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		<title>Magazine - matt-ridley</title>
		<link>http://www.papelenblanco.com</link>
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Blog sobre literatura, críticas de libros, internet y letras.		</description>
		<pubDate>2012-05-27 04:23:02</pubDate>

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      <title><![CDATA['El optimista racional' de Matt Ridley: ¿tiene límites la capacidad de progreso de la especie humana?]]></title>
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      <pubDate>Sat, 27 Aug 2011 14:40:08 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" id="image9496" src="http://img.papelenblanco.com/2011/08/portada-optimista-racional_med.jpg" class="centro" alt="portada-optimista-racional_med.jpg" />Corre por ahí una idea bastante arraigada: que vivimos tiempos convulsos, que se pierden los valores a marchas forzadas, que somos cada vez más violentos y despiadados que el mundo, que somos más materialistas y consumistas, en definitiva, <strong>que el mundo es un lugar cada vez más ingrato</strong>. Sin embargo, en esta ocasión, el arraigo de la idea nada tiene que ver con su validez. Porque es una idea tremendamente equivocada.</p>

	<p>Los tiempos en los que vivimos, con sus fluctuaciones naturales, son los menos convulsos que conoce la especie humana. <strong>Hay más valores que nunca</strong> (más cooperación y altruismo, más actos filantrópicos, mayor cohesión social, menos racismo y xenofobia, mayor conciencia ecológica, etc.). <strong>Hay menos violencia que antes</strong> (porcentualmente hablando, por supuesto: las tasas de homicidio en Europa de los últimos setecientos años no han dejado de descender a un ritmo cada vez más veloz). <strong>No somos más materialistas y consumistas que nuestros ancestros</strong>, ni siquiera lo somos menos que los aborígenes que viven aislados de la civilización (no es la sociedad quien nos vuelve consumista sino que la sociedad es un reflejo del consumismo conspicuo que se alberga en nuestros genes: consumimos para adquirir más estatus que el vecino y así obtener mejor pareja sexual). </p>

	<p>La mayoría de los tópicos sobre el apocalipsis que se cierne sobre el planeta nacen, principalmente, del miedo al cambio, de la falta de perspectiva y la carencia de lecturas en antropología.</p>

	<p>Es algo que demuestra brillantemente el autor de <strong>El optimista racional</strong>, el doctor por la Universidad de Oxford <strong>Matt Ridley</strong>, del que ya os hablé en <a href="http://www.papelenblanco.com/ensayo/agenoma-la-autobiografia-de-una-especie-en-23-capitulos-de-matt-ridley">Genoma</a> y en <a href="http://www.papelenblanco.com/divulgacion/que-nos-hace-humanos-de-matt-ridley">Qué nos hace humanos</a>. Así pues, el libro que tenemos entre manos es una lectura deliciosa y altamente enriquecedora: sus páginas atesoran tantos datos contrastados que, después de sopesarlos, continuar siendo tan pelmazo con el tema de que la humanidad se va al garete sería propio de fanáticos. <br />
<!--more--></p>

	<p>Sin embargo, no todo es tan de color de rosa como lo plantea Ridley. Si bien la humanidad está mejor ahora que antes en casi en todo, <strong>no todo el futuro se nos presenta igualmente halagüeño</strong>. Libros como el de Ridley y otros apuestan firmemente por una idea: que los seres humanos siempre acaban encontrando una salida a sus problemas colectivos, ya sea mediante descubrimientos fortuitos o por movimientos sociales poderosos. En más de una ocasión, por ejemplo, <strong>la humanidad ha estado a punto de desaparecer debido a la explosión demográfica y la escasez de alimentos</strong>. Pero siempre al límite, hemos hallado la solución: los fertilizantes que permitieron a principios del siglo XX que los campos fuesen más productivos; la invención del motor de combustión interna, que nos desligó de la dependencia de los caballos; los cruces de distintas variedades de trigo&#8230;</p>

	<p>Pero este optimismo, si bien es racional, peca a veces de ser demasiado optimista, valga la redundancia. El ingenio y las tecnologías necesarias para muchos problemas que se nos avecinan <strong>todavía no existen</strong>, ni hay visos de que puedan existir en breve. Si bien sólo se está cultivando el 11 % de la superficie de la Tierra, por ejemplo, ello ya incluye la parte más cultivable: la mayor parte restante tiene un uso limitado, o ninguno en absoluto. Y los cultivos actuales ya están empezando a degradarse, como han concluido edafólogos expertos. Por ejemplo, en 1996, las reservas mundiales de cereales se habían reducido en un 50 % desde el máximo histórico que se alcanzó en 1987. Y os estoy hablando sólo de la comida.</p>

