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		<title>Magazine - nietzsche</title>
		<link>http://www.papelenblanco.com</link>
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Blog sobre literatura, críticas de libros, internet y letras.		</description>
		<pubDate>2012-02-13 07:12:47</pubDate>

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      <title><![CDATA[Restaurada la casa de campo de George Sand]]></title>
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      <pubDate>Sat, 17 Jan 2009 02:47:48 +0000</pubDate>

      <author>Juliana Boersner</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="centro" src="http://img.papelenblanco.com/2009/01/505366002_b879f18777.jpg" alt="Casa de george Sand" /></p>

	<p>Los lugares en los cuales vivieron los escritores tienen un encanto muy especial. Casas, cafés, escuelas, cementerios son sólo algunos de los espacios que solemos visitar en un intento por conocer un poco más de la vida y de las cosas que pudieron inspirar la escritura de nuestros autores favoritos. Hoy la noticia que quiero comentar trata de la <strong>restauración de la casa de campo</strong> de una de las escritoras más polémicas e interesantes de Francia: <strong>George Sand</strong>. </p>

	<p>Amandine Aurore Lucile Dupin nació en París en 1804 hija de un aristócrata. Fue criada por su abuela en el pueblo de Nohant, posteriormente se casó, tuvo dos hijos y se divorció. Este anecdotario tan rápido y estereotipado es porque no representa lo que posteriormente fue esta mujer que escandalizó al mundo social del momento al vestirse como un hombre, fumar en público y tener varios amantes, entre los cuales estuvieron Nietzsche, Chopin y Alfred de Musset. <!--more--></p>

	<p>Con <strong>Chopin</strong>, por ejemplo tuvo una relación bastante larga y pasaron juntos estancias temporales en la casa de Nohant a la cual Sand se había retirado luego de vivir en Paris. Allí en esa casa, Chopin compartió con la escritora varias temporadas y por alli pasaron múltiples personalidades como Delacroix, Franz Lizst, Balzac, Victor Hugo, Flaubert, algunos de los cuales fueron sus protegidos. </p>

	<p>George Sand falleció en Nohant en 1876 y sus restos reposan en los terrenos de esta casa que se convirtió, con el transcurrir de los años, en un museo y ahora reabre sus puertas, luego de una cuidadosa restauración,  para mostrar la manera en la cual vivía la artista. Las diferentes habitaciones permiten reconstruir imaginariamente las veladas al calor del fuego, las comidas que se servían en el comedor o las lecturas que se hacían en la sala y los acordes que se escuchaban en los salones.</p>

	<p>En esta mansión, George Sand escribió la mayor parte de sus obras que incluyen sobre todo novelas pero también algunos poemas, cartas y escritos autobiográficos como &#8216;Historia de mi vida&#8217; o &#8216;Un invierno en Mallorca&#8217;, en el que relata el viaje que hizo con sus hijos y Chopin a la ciudad española en el invierno de 1838. De sus novelas, las más conocidas son &#8216;Lelia&#8217;, &#8216;El pantano del diablo&#8217; y &#8216;La pequeña Fadette&#8217;. </p>

	<p>Uno de los atractivos principales de la casa es el que antiguamente fue el galpón para las ovejas, ya que alli se ha contruido una sala para recitales y conciertos con una capacidad de 412 puestos en donde se retomará la realización de los Encuentros Musicales Internacionales Frédéric Chopin, que consisten en una semana, por lo general del mes de julio, dedicada totalmente a la obra del insigne músico. </p>

	<p>Vía | <a href="http://www.revistaenie.clarin.com/notas/2009/01/07/_-01835286.htm">Revista Ñ</a><br />
Sitio oficial | <a href="http://maison-george-sand.monuments-nationaux.fr/en/">Maison de George Sand</a><br />
Fuente de la imagen | <a href="http://www.flickr.com/photos/francesca911/505366002/">Francesca911 (Flickr)</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[¿Cuál es la mejor receta para convertirse en escritor?]]></title>
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      <pubDate>Sun, 07 Dec 2008 14:35:18 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" src="http://img.papelenblanco.com/2008/12/escritor.jpg" alt="" />A menudo me preguntan cómo lo hago. Cómo escribo. Dónde he aprendido el secreto. De dónde saco las ideas. </p>

