
Supongo que está de más decirlo, pero no me sé resistir: aconsejo encarecidamente la lectura del post anterior para contemplarlo como un todo junto a esta nueva entrega. Como ya anuncié en el artículo precedente, éste lo dedicaré al análisis interno de la canción, o poema, como se quiera. Al final del texto vuelvo a transcribir los versos para facilitaros la consulta. Comienzo pues:
En la primera parte de la canción, el poeta se presenta como un hijo del Mar, donde nació, pasó su infancia y adolescencia, donde se formó como hombre y se convirtió en portador de la esencia del Mediterráneo. Un mar, como vemos seguidamente, que funciona como elemento unificador de los pueblos a los que baña, de las diferentes culturas que han florecido a su alrededor.