	<p><strong>Las reservas de agua llevan un camino aún peor</strong>. Así que los exencionalistas quizá están confiando demasiado en su buena suerte, arriesgándose demasiado a que algún nuevo invento nos saque del cuello de botella al que nos dirigimos. </p>

	<p>Así pues, en el tema de la ecología, el optimismo quizá no sería una buena estrategia a seguir. Y, en todo caso, en ecología, como en medicina, <strong>es un error rechazar por alarmista una preocupación</strong>: un diagnóstico positivo falso es una inconveniencia, pero un diagnóstico negativo falso puede ser catastrófico. Si hay que apostar, quizá es más apropiado apostar por la cautela.</p>

	<p>Si por el contrario confiamos en nuevas prótesis técnicas para paliar la escasez de recursos, entonces el problema se irá agravando, requiriendo nuevas prótesis más tecnológicamente avanzadas. ¿Hasta dónde podremos llegar? ¿La espiral es infinita? Probablemente no. <strong>Basta un pequeño paso en falso o alguna limitación del tipo que fuere para que todo se vaya al traste</strong>.</p>

	<p>Con todo, no os perdáis la lectura de Ridley. Polarizará muchas de vuestras ideas más arraigadas. </p>

	<p>Editorial Taurus<br />
Colección Taurus Pensamiento<br />
Páginas: 448 <br />
ISBN: 9788430608102</p>

	<p>Sitio Oficial | <a href="http://www.editorialtaurus.com/es/libro/el-optimista-racional-1/">Ficha en Editorial Taurus</a></p>      ]]></description>
      </item>
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      <title><![CDATA[‘Qué nos hace humanos’ de Matt Ridley]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/divulgacion/que-nos-hace-humanos-de-matt-ridley</link>
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      <pubDate>Sun, 18 Jul 2010 13:06:00 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" src="http://img.papelenblanco.com/2010/07/portada-que-nos-hace-humanos_grande222.jpg" alt="" />Todos nos hemos sentido interpelados alguna vez por una pregunta fundamental. <strong>¿Por qué somos cómo somos? </strong>¿Por qué somos así y no de otra manera? ¿Por qué comemos y nos gusta el dulce, por qué nos apetece practicar sexo, por qué somos paranoicos, por qué creemos en Dios…?</p>

	<p>Una lista de preguntas que pensadores de todos los tiempos han tratado afanosamente de desentrañar con más buenas intenciones que puntería (no por falta de ojo clínico sino por falta de herramientas técnicas). </p>

	<p>De esto trata <strong>Qué nos hace humanos</strong> de <strong>Matt Ridley</strong>. De esclarecer estas preguntas. O mejor dicho: de exponer todo lo que las herramientas técnicas de último cuño nos han aportado para esclarecer dichas preguntas. Y lo cierto es que todo ello lo consigue Ridley en un tono cercano pero afiladísimo, divulgativo pero riguroso, periodístico pero científicamente muy bien documentado.</p>

	<p>¿Es necesario tener un interés previo hacia la genética antes de abordar este tomo un tanto grueso? Tal vez. ¿Es necesario tener conocimientos previos? En absoluto. ¿El lector siente un mínimo de curiosidad por desentrañar las preguntas fundamentales sobre sí mismo y está dispuesto a olvidar lo que pensadores de todos los tiempos han expuesto, catalogándolo como meros rasguños en la superficie de la verdad? Entonces debe zambullirse a plomo en <strong>Qué nos hace humanos</strong>. </p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Y progresar. Superando así el mejunje de intuiciones descabaladas sobre la naturaleza humana de Darwin, la herencia de Galton, los instintos de James, los genes de De Vries, los reflejos de Pavlov, las asociaciones de Watson, la historia de Kraepelin, la experiencia formativa de Freud, la cultura de Boas, la división del trabajo de Durkheim, el desarrollo de Piaget y la creación de lazos afectivos de Lorenz. </p>

	<p>En todas estas descripciones sobre la naturaleza humana están ausentes los grandes descubrimientos realizados por la decodificación del genoma humano y la constatación de las influencias de los genes en cada cosa que somos (sin olvidar, claro está, la influencia del ambiente). Unas ausencias que podremos restituir con la lectura pausada y reflexiva de <strong>Que nos hace humanos</strong>. </p>

<blockquote>Antes de nada, déjenme que ponga las cartas sobre la mesa. Creo que tanto la naturaleza o la herencia como el ambiente explican la conducta humana. No respaldo una tendencia ni la otra, pero eso no significa que esté adoptando una postura “a mitad de camino”. Como dijo una vez el político tejano Jim Hightower: “En mitad del camino no hay más que una línea amarilla y un armadillo muerto”. Mi intención es demostrar que, efectivamente, el genoma ha cambiado todo; no ha cerrado el debate ni ha ganado la batalla a favor de un lado u otro, sino que ha pulido los argumentos de ambos extremos hasta llegar al punto medio. El descubrimiento de cómo influyen realmente los genes en la conducta humana, y cómo influye la conducta humana en los genes, está a punto de dar una forma completamente nueva al debate. Ya no se trata de la naturaleza frente al ambiente, sino de la naturaleza por vía del ambiente (<em>Narture via Nurture</em>, que es el título original de este libro).</blockquote>

