<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0">

  <channel>
	<title>Papel en blanco</title>
	<link>http://www.papelenblanco.com</link>
	<description>Blog sobre literatura, el arte de los libros y el apasionante mundo de la lectura.</description>
	<pubDate>Tue, 12 Feb 2008 11:16:17 GMT</pubDate>
	<generator>http://www.papelenblanco.com</generator>

	
    <item>
      <title><![CDATA[Escritores a favor del canon bibliotecario]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/2008/02/12-escritores-a-favor-del-canon-bibliotecario</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/2008/02/12-escritores-a-favor-del-canon-bibliotecario</guid>
      <pubDate>Tue, 12 Feb 2008 00:33:17 GMT</pubDate>
      <author>Paolo Fava</author>
      <description><![CDATA[	<p><img class="derecha" id=image2678 alt=doctor-money.bmp src="http://img.papelenblanco.com/2008/02/doctor-money.bmp" />Que de todo hay. La presidenta de la <strong>Asociación Colegial de Escritores de Cataluña</strong>, <strong>Montserrat Conill</strong>, ha alumbrado en un reciente acto sobre los derechos de autor dos despampanantes argumentos a favor del canon bibliotecario, o la tasa que vamos a tener que pagar por cada préstamo. El primero es que, en contra de la<em> insidia propagada por algunos bibliotecarios</em> (!), <em>la copia privada no es un derecho del usuario</em> (!!!). No había visto semejante patada al código civil desde los tiempos de la inefable <a href="http://www.papelenblanco.com/tag/rosa+regas">Rosa Regás</a>...</p>

	<p>Como está visto que el derecho no es el ámbito de Conill, tira por lo que suponemos que es lo suyo y hace una metáfora: El canon bibliotecario es <em>una conquista social</em> ya que sin él, <em>es como si la atención sanitaria se hiciera sin pagar a los médicos</em>. Como a mí también me gustan las metáforas, voy a improvisar un teatrillo para demostrarle a Conill cómo sería la Sanidad según la lógica del canon.</p>

	<p>Paciente: Buenas tardes, doctor.</p>

	<p>Doctor: Sientése. Usted dirá.</p>

	<p>P: Pues nada, que de aquí a una temporada noto que me cuesta respirar, tengo como una opresión aquí en el pecho&#8230;</p>

	<p>D: A ver, levántese la camiseta&#8230; Respire hondo&#8230; Bueno, esto no es nada, los bronquios un poco cargados. Hágase un par de sesiones de vahos de eucalipto y como nuevo.</p>

	<p>P: ¡Qué alivio! No era más que una tontería. Muchas gracias, Doctor.</p>

	<p>D: De nada. Son veinte euros.</p>

	<p>P: ¿Cómo?</p>

	<p>D: La consulta. Que son veinte euros. ¿Le hago ticket?</p>

	<p>P: ¿Pero tengo que pagarle?</p>

	<p>D: ¡Anda el listo! ¿Me ha visto cara de Madre Teresa?</p>

	<p>P: ¡Pero esto es la Sanidad Pública! ¡Todo esto lo pagan mis impuestos!</p>

	<p>D: Huy sí, está hecho todo un mecenas. ¿Pero y qué hay de mí? <a name="more"></a>Yo no soy un aparato de rayos X y tengo que poner las chapatas sobre la mesa, ¿sabe?</p>

	<p>P: Pero a usted le pagan por el trabajo que realiza&#8230;</p>

	<p>D: Ya, ya, qué me va a contar. ¿Se ha parado usted a pensar que me pagan lo mismo por atender a un enfermo que a cien?</p>

	<p>P: Pero&#8230;</p>

	<p>D: Sí, porque es muy fácil para ustedes, llegan aquí y siempre está el buen doctor para atenderles&#8230; ¿Sabe cuánto dinero estaría ganando si tuviera mi consulta privada?</p>

	<p>P: Es que&#8230;</p>

	<p>D: ¿Y sabe lo cómodo que sería? Yo me estaría tranquilo en casa. ¿Que alguien quiere venir a verme? Pues que llame a la puerta, que ya veré si le abro, y si me da la gana no me levanto por menos de cincuenta euros. ¿Qué le parece?</p>

	<p>P: Verá...</p>

	<p>D: ¡Imagínese que todos los médicos nos pusiéramos de acuerdo e hiciéramos lo mismo! Todos con sus consultas privadas y te atiendo si me da la gana, y te cobro lo que quiero. Estaríamos la mar de a gusto. Pero a ustedes los pacientes no les convendría, ¿verdad? No harían más que quejarse y lloriquear, que si no me dan lo que necesito, que si no llega a todo el mundo, que si sólo es para ricos, pero no podrían hacer nada&#8230; No les gustaría nada vérse en esas, ¿verdad?</p>

	<p>P: Hombre&#8230;</p>

	<p>D: Pues entonces, ¿No le parece mejor que nos compensen un poquito por ser generosos y permitir una cobertura gratuita y universal, en vez de seguir nuestro natural derecho a maximizar beneficios? Si esto que yo le cobro es una migajilla de nada, es más simbólico que otra cosa.</p>

	<p>P: Visto así... pero oiga, es que esta consulta no me ha servido para mucho.</p>

	<p>D: ¿Y a mí que me cuenta? ¡Eso es problema suyo! ¡La próxima vez tráigase un brazo roto o un enfisema! Mire que la tarifa es siempre la misma. Si no le saca provecho, allá usted. Así se lo pensará dos veces antes de consultarme por curiosidad.</p>

	<p>Y mire que sé lo que está pensando, y se lo advierto desde ya: ¡La medicina sólo puede ser administrada por un profesional colegiado, así que mucho cuidadito con repetir lo de los vahos de eucalipto por ahí fuera, que lo empapelo!</p>

	<p><em>Fin del primer acto</em></p>

	<p>Vía | <a href="http://www.elpais.com/articulo/cataluna/Eduardo/Mendoza/lector/paga/libro/pago/elpepiespcat/20080208elpcat_30/Tes/">El País</a><br />
En Papel en Blanco | <a href="http://www.papelenblanco.com/tag/canon">Canon Bibliotecario</a></p>


 ]]></description>
    </item>
	

  </channel>
</rss>