	<p>Esta curiosidad parece que deba ser saciada de la misma forma que un lego en informática decide aprender a usar el <em>Photoshop</em>: apuntándose a un cursillo de 30 horas para dominar los más íntimos secretos del software. Si el lego en informática hubiera dedicado una media hora a investigar a través de Internet, hubiese descubierto que entre videotutoriales, manuales para torpes, foros y demás recursos lo del cursillo, además de una monumental pérdida de tiempo, hubiera supuesto un despilfarro considerable de dinero.</p>

	<p>La cosa se parece a apuntarse a un curso para usar el mando a distancia de la televisión, cuando es mucho más fácil probar y equivocarse, investigar por uno mismo, hacerse con el mando día a día. Más fácil pero también más difícil. Es más difícil porque primero hay que derribar un mito. El mito de que todo se aprende en las aulas, que existen trucos incontrovertibles, que hay recetas, que la sabiduría se puede encapsular y vender en dosis milimetradas. Cualquier cosa antes que emplear un poco el pensamiento lateral y la transpiración para obtener la sabiduría por nuestros propios medios, aprehendiéndola.</p>

	<p>Pueden darse excepciones, pero hablo de la generalidad: todos somos un poco tullidos a la hora de buscar soluciones, preferimos que alguien nos las sirva en bandeja con un “¡conviértase en X en tres meses!”.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>En ese sentido, escribir se parece mucho a tocar un instrumento: la única forma de arrancar un arpegio consiste en invocar el tesón, la única manera de digitar un <em>diminuet</em> consiste en invocar la transpiración. En términos literarios, la única forma de saber si estamos en el buen camino consiste en rellenar lo escrito hace un año y comprobar que no nos reconocemos: da igual la edad que tengas, tu competencia lingüística o tu estatus literario. Si no cambias, no avanzas; si no tiras nada a la basura, es tu escritorio el que se llena de basura. </p>

	<p>Esta perogrullada no lo es tanto. Los que aspiramos a escribir, en pocas ocasiones estamos dispuestos a sacrificar ciertas cosas. Creemos que el buen escritor lo es por algún talento natural, exclusivamente. Hay de eso, por supuesto, pero el talento natural sólo determina el tiempo que debemos invertir en ser solventes escribiendo. Tampoco aspiremos a la excelencia, porque ¿quién es inequívocamente genial? ¿Acaso el genio de ahora no era considerado mediocre antaño y viceversa? Lo importante no es brillar más que nadie (algo que tampoco depende sólo de nosotros sino del azar, los contactos, el fáustico mercadeo) sino hacerlo bien. Y hacerlo bien no requiere más que práctica constante, mucha lectura y el examen minucioso de la técnica del autor que nos gusta. </p>

	<p>Otro aspecto que cabe borrar de la imagen del escritor prototípico es la del bohemio hasta las cejas de absenta, pulsando las teclas de una vieja Remington a ritmo de pistón y plasmando pulcramente una obra maestra dictada al oído por las musas.</p>

	<p>Esa sensación de que todo fluye ocurre en contadas ocasiones. Puede que un fragmento escrito a vuelapluma parezca estar llamado a cincelarse en mármol. Puede que hasta un capítulo entero. Pero la mayoría de veces sólo es una frase: el resto son aristas e imperfecciones a las que hay que pasar la garlopa una y otra vez, hasta que te duelan las manos, los hombros y el cerebro.</p>

	<p>La obra en sí no se concluye ni mucho menos con el primer borrador. La cosa se parece más a encajar las piezas de un rompecabezas, haciendo continua gimnasia retórica para sacarle algo de músculo al texto. <strong>Thomas Mann</strong> lo definió muy elocuentemente: “Un escritor es alguien para quien la escritura es más difícil que para cualquier otro”. <strong>Carl Hiaasen</strong> escribía novelas de humor pero decía: “cuando llego a casa a la hora de comer, después de haber estado escribiendo durante toda la mañana, mi esposa dice que parece que venga de un funeral”. ¡Y hacía humor!</p>

