Quizás para los aficionados de Philip K. Dick no sea una sorpresa, pero me ha llamado la atención encontrarme con la novela infantil que escribió, Nick and the Glimmung. Se trata de un producto que en Estados Unidos llaman YA (‘Young adult’) y que nosotros colocaríamos a medio camino entre la literatura infantil y juvenil. Fue escrita en en 1966 y publicada en 1988 en Inglaterra. Al parecer, nunca fue traducida al castellano, pero podría ser reeditada en breve en EE.UU.
Los mundos creados por la literatura de Dick son complejos, multifacetados y desasosegantes, esto es más que un lugar común. No parecen los lugares más apropiados para una aventura para todos los públicos. Sin embargo, lo que destacan quienes han leído Nick and the Glimmung es que Dick consiguió adaptar al tono y a las peripecias del género infantil tanto sus mundos posibles como sus obsesiones recurrentes.
Nick and the Glimmung está encuadrada en la continuidad de una de las novelas ‘adultas’ de Dick, Gestarescala (Galactic Pot Healer). En un hipotético 1992, Nick es obligado a huir de la Tierra junto con su familia debido a su gato Horace, ya que el sistema opresivo y policial que rige nuestro planeta prohibe tener mascotas. Empezarán una nueva vida en el planeta Sirius 5 y conocerán a diferentes tipos de alienígenas, entre ellos al poderoso y sabio Glimmung, además de enfrentarse a réplicas de sí mismos y a un libro que predice el futuro.

