Tzvetan Todorov y la literatura fantástica
A Todorov se le reconoce como gran aportación a la Teoría de la Literatura su Introducción a la literatura fantástica de 1970, quizás porque es es la obra que mejor condensa en un brevísimo espacio las ideas para llegar a definir lo que es el fantástico literario. Para empezar, Todorov descarta que la literatura fantástica sea un género, por mucho que lo utilicemos como tal. El fantástico se puede manifestar en cualquier tipo de obra y ocurre cuando el lector es incapaz de descartar completamente lo inverosímil. Esta es su definición:
La ambigüedad se mantiene hasta el final de la aventura: ¿Realidad o sueño? ¿Verdad o ilusión? De este modo nos vemos arrastrados al corazón de lo fantástico. El fantástico ocupa el tiempo de esta incertitumbre. Desde el momento que escogemos una o la otra, abandonamos lo fantástico para entrar en un género vecino, lo extraño o lo maravilloso. El fantástico es la duda experimentada por un ser que sólo conoce las leyes naturales, frente a un acontecimiento aparentemente sobrenatural.
Lo fantástico es según Todorov un espacio en equilibrio entre lo extraño, pero realista, y lo maravilloso. Los crímenes de la calle Morgue de Edgar Allan Poe están el ámbito de lo extraño. Por truculentas que sean las soluciones a las que llega el agudo Auguste Dupin, todas entran dentro de lo excepcional pero posible. El extraño caso del Doctor Jekyll y Mister Hyde es completamente maravilloso, por el contrario, ya que todo gira entorno a un fórmula alquímica y por ende mágica. Pero leamos La caída de la casa de Usher y busquémosle una explicación. ¿Accidente fortuito o vengativo regreso de la muerte? La técnica del relato atrapa al lector en una duda sin resolver y lo sumerge en el reino nebuloso de lo fantástico.
La isla como microcosmos deriva de un elemento mítico anterior: el de la simbiosis entre la isla y su dueño, o según marca el arquetipo, su dueña la maga. Se ha demostrado suficientemente en la Odisea de Homero que, en las islas en las que no se manifiesta la monstruosidad o el poder olímpico, son las mujeres las que cautivan y encierran a Ulises. Las dos magas, Circe y Calipso, y Nausicaa la princesa Feacia que tiene en su mano el retorno del héroe. A través de la magia, la isla y la maga son una.
El mito de la isla como espacio maravilloso aparece con frecuencia en la tradición ya formalizada de las mitologías y conoce una evolución que marcha al paso de las transformaciones en el paradigma literario. Con la llegada del fantástico moderno, la insularidad se convierte en uno de los principales referentes para el desarrollo de ficciones inverosímiles o hiperbólicas en múltiples niveles de la cultura, yendo desde los productos de masas y entretenimiento (las novelas de piratas o las series de ciencia-ficción) a expresiones figurativas de temas tales como el exilio forzado o voluntario, el solipsismo humano, la experimentación de una “sociedad natural” o la emergencia del inconsciente frente a la identidad.