5 temas que arruinarán la vida a un escritor
Mucho hemos recorrido desde los juicios por obscenidad pública que tuvieron que afrontar Flaubert por Madame Bovary (dignamente ganado) y Baudelaire por Las Flores del Mal (bochornosamente perdido), pero ser escritor hoy en día no está extento de riesgos. Los siguientes temas sólo deben ser abordados por profesionales rigurosos concienciados de las implicaciones de su trabajo, o por gente ansiosa de una publicidad instantánea aún a costa de su integridad económica o física.
1) Memoria histórica. La memoria es una venganza contra la conciencia. Dicho de otra manera, rebuscar en la Historia es la manera con la que algunos países se toman la revancha contra los autores que de tanto señalar vergüenzas y tanto flagelar el espíritu nacional acaban por ser molestas. Así acaba saliendo a la luz que Günter Grass, gran enemigo de la derecha, fue un poco nazi, o que Milan Kundera, ferviente anticomunista, puede que delatara un poco. Escándalo y conmoción, profusamente juzgado por gente que probablemente no les haya leído nunca.
La versión patria es la Guerra Civil, cajón de sastre en el que cabe cualquier ficción, pseudohistoria y conspiparanoia. Ejemplo: José Antonio Fortes, profesor de la Universidad de Granada, sostiene en sus clases que Federico García Lorca era un fascista y murió asesinado por su propio bando (¿por ser muy fascista o demasiado poco? ¡Queremos saber!). Otro profesor granadino, Luis García Montero, le reprende y califica como ‘profesor pertubado’ en un artículo de prensa. Resultado: Montero debe indemnizar a Fortes. Que os sirva de lección: sobre la Guerra Civil se puede tergiversar y vejar a placer, siempre que se haga con gente muerta.
Vamos con la primera novela del ahora reputado filósofo Alain de Botton, aunque llamar novela a Del amor quizá es un poco inexacto. Mejor sería: disección quirúrgica del proceso del enamoramiento, el emparejamiento y la posterior disolución de la relación. Pero como queda algo largo, lo dejaremos en “novela filosófica” sobre el amor. Aunque, si bien es cierto que hay mucha filosofía y erudición academicista en Del amor y escaso argumento, ello no es sinónimo de sopor ni de falta de emoción. Del amor es muy entretenida, jugosa y hasta emocionante.
La revista Claves de razón práctica siempre figura entre las más prestigiosas del país. Aunque no esté tan ocupada de los asuntos culturales como Quimera, siempre se considera una referencia para los debates de ideas en este país: o sea, de política. No es que no haya más ideas, es que sencillamente sería una tarea ardua, y hasta filosófica, enfocarlas de otro modo tan poco español. Para eso ya están los ingleses, los franceses o hasta la tradición Occidental así en mayúsculas, que estos son intelectuales. Aún así la revista sirve también para ver los temas que le han preocupado al país de 1995 hasta 2006. Preocupan, como siempre, temas de intéres y boca general: mundialización, final del imperio, triunfo del capital.
Si hace algunos días hablábamos de la reconciliación de Alemania con su gran escritor contemporáneo, 
