
El mexicano Yuri Herrera se ha convertido en el primer ganador del Premio ‘Otras voces, otros ámbitos’, con su novela Trabajos del reino. Este premio se otorga a la mejor novela publicada en España en el año anterior (en este caso el 2008), que vendió menos de tres mil ejemplares en su momento. Así se proporciona una segunda oportunidad a esas obras que pasaron prácticamente inadvertidas entre el público.
Dicho premio, inspirado en el Goncourt fránces, está galardonado con una escultura de Jaime Martinez y con una reedición y redistribución de la obra por los 83 establecimientos con los que cuenta El Corte Inglés por nuestro territorio. El jurado ha estado compuesto por cien personas del mundo de la literatura: editores, críticos, escritores, etcétera, entre los que encontramos nombres como Jorge Herralde (Anagrama) o Juan Cerezo (Tusquets).
Entrando en la novela, ‘Trabajos del reino’ (publicada por la editorial Periférica) nos cuenta la historia de un capo del narcotráfico y un compositor de corridos. Así, el protagonista es una persona marginal, que encuentra su razón de ser en la relación que mantiene con un hombre poderoso, al que le dedicará canciones.

Si entre tus lecturas actuales figura ‘La Reina del Sur’ de Arturo Pérez-Reverte o ‘Ponche de ácido lisérgico’ de Tom Wolfe, debes saber que eres un potencial consumidor de narcóticos, según el Servicio Antidrogas de Rusia.
El otro día me deleitaba con el episodio de una excelente serie de animación en la que, como sucede con casi todos sus capítulos, se esbozaba un problema filosófico de gran calado: el consumo de drogas. Para demostrar que la cruzada antidrogas no debería incidir tanto en las sustancias como en la educación de las personas y la libertad de decisión de uno mismo, en dicho capítulo se descubre la alarmante noticia de que mucha gente se está drogando con orines de gato. Al parecer, respirar pis de gato tendría un poder psiconáutico tan grande como esnifar pegamento o asfixiarse con un pañuelo; todas ellas sustancias accesibles y (todavía) no criminalizadas. 