Era por lo menos curioso que dentro de los Estados Unidos de Norteamérica no se hubiera presentado algún caso de polémica fuerte contra Google Books frente a otras plataformas de edición de libros online.
Google no es la única respuesta a la exigencia cada vez más generalizada de digitalizar libros y otros documentos con miras a la creación de bibliotecas digitales. Al lado de ella tenemos, por sólