Los videojuegos y la promoción de la lectura
A nadie puede caberle duda de que los tiempos han cambiado con la ampliación del uso de las llamadas nuevas tecnologías de la información (que ya no lo son tanto) a los distintos ámbitos de la vida cotidiana. Por otro lado, son muchos los padres y maestros que se quejan de que a los chicos ya no les interesa la lectura o el estudio, porque prefieren estar siempre frente a una pantalla interactuando con cualquiera de las nuevas experiencias que le proveen los desarrollo de videojuegos que los llevan a imbuirse cada vez más en metáforas de los mundos virtuales y desatendiendo (¿?) el mundo real.
Las viejas y clásicas prácticas del estudio sosegado, silencioso y tranquilo se han visto sustituidas por un escenario en el que el centro lo conforma el computador acompañado en lo periférico por el celular, la cónsola de juegos y los reproductores de música y vídeo. ¡Qué anticuada!, podrán decir algunos al pensar que muchas de esas utilidades están cada vez más integradas en uno solo de los equipos que mencioné: el celular. Lo cierto, independientemente del vehículo al cual nos estemos refiriando, es que la vida de nuestros niños y adolescentes parece estar más marcada por la interacción con la pantalla que por el uso de los libros.
¿De qué manera influye esto en el aprendizaje de la lectura? ¿Están acabando los videojuegos con ella? Es un poco la misma pregunta que nos hemos hecho muchas veces en torno a la influencia de lo digital sobre la lectura en adultos. ¿Leemos más o menos desde que estamos más tiempos frente al computador que frente a un libro? Son preguntas perfectamente vigentes, pertinentes y que tocan esferas delicadas o preocupantes sobre todo para gerentes y planificadores de la educación.
Dicen que la vida no se mide por el número de veces que respiramos, sino por los lugares e instantes que nos quitan la respiración. Bajo esta filosofía, se presenta por fin en español 1.000 sitios que ver antes de morir, de Patricia Schultz.
Quizás recordéis a J.T. LeRoy, presunto autor de una serie de libros autobiográficos en los que relataba su infernal existencia como chapero adolescente seropositivo que gozaron de un éxito inmediato en Estados Unidos. J.T. LeRoy, caracterizado como un misterioso individuo andrógino que apenas hablaba, fue entrevistado por Vanity Fair y el New York Times y participó en varias farándulas, entre ellas el rodaje de una película basada en sus libros por Asia Argento.
Ya hemos tenido ocasión de hablar de Deborah Solomon, la entrevistadora estrella del New York Times, en ocasión de
El New York Times ha colgado en la red la tira dominical que Daniel Clowes ha ido publicando a lo largo de los últimos cinco meses, ‘Mister Wonderful’, que ha llegado este semana a su conclusión. Podemos leer así en formato PDF – y versión original – los veinte capítulos de esta obra de uno de los autores de cómic underground más notorios de los últimos años.