(continuación de la entrevista)

Agustín Fernández Mallo, el escritor
Papel en Blanco: ¿Cuándo supo que iba a ser escritor? ¿Fue de un día para otro, o fue una “vocación” que se fue gestando lentamente?
AFM: Algo gradual, como todo. Empecé haciendo poesía a los 17 años, porque tocaba la batería en algunos grupos y nadie quería hacer las letras de las canciones, así que las hacía yo. Ahí vi que me gustaba escribir poesía, después todo fue poco a poco. Quizá empecé un poco más en serio a los 23 años. Y tras dejarlo, lo retomé a los 30. Más o menos.
PeB: Su novela Nocilla Dream fue un éxito sin apenas promoción y en una editorial cuasi-desconocida. Ahora, en Alfaguara, todo parece indicar que puede ser su consolidación como autor referente en la narrativa española actual. ¿Cómo se ve? ¿Su crecimiento va a seguir siendo exponencial?
AFM: Quién lo sabe. Exponencial no creo, porque llegaría al infinito, en algún momento ha de detenerse. Pero para mí, con haber llegado hasta aquí ya está bien. No pretendo el Nobel, sólo escribir lo que me apetece en cada momento, siguiendo el impulso de mis necesidades creativas. A lo mejor no escribo nada más. Quién lo sabe.

Nocilla Dream ha sido una de las sensaciones literarias en los dos últimos años. Si bien no lo he leído aún, es una de las novelas que más curiosidad me despierta y una de las prioritarias para una lectura próxima. He oído/leído que el estilo es arrollador, la trama muy original y envolvente, y el conjunto inolvidable. Algo que sólo podrían adaptar al cine directores de la talla de Paul Thomas Anderson o Jim Jarmusch por las extravagancias narrativas que se permite su autor.
El Cultural publicó la pasada semana un plus acerca de la fragmentaria y revolucionaria (en el panorama nacional) Nocilla Dream.: una 