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	<title>Papel en blanco</title>
	<link>http://www.papelenblanco.com</link>
	<description>Blog sobre literatura, el arte de los libros y el apasionante mundo de la lectura.</description>
	<pubDate>Thu, 13 Nov 2008 17:05:26 GMT</pubDate>
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      <title><![CDATA[La biblioteca de Thomas Mann recupera los libros expropiados por los nazis]]></title>
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      <pubDate>Thu, 13 Nov 2008 17:05:26 GMT</pubDate>
      <author>Magalí Urcaray</author>
      <description><![CDATA[	<p><img class="derecha" id=image4451 alt="Thomas Mann" src="http://img.papelenblanco.com/2008/11/thomasmann.jpg" />Setenta y cinco años después de que los nazis saquearan la colección privada de libros de <a href="http://www.papelenblanco.com/tag/thomas+mann">Thomas Mann</a>, el estado federado de Baviera devuelve los volúmenes expropiados al <a href="http://www.tma.ethz.ch/">Archivo </a>del escritor en Zurich, Suiza. En concreto, son 75 traducciones a distintas lenguas de las obras de Mann editadas durante las tres primeras décadas del siglo XX. Entre ellas se encuentran, por ejemplo, <strong>Los Buddenbrooks</strong> o <strong>La montaña mágica</strong>, junto con dos volúmenes firmados por el escritor y varios que incluyen dedicatorias personales de los traductores.</p>

	<p>Con la llegada de Hitler al poder, Thomas Mann se exilió en Suiza hasta 1938 (dos años antes había perdido la nacionalidad alemana), después se trasladó a Estados Unidos, donde obtuvo la ciudadanía. En 1953 se estableció en una localidad cercana a Zurich y allí permaneció hasta su muerte en 1955.</p>

	<p>La casa de Thomas Mann fue saqueada en agosto de 1933, poco después de que la familia trasladara a Zurich buena parte de la biblioteca privada. Los libros que no pudieron salvarse fueron asignados por los nazis a la Biblioteca del estado federado de Baviera.<a name="more"></a></p>

	<p>Desde 2003 dicha biblioteca, con el compromiso suscrito en 1999 por todas las instituciones públicas alemanas, promueve la investigación de las apropiaciones llevadas a cabo durante el régimen nazi e impulsa la devolución del patrimonio cultural a sus propietarios o a sus descendientes.</p>

	<p>En un comunicado público la Biblioteca ha pedido disculpas por el modo en que estos libros entraron a formar parte de su fondo, así <em>como [por] la participación de la Biblioteca en los actos delictivos</em> de entonces.</p>

	<p>Los volúmenes y documentos de Thomas Mann serán entregados a su fundación el próximo día 19.</p>

	<p>Vía | <a href="http://www.revistaenie.clarin.com/notas/2008/11/12/_-01801418.htm">Revista Ñ</a><br />
En Papel en blanco | <a href="http://www.papelenblanco.com/tag/thomas+mann">Thomas Mann</a></p>


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      <title><![CDATA[A 75 años de la quema de libros, los nazis aún ganan]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/2008/04/22-a-75-anos-de-la-quema-de-libros-los-nazis-aun-ganan</link>
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      <pubDate>Mon, 21 Apr 2008 23:29:23 GMT</pubDate>
      <author>Paolo Fava</author>
      <description><![CDATA[	<p><img class="derecha" id=image3119 alt=Quema de libros src="http://img.papelenblanco.com/2008/04/quema-libros.jpg" />Alemania se preparar para recordar este 10 de mayo el 75 aniversario de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Quema_de_libros">la quema de libros </a>de la <strong>Bebelplatz</strong> de Berlín. Culminando el proceso de purga que el partido Nazi había estado realizando desde su llegada al poder en los círculos intelectuales y académicos, miles de libros de autores &#8220;peligrosos&#8221; y &#8220;antigermánicos&#8221; fueron arrojados a la hoguera por los voluntarios de las SA y ciudadanos corrientes, en una forma de aquelarre que retrotrajo a Europa a épocas más oscuras, aunque quizás no tanto como las que estaban por venir. Desde su atril <strong>Goebbels</strong>, maestro de orquesta, proclamaba que <em>Alemania comienza a limpiarse interna y externamente&#8230; </em></p>

	<p>Cuenta la leyenda que <strong>Sigmund Freud</strong> comentó al enterarse: <em>Es un gran progreso con respecto a la Edad Media. Ahora queman mis libros pero entonces me hubieran quemado a mi.</em>Tres cuartos de siglo después, los alemanes descubren con rubor que los nazis lograron, al menos en cierta medida, su objetivo. No acabaron con Freud, Bertolt Brecht o Heinrich Mann, pero si consiguieron hacer desaparecer la obra de numerosos autores contemporáneos menores. <a name="more"></a></p>

	<p>Es por ello que el Consejo de Cultura alemán se ha propuesto dedicar el 75 aniversario de tan triste acontecimiento a la recuperación de la memoria histórica y bibliográfica de esos autores. El ensayista Volker Weidermann, autor de <strong>El libro de los libros quemados</strong>, ha desenterrado a 131 de estos escritores. De sus nombres sólo nos suenan unos pocos: Lion Feuchtwanger, Emil Ludwig. Heinrich Mann, Theodor Plevier, Erich Maria Remarque, Arnold Zweig&#8230;. Y es cierto que la mayoría no hubiera pasado a la historia por su trabajo. Pero Weidermann justifica su reivindicación con una cita de <a href="http://www.papelenblanco.com/tag/philip+roth">Philip Roth</a>: <em>Todos los escritores quemados por el III Reich fueron dignificados por las llamas</em>.</p>

	<p>Los motivos para verse incluídos en la lista negra elaborada por el bibliotecario Wolfgang Hermann fueron diversos. Algunos como Zweig fueron condenados por promover el pacifismo, otros por sus tendencias comunistas o socialistas, otros, simplemente, por cultivar un modernismo revolucionario y librepensador que irritaba a los nazis. Aunque el billete estrella para la hoguera era, evidentemente, el de ser judío. Es lo que le sucedió a Arthur Holitscher, un oscuro escritor de principios de siglo que, como señala Weidermann, conoció la imortalidad de una manera irónica: sirviendo de modelo para el grotesco Detlev Spinell, personaje del <strong>Tristán </strong>de Thomas Mann.</p>

	<p>A ellos, los grandes y pequeños, les une el haberse enfrentado a un drama en común. Los gigantes prevalecieron pero los pequeños fueron engullidos por el oscurantismo y la histeria. Tuvieran talento o no, desearan ser mártires de la razón o no, estos escritores se encontraron siendo la avanzadilla de una batalla que ya se estaba librando años antes de las trincheras, los bombardeos y los campos de extermino. Es cierto lo que dice Roth, los nazis dignificaron su obra quemándola. Fue un símbolo de la muerte de la razón que permitiría las matanzas de después. Los autores anónimos represaliados son como los soldados desconocidos disueltos en los campos de batalla. La pura casualidad no les hizo héroes y es por ello que les debemos aún más la memoria.</p>

	<p>Vía | <a href="http://es.noticias.yahoo.com/efe/20080421/ten-los-nazis-lograron-su-objetivo-al-qu-6cd3e4e.html">Yahoo! Noticias</a></p>


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