Volvemos a reseñar otro libro de la ganadora del premio Pulitzer Natalie Angier. Si en El canon, Angier se revelaba como una divertida y lenguaraz escritora sobre toda clase de asuntos relacionados con la ciencia, aquí la encontramos algo más contenida y solemne, aunque sin perder ni un ápice de su frescura, rigurosidad, cercanía y, por qué no, ese tono propio de Lorelai Gilmore que tanto la caracteriza.
Mujer. Una geografía íntima constituye una minuciosa investigación en la que afloran todo tipo de datos fascinantes acerca de las mujeres, desde el ámbito de cuerpo hasta el de su comportamiento, desde el punto de vista de la literatura, la historia, la medicina, el arte o la ciencia. ¿Cuál es la finalidad del orgasmo? ¿Por qué las mujeres se emperejilan más para otras mujeres que para los hombres? ¿La leche materna es más fascinante de lo que parece? ¿Y los senos, por qué son como son?
Una radiografía del cuerpo, la mente y el alma de la mujer, tan erudita y exhaustiva que, tras su lectura, uno no podrá seguir contemplando a una fémina tal y como lo hacía antes. Por ejemplo, ¿sabíais que el ser humano es femenino por naturaleza y que el sexo masculino nació derivativamente del femenino? El hombre, en genérico, debería llamarse mujer, pues el hombre no es más que una mutación de la mujer.

