
Siguiendo la estela marcada por mi compañera Sarah, yo también voy a elegir los que para mí han sido los mejores libros de este 2011, y no hablo estrictamente de novedades, sino los que concretamente he leído durante este año que ya nos deja. Como siempre, entre mis lecturas se han encontrado títulos que me han dejado un recuerdo imborrable y otros que sinceramente han pasado sin pena ni gloria.
Sobra decir que esta lista es total y absolutamente subjetiva, y que para confeccionarla he tenido en cuenta las emociones que me transmitieron durante su lectura, por supuesto sin olvidarme de lo que buscaba en cada momento y lo que me ofrecieron. Pero dejo ya de aburriros y vamos a lo realmente importante, aquí van mis cinco libros favoritos. Eso sí, sin ningún tipo de orden, que bastante he tenido con elegir los cinco como para encima tener que darles una posición, jeje.






Estamos ante un libro más para admirar que para leer, más para consultar anecdóticamente que para consumir de corrido, más para guardar que para usar. No en vano, este libro fue fruto de un acuerdo suscrito entre el autor y el Museo del Louvre. 

Esta semana, la lista de 