	<p>Los <em>Ensayos</em> de <strong>Montaigne</strong>, por ejemplo, no emergieron de su mente ya plenamente conformados sino tras innumerables correcciones añadidos y revisiones. Autores considerados brillantes hoy en día como <strong>Stendhal</strong> no se iniciaron como tal: empezó esbozando insípidas obras de teatro y sus obras de referencia no emergieron hasta haber pasado por todos estos intentos infructuosos y décadas de trabajo infatigable. El poeta estadounidense <strong>Walt Whitman</strong> se pasó toda la vida modificando hasta la extenuación su obra <em>Hojas de hierba</em>, con ese perfeccionismo maniático suyo tan <em>kubrickiano</em>. </p>

	<p><strong>Nietzsche</strong> describe perfectamente el agotador trabajo que requiere escribir:</p>

	<p><blockquote><p>La receta, por ejemplo, para llegar a ser un buen novelista es fácil de dar, pero la ejecución supone cualidades que generalmente se pierden de vista cuando se dice “No tengo bastante talento”. Hagamos más de cien proyectos de novelas, que no rebase ninguno de dos páginas, pero escritas con tal propiedad, que no sobre ninguna palabra; pongamos todos los días, por escrito, anécdotas, hasta llegar a aprender la forma más plena, más eficaz; sed infatigables en recoger y pintar tipos y caracteres humanos; relatad siempre que podáis y escuchad los relatos con oído atento para percibir el efecto producido en los oyentes; viajad como paisajistas y pintores de costumbres; extraed para vuestro uso, de cada ciencia, aquello que, bien expuesto, es capaz de producir efectos artísticos; reflexionad, en fin, sobre los motivos de las acciones humanas, no desdeñéis ninguna educación que pueda instruiros sobre este punto y coleccionad todos estos datos noche y día. Invertid en estas múltiples experiencias unos diez años; y entonces lo que produzcáis en vuestro taller podrá salir a la luz pública.</p></blockquote></p>

	<p>Para pasar de peso <em>welther</em> a paso medio o peso pesado, no hay otra: hay que darle a las mancuernas y dejarse de tanto gimnasio caro, al que, por otra parte, en pocas semanas dejaremos de acudir por desidia (aunque la cuota la sigamos apoquinando unos meses más con la vana pretensión de que tarde o temprano reuniremos ánimos para volver). Y ahora, entonemos las primeras notas de <em>Rocky</em>… y ¡a por ello! </p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Catilina, la forma de preexistencia de todo César]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/historia/catilina-la-forma-de-preexistencia-de-todo-cesar</link>
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      <pubDate>Tue, 02 Sep 2008 11:10:47 +0000</pubDate>

      <author>Mireia Long</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" src="http://img.papelenblanco.com/2008/09/Conjuraci%C3%B3n%20de%20Catilina.jpg" alt="Conjuración de Catilina" />Un hombre extraordinario en fuerza física y moral. <strong>Catilina</strong>, llamado por nacimiento e inteligencia a conseguir honores y poder, pero perseguido una y otra vez por una maldición que el mismo parece provocar. Este es Catilina. Su conjura y caída las narra <strong>Salustio Crispo</strong>, un historiador que vivió poco después de los acontecimientos y que conoció a muchos de los protagonistas del drama. </p>

	<p>La figura de este patricio, presentada a la Historia por los que fueron sus enemigos, no pierde por ello esa grandeza convulsa de los que son precursores de la destrucción de mundos caducos y de la construcción de nuevos mundos. </p>

	<p>Quizá Catilina no acabase con la vida de sus familiares más cercanos ni planease que los hijos de los romanos asesinaran a sus padres en mitad de la noche, quizá todo eso sea mentira. Pero el joven <strong>Sergio Catilina </strong>había ascendido a la sombra del último Sila, el terrible cercenador de cabezas y reconstructor del patriciado. No debía ser inocente. </p>

