La casa del poeta y premio Nobel Vicente Aleixandre sigue en riesgo de desaparecer. ¿La razón? Desidia gubernamental, ninguneo de toda cultura que no tenga una utilidad mediática y propagandística de carácter inmediato, intentos de silencio de aquellos que reclaman no sólo el valor e importancia de la poesía sino la necesidad de reconocer y valorar a quienes hicieron que España destacase por ello en el mundo… En definitiva, el consabido criterio político de ¿a quién le importa esto?
Se equivocarán también en esta ocasión pues la Asociación de Amigos del Poeta Vicente Aleixandre, después de catorce años (sí, han leído bien, catorce años, desde marzo de 1995 concretamente) de lucha infructuosa, ha puesto en marcha una campaña para lograr por medio de vox populi lo que no han conseguido las gestiones ante los gobernantes municipales, regionales y nacionales en ámbito cultural: la compra del inmueble con objeto de ubicar en él un centro de documentación y estudio de la poesía española del siglo XX, así como sede de la futura Fundación Vicente Aleixandre.

