
Esta imagen pertenece a uno de los mayores almacenes de libros usados del Reino Unido, Bookbarn, que ha sido abandonado tras expirar el contrato de arrendamiento. Como fórmula para vaciar el local lo antes posible, los antiguos jefes han dado vía libre al público para que entre, rebusque y se lleve de forma totalmente gratuita los libros que desee. Ubicado en Bristol, Bookbarn era hasta la fecha uno de los proveedores más importantes de libros de segunda mano de Amazon y, tras cinco años de uso del almacén, deja en su superficie millones de libros sin dueño.
Ashley Nicholson, director de la propiedad, explica con perplejidad la idea original:
Le pedimos a Bookbarn que limpiara el local y se deshizo de algunos libros, pero todavía queda una enorme cantidad de ellos. Creímos que sería una buena idea ofrecer a la gente la oportunidad de venir y elegir uno o dos libros y, así, ayudarnos a limpiar el almacén. [...] La respuesta fue increíble desde que lo abrimos al público. Es como una plaga de langostas.