	<p>Así que aunque algunos aspectos de su conjura no fuesen tal como Cicerón los presenta ni tal y como Salustio narra, sucedió algo que convulsionó Roma y de lo que fue el protagonista. Ni siquiera las pruebas presentadas en las obras de sus enemigos son completamente consistentes. Pero todo esto fue el preludio del Fin de la República y Catilina, ambicioso y revolucionario, representó el comienzo del fin. La caída de la República estaba gestándose desde hacía un siglo, pero hasta Catilina los romanos parecían se daban cuenta de hacia donde caminaban. Por eso este personaje obscuro, pasional pero frío, está cargado de un aura maldita que llevará para siempre.<!--more--></p>

	<p>Pasiones y ambiciones en el Senado y en la Guerra. Los jóvenes de una ciudad convulsa, enfrentada a cambios que no logra asimilar, entregados a conjuras y a escándalos. Un adulterio descubierto en mitad de una reunión de la Curia por Catón, paradigma de la rectitud moral, y hermano Servilia, la sibilina dama licenciosa  que advierte en una nota interceptada a su amante de los acontecimientos, mientras todo sucede ante los ojos de su marido, cónsul en ese momento. </p>

	<p>Los que un cercano día serán dueños del destino de la ciudad, César y Craso, en mitad de la tormenta, saldrán finalmente reforzados de esta aventura que, siendo el mayor triunfo político de Cicerón termina siendo su Némesis.</p>

	<p>Todo esto sucede en esta breve obra de ritmo ágil y casi novelesco, con discursos fascinantes e intrigas de todo tipo. Salustio trata de brindarnos datos, pero también motivaciones y causas. Como fuente histórica, estudiada con la necesaria cautela, sigue siendo imprescindible. </p>

	<p>Las obras clásicas pueden descubrirnos una y otra vez el fondo de las pasiones humanas. Sus reediciones son siempre una grata sorpresa que merece atención, pues la pervivencia del estudio de los clásicos es indispensable para la salud cultural de nuestra sociedad. En esta ocasión os presento esta, editada por <strong>Losada</strong>, con traducción y notas de <strong>Maria Eugenia Steinberg</strong>. </p>

	<p><blockquote><p>&#8220;Casi todos los genios conocen como una de sus evoluciones la “existencia catilinaria”, un sentimiento de odio, venganza y rebeldía dirigido contra todo lo que ya es, en vez de devenir&#8230; Catilina; la forma de preexistencia de todo César.&#8221;.</p></blockquote></p>

	<p>La interpretación de la figura de Catilina que hizo Nietzsche siempre me ha fascinado, sabiendo que es literatura sobre literatura, eso no la hace menos real, sino más. Nunca sabremos como sucedió todo aquello ni quien era aquel hombre, pero se ha convertido en un simbolo de enorme intensidad y malvada fascinación.</p>

	<p>Más información | <a href="http://turan.uc3m.es/uc3m/inst/LS/apolo/salustio.html">Proyecto Apolo</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[La locura de Nietzsche a través de la mirada de su madre]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/escritores/la-locura-de-nietzsche-a-traves-de-la-mirada-de-su-madre</link>
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      <pubDate>Thu, 14 Aug 2008 01:08:59 +0000</pubDate>

      <author>Juliana Boersner</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" src="http://img.papelenblanco.com/2008/08/Nietzsche%20y%20su%20madre.jpg" alt="Nietzsche y su madre" /><strong>Friedrich Nietzsche</strong> es probablemente uno de los intelectuales alrededor de los cuales se han tejido más historias y mitos que lo contruyen y deconstruyen como uno de los pilares fundamentales de la filosofía del siglo pasado, si, pero también como una suerte de monstruo que anunció la muerte de Dios y que justificó la emergencia de los absolutismos políticos y, en especial, del nazismo. </p>

	<p>Pero de lo que se trata hoy no es de entrar en honduras en torno a su obra, sino del rescate de los textos epistolares a través de los cuales <strong>la madre de Nietzsche</strong> dió cuenta de la evolución de la <strong>locura</strong> de su hijo durante los años en que lo estuvo cuidando. Franziska Nietzsche, nacida Oehler, cuidó a su hijo desde 1889 una año después de que éste sufrió una crisis nerviosa en Turín. Él no se recuperaría, pero su madre se encargaría de cuidarlo, al menos hasta la fecha de su muerte en 1897. <!--more--></p>

	<p>Las 60 cartas, inéditas hasta los momentos en español, fueron publicadas por la <a href="http://www.editorial-sietemares.es">editorial Siete Mares</a> y reflejan, según la mayoría de las referencias críticas, el amor y entrega de una madre por su hijo-genio, a quien llegó a llamar &#8220;mi melancólica alegría&#8221;, frase que le da título al libro. Son epístolas escritas al matrimonio de Franz Overbeck y su esposa, Ida. El primero, habia conducido a Nietzsche hasta Basilea (Suiza) en 1889 hasta donde se encontraba Franziska. En las cartas podemos encontrar un registro bastante desgarrador del deterioro del filósofo a quien se le diagnosticó parálisis cerebral progresiva, así como de la vida que sobrellevaban entre grandes penurias económicas. </p>

	<p>Ella le leía y buscaba conversación con él acerca de los temas que le interesaban, en un intento bastante fútil por mantenerlo activo:</p>

	<p><blockquote><p>En las horas del crepúsculo, cuando la oscuridad suele ser tanta que ni siquiera nos vemos, realizo una especie de ejercicio de memoria. Por ejemplo, le pregunto por Epicuro, Aristóteles, &#8216;cuénteme quién fue (...)&#8217;. Y me cuenta cosas durante una hora (...), de tal manera que siempre lamento que no lo escuche ninguna persona culta y erudita que pudiera replicarle de manera análoga </p></blockquote></p>

	<p>En otro momento, ella comenta acerca del temor que le da leer &#8216;Así habló Zarathustra&#8217;, por miedo a no reconocer al hombre a quien dio la vida. Escribe en 1891:</p>

	<p><blockquote><p>Me afecta mucho, en la medida en que los cimientos de nuestras creencias se tambalean, y al final, incluso, podría resentirse el amor que siento hacia un caballero tan querido y un hijo tan amado</p></blockquote></p>

	<p>Es el mismo tema del que ya hemos hablado tangencialmente, y que alude a la relación entre la vida y la obra de un intelectual, y cuyo interés se potencia cuando se trata de una relación parental (recuerdo, por ejemplo, el miedo que tuvo Pamuk de que su padre fuera mejor escritor que él). Las cartas, en este sentido, y sobre todo el tipo de cartas en las que se basa esta edición, los muestran en toda su desnudez, siempre a través de la mirada del otro, pero desnudo.</p>

	<p>Hay un elemento que dará gusto a la comidilla biográfica de Fritz y es todo aquello que tiene que ver con la lucha de la hermana de Nietzsche por adueñarse del legado intelectual de su famoso hermano. Ella, Elizabeth, mostró al filósofo en público cuando ya no era capaz de reconoder a nadie y permitió y motivó que se relacionara su obra con el horror de los nazis. <!--more--></p>

	<p>Chismes aparte, las cartas siempre ejercen una fascinación muy especial y estas mucho más por ser documentos que registran la cotidianidad del momento y de esta pareja tan particular. No sé si a cualquiera de los dos les habría gustado que estos documentos salieran a la luz. Nosotros lo agradecemos. </p>

	<p>Vía | <a href="http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/misc/newsid_7549000/7549755.stm">BBC</a><br />
Más información | <a href="http://www.revistaenie.clarin.com/notas/2008/08/08/_-01732921.htm">Revista Ñ</a><br />
Sitio oficial | <a href="http://www.editorial-sietemares.es/html/melancolica.html">Editorial Siete Mares</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[La casa y la tumba de Nietzsche ya no serán demolidas]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/escritores/la-casa-y-la-tumba-de-nietzsche-ya-no-seran-demolidas</link>
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      <pubDate>Sat, 05 Apr 2008 20:24:34 +0000</pubDate>

      <author>Juliana Boersner</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" src="http://img.papelenblanco.com/2008/04/Casa%20de%20Nietzsche.jpg" alt="Casa de Nietzsche" />Desde hace unos días se venía comentando acerca del proyecto de derruir tanto la casa de Friedrich Nietzsche como su tumba en la ciudad alemana de Röcken. </p>

	<p>A raíz de unas excavaciones profundas por parte de la empresa Mibrag para conseguir carbón, la demolición de la casa en la que nació el filósofo y de su tumba, parecía inevitable. Sin embargo, las cosas no fueron tan bien para la compañía minera y no podrán desarrollar su proyecto por razones económicas. </p>

	<p>El anuncio fue hecho por el ministro de economía del estado de Sajonia-Anhalt, Reiner Haseloff quien la calificó de una muy buena noticia. </p>

	<p>Röcken sigue siedo una pequeña ciudad al este de Alemania. En ella sólo viven 600 habitantes y allí nació Nietzsche en 1844 y también fue sepultado, al lado de la tumba de sus padres, en 1900. </p>

	<p>Vía | <a href="http://www.eluniversal.com.mx/notas/495661.html">El Universal</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Finlandia: Piden sacar a Nietzsche del currículum]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/legislacion/finlandia-piden-sacar-a-nietzsche-del-curriculum</link>
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      <pubDate>Tue, 04 Dec 2007 22:46:30 +0000</pubDate>

      <author>Paolo Fava</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" id=image2233 alt=nietzsche.jpg src="http://img.papelenblanco.com/2007/12/nietzsche.jpg" />Leo con sorpresa en <a href="http://www.elmundo.es/elmundo/2007/11/30/escorpion/1196419564.html">El Escorpión</a> que, como reacción a la espantosa matanza escolar del mes pasado en una escuela de <strong>Jokela</strong>, Finlandia, un Consejero de Educación ha solicitado la retirada de <strong>Nietzsche </strong>de la asignatura de Filosofía. El asesino, un estudiante de bachillerato, era un ávido lector del filósofo alemán y de <strong>Platón</strong>. </p>

	<p><blockquote><p>El Consejero de Educación encargado de la asignatura de Filosofía, Pekka Elo, exigió desde las páginas del diario Helsingin Sanomat que los profesores adopten una actitud crítica hacia Platón y afirmó que estudiar a Nietzsche no es imprescindible en el curso básico obligatorio de Filosofía en los institutos</p></blockquote></p>

	<p>El asesino también admiraba a <strong>Hitler</strong>, pero no tengo noticia de que ningún Consejero del área de Historia haya propuesto eliminar la enseñanza de la II Guerra Mundial. Que todo podría darse.<!--more--></p>

	<p>Lo de Platón no merece ni comentarse. Si después de leer a Platón te entran ganas de mirar directamente al sol y te quedas ciego, a nadie se le ocurrirá acusar a Platón. Te culparán a tí por idiota. Y tendrán razón, porque el idiota llega ciego a la filosofía y la abandona aún más ciego. En cuánto a la actitud crítica: ¿es que hay alguna otra forma de enseñar filosofía?</p>

	<p>Pero Nietszche&#8230; es otra cosa. Porque no es difícil hacer la triangulación que hizo el asesino exhibicionista de Jokela y que hemos hecho todos detrás de él: Nietzsche &#8211; Hitler &#8211; crimen. Nietzsche habló del superhombre y Hitler justificó con la búsqueda del superhombre el genocidio. Resulta que algunos encuentran en Nietzsche la legitimación a su caída en el abismo. Algo de esto sabía el propio Nietzsche cuando hablaba del riesgo de convertirse en el monstruo contra el que se lucha. Intuía que la historia le asociaría a la monstruosidad.</p>

	<p>Encuentro curiosa esa manera de demonizar las causas ambientales, de casi intentar disculpar el hecho del asesinato por las razones enfermas del culpable. De buscar la epidemia en el caso aberrante. Creo que los que vimos la televisión y no nos volvimos asesinos, los que jugamos a los videojuegos y no nos volvimos asesinos, los que leímos cómics y no nos volvimos asesinos deberíamos pesar un poco en estos juicios. Los que leímos a los filósofos y no nos volvimos asesinos también, y a los que nos preocupa que el alarmismo se imponga sobre la razón.</p>

	<p>Vía | <a href="http://www.elmundo.es/elmundo/2007/11/30/escorpion/1196419564.html">El Escorpión</a></p>      ]]></description>
      </item>
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