Novela total y perdonen los lugares comunes pero 744 páginas dan para mucho y además con la letra pequeña. Xavier Velasco se ha puesto manos a la obra y su pequeño arbolito se ha convertido en una novela titánica, robusta y con una construcción de personajes dignas de un estudio más exhaustivo.
Joaquín, el protagonista de Puedo explicarlo todo (Alfaguara, 2011) es un perdedor nato. Fredesvinda escapa, ya no de otros, sino de sí misma. Isaías Balboa es un viejo gurú que se cree lo que enseña, Nancy es un fantasma perturbador y Dalila es un sol, es un amanecer cada vez que aparece. Como ven unos personajes que prometen y que os darán qué pensar.
Las historias que se cruzan en esta maravillosa novela, en la que nada es lo que parece, está levantada sobre los hombros de unos personajes entrañables y de una redondeada técnica marca de la casa. Consigue Xavier Velasco que te persigan después de su lectura, te hacen reír sus gags ácidos y entrañables, se apoderan de uno como una melodía feliz y entrañable hasta el grito.
Una novela en la que deben quedarse por varios días, sin prisa, han de mudarse allí a México y levantar el pie del acelerador de lectura de palabras por minuto para disfrutar de estas excelentes historias.

En los créditos iniciales de los telefilmes es habitual leer la advertencia de que los hechos narrados están basados en hechos reales o, por el contrario, que cualquier semejanza entre los personajes de ficción y la realidad es pura casualidad. Porque el principal yacimiento del que el autor extrae sus ideas es de la realidad circundante, aunque él no lo pretenda.
Todas las vidas merecen ser escritas. La intrahistoria, que diría Don Miguel de Unamuno. Y la guerra, las guerras, tienen su intrahistoria, su magma, el que forman los protagonistas anónimos de aquellos dramas. Porque la guerra siempre es un drama y la pretendida victoria o la cacareada liberación no son más que un daño colateral del horror de matarnos unos a otros.
Mañana, 5 de octubre de 2011, se fallará el V Premio Logroño de Novela, al que Papel en Blanco asistirá a fin de ofreceros la última hora y, también, algunas palabras del ganador.
La metaficción es algo así como la autoconsciencia en el ámbito de la literatura. Es la advertencia de que estamos leyendo un libro y que el libro está compuesto de una historia inventada y unos personajes que no existen más allá de nuestra mente. 