	<p>Editorial Taurus<br />
Colección Taurus pensamiento<br />
360 páginas<br />
ISBN: 9788430605422</p>

	<p>Sitio Oficial | <a href="http://www.editorialtaurus.com/es/libro/que-nos-hace-humanos/">Ficha en Editorial Taurus</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[‘Genoma, la autobiografía de una especie en 23 capítulos' de Matt Ridley]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/ensayo/agenoma-la-autobiografia-de-una-especie-en-23-capitulos-de-matt-ridley</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/ensayo/agenoma-la-autobiografia-de-una-especie-en-23-capitulos-de-matt-ridley</guid>
      <pubDate>Mon, 13 Apr 2009 11:15:44 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" src="http://img.papelenblanco.com/2009/04/ridley.JPG" alt="" /><strong>Matt Ridley</strong> es periodista especializado en ciencia y ha colaborado en publicaciones como <em>The Economist</em> o el <em>Daily Telegraph</em>, y actualmente preside el Internacional Centre for Life, dedicado a la difusión de la ciencia. Y eso se nota. No sólo porque Ridley es capaz de explicar lo difícil de una forma inteligible y divertida, incluso con medidos chascarrillos (como el de su biografía, donde dice que ha combinado con ingenio sus cromosomas con la neurocientífica Anya Hurlbert para producir dos seres completamente humanos), sino, sobre todo, porque también es capaz de explicar lo que muchos lectores habituales de divulgación científica ya han leído muchas veces de una manera tan brillante y llamativa que todo parece recién desprecintado. </p>

	<p>Al ser un libro de divulgación científica escrito por un periodista también hay que advertir que nos encontramos ante un <em>digest</em> o resumen muy superficial de asuntos que abarcan décadas de investigación. Sin embargo, Ridley ataca el meollo de la cuestión con tal grado de síntesis que el lector más exigente no saldrá defraudado (y siempre se le recomienda una bibliografía aparte si prefiere profundizar sobre algún tema).</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>El volumen, tal y como se alude en el propio libro, está dividido en 23 capítulos. Un capítulo dedicado a cada uno de los pares de cromosomas del ser humano. Un resume de nuestra esencia. Pues en el ADN se encuentra escrito y codificado nuestra forma de ser, nuestra forma de pensar, nuestro rol sexual, nuestras enfermedades, nuestros anhelos e incluso nuestra fe.</p>

	<p><strong>Genoma</strong>, sobre todo, está orientado a lectores profanos, y serán estos los que más tendrán que recalibrar sus creencias respecto a muchas cuestiones que creían intocables. Por ejemplo, aceptando que la influencia paterna en nuestra educación es prácticamente nula (salvo la instilada mediante la herencia genética). Que el lenguaje está prefigurado en nuestra mente incluso antes de nacer. Que nuestra salud y nuestro corazón está a merced de nuestra posición en el mundo laboral: cuanto más escalemos en la pirámide jerárquica, mejor salud coronaria tendremos. O que las moscas de la fruta pueden decirnos mucho acerca de lo que es la inteligencia. </p>

	<p>Quienes, espoleados por el síndrome de Frankenstein, se nieguen a aceptar que el ser humano pueda estar tan determinado por su código genético, dos buenas noticias. La primera es que no es exactamente así, y Ridley dedica todo un capítulo a explicarlo de una forma muy clara. La segunda buena noticia es que, después de leer el libro, quizás prefiráis estar determinados por vuestro ADN antes que por la alternativa: el determinismo sociológico o cultural.</p>

	<p>En definitiva, un libro de divulgación fundamental si uno quiere estar al tanto de los últimos avances acerca de lo que somos, pues el genoma será nuestra brújula el próximo siglo. Ningún profeta del Antiguo Testamento, ningún oráculo de la antigua Grecia de los que examinaban las entrañas, ninguna pitonisa pudo predecir jamás con tanta precisión lo que el alfabeto genético nos dice de nosotros mismos, incluido el día que moriremos. Las tres mil millones de “palabras” de tres letras del genoma.  </p>

	<p>Editorial Taurus<br />
Colección Taurus Pensamiento<br />
390 páginas<br />
ISBN: 84-306-0414-6</p>

	<p>Sitio Oficial | <a href="http://www.taurus.santillana.es/ld.php?id=352">Ficha en Editorial Taurus </a></p>      ]]></description>
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