‘Ideas para la imaginación impura’ de Jorge Wagensberg
El especialista en museos, mayormente de ciencia, Jorge Wagensberg, nos presenta en Ideas para la imaginación impura una pequeña antología compuesta por 53 reflexiones en torno a diversos temas, pero siempre bajo el prisma de la visión científica.
Estos días, Wagensberg ha aumentado aún más su popularidad a propósito de su participación en los debates antitaurinos celebrados en Cataluña con objeto de poner fin al espectáculo de la tortura de animales (más que a la tortura per se). Su intervención, por cierto, fue una de las más polémicas porque extrajo, para afianzar sus argumentos, todos los útiles de los que se sirve el torero para atacar al toro, siempre formulando la misma pregunta: ¿Esto no duele? Esto duele.
Lejos de ratificar, rubricar y apoyar, punto por punto, todas las ideas expresadas por Wagensberg, lo que sí respaldo sin ninguna duda es su amor, su pasión por la ciencia. O más atinadamente, su amor por el método científico, que es cualquier método que respete tres principios: el de objetividad, el de inteligibilidad y el dialéctico.

En 1935, la Real Academia Española recibió el patronazgo de la Fundación García Cabrejo, la propietaria de la casa en la que habitó Lope de Vega durante sus últimos 25 años. Tras una ligera remodelación, en 1935 la vivienda fue declarada monumento histórico-artístico y fue abierta al público. Situada en el Barrio de las Letras, ahora la Comunidad de Madrid la ha rehabilitado y ha vuelto a abrir sus puertas el pasado mes de febrero; desde entonces recibe una media de 80 visitas diarias.
Estos han sido días de cumpleaños de escritores. Primero Borges, luego Cortázar y ahora Goethe, de quien se cumplen hoy 258 años de su nacimiento. 