plagiador que se toma literalmente la información ofrecida, por el mundo corren muchos libros en cuyas páginas se afirman cosas que no son verdad. Cosas que son tan mentira que incluso están dichas a propósitos. Errores flagrantes conscientes de sí mismos. 
Abuela –le dije una tarde-, ¿podemos ir a aquel sitio?
Si hemos de hablar de libros que pretenden enseñarnos a ser más felices (o simplemente a reflexionar qué es la felicidad), sin duda aparecen en la cabeza de lista toda la sección de autoconocimiento y autoayuda que figura en cualquier librería. Pero eso es muy fácil. Vamos a buscar libros un poco diferentes, que enfocan el problema de la felicidad de una manera más oblicua, y, a mi juicio, certera.
Sí, los libros son importantes. Pero a menudo los grandes lectores confunden la función de los libros. Porque los libros no son más interesantes que la realidad sino que nos enseñan a registrar mejor la realidad, como ya esbocé en
Michael Gove, secretario de Educación del Reino Unido, afirmó que los niños de 11 años deberían leer 50 libros al año para mejorar sus niveles de alfabetización. A ojo cubero, eso supone un libro por semana.
El portal cultural
A ti, con mucho afecto, de mí. Con ligeras variaciones, la mayoría de las dedicatorias de los libros tienen esta estructura básica. También hay autores muy originales, que se lo curran en cada dedicatoria, pero son los menos.
Lo de ponerle el título a un libro se parece a lo de ponerle un nombre a un hijo. Pero en el caso del libro es todavía una cuestión más peliaguda. ¿Gustará? ¿Sintetiza el espíritu de la obra? ¿Es original? ¿Demasiado pedante? ¿Escribo la novela sin título y espero que me llegue por inspiración al rematar la última página? ¿Pongo primero el título y, de ahí, intento que surja toda la historia?