Como divulgador de ciencia, me doy perfecta cuenta de lo difícil que resulta hablar de temas poco trillados; y sobre todo hacerlo desde un punto de vista diferente. La divulgación científica está de moda, hay gente muy capaz y los temas sobre los que hablar son finitos, valga la perogrullada.
Así que encontrarme con este ejemplar de La nariz de Charles Darwin y otras historias de la Neurociencia ha sido un soplo de aire fresco que me ha confirmado que aún se puede hacer mucho en el terreno de la divulgación.
José Ramón Alonso lo demuestra no solo hablando de cosas de las que no tenía ni idea, sino conectando cosas de las que tenía idea de formas que no tenía ni idea. O algo así. La cuestión es que José Ramón Alonso no se queda en la simple reseña de una anécdota científica, sino que bucea en ella, tira del hilo de anécdotas similares, hace un ovillo con todo, y le sale en cada capítulo un artículo completísimo sobre los asuntos más dispares, desde los zombis hasta el tamaño de la nariz de Darwin.
Si a esto añadimos que José Ramón Alonso tiene sentido del humor, salpica el texto con referencias pop (o spam cultural) (por ejemplo, si habla de zombis, no puede faltar una alusión a The Walking Dead) y, además, finiquita cada capítulo con una lista de libros para profundizar en cada uno de los temas abordados, se puede afirmar que La nariz de Charles Darwin es el mejor libro de divulgación científica en español que he leído en mucho tiempo. Y, por supuesto, debo anunciar que quiero, anhelo leer más cosas de José Ramón Alonso.

A estas alturas le debo mucho a Steven Johnson. Uno de los libros que más me ha entusiasmado ha sido suyo:
Alrededor del asunto del placer humano existen innumerables equívocos. Por ejemplo, que si una persona es más obesa que otra es porque posee menos autocontrol (cuando la realidad parece incluso indicar lo contrario). O que los drogadictos disfrutan enormemente al consumir una droga. O que determinados deseos sexuales son antinaturales (cuando la naturaleza ofrece ejemplos de los mismos, incluso de forma más imaginativa).
A pesar del título, Cómo decidimos. Y cómo tomar mejores decisiones, no estamos ante un libro de autoayuda o autoconocimiento escrito por un gurú muy trascendente. Cómo decidimos es un libro sobre neurociencia. Y también un libro sobre cómo nuestra inteligencia favorece o entorpece nuestras decisiones cotidianas.
Me gusta la autora de Cuestión de sexos. Sí, creo que me gusta en todos los sentidos: cómo escribe, cómo razona, cómo piensa, cómo bromea… incluso su voz ligeramente temblorosa y su pose a
Lo primero que me llamó la atención al poco de empezar Neurocotilleos es su prosa.
Las neurociencias avanzan a una velocidad que difícilmente puede resultar aceptable para una persona corriente (por corriente me refiero: que no se dedica profesionalmente a las neurociencias).
El mayor escollo de Descubriendo el poder de la mente, Cómo el cerebro crea nuestro mundo mental, es que trata de hablar de demasiados temas, y ello resiente la profundidad otorgada a cada tema: casi epidérmica.
Quienes ya disfrutaron con Inteligencia emocional no pueden perderse esta nueva incursión del investigador y profesor de la Universidad de Harvard Daniel Goleman en las claves neurológicas de las relaciones humanas: Inteligencia social.
Ya no cabe ninguna duda de que estamos viviendo el siglo del cerebro. Cuando éste termine, os lo garantizo, se habrán dejado atrás tal cúmulo de mitos, prejuicios, malos entendidos e intuiciones que un hombre del siglo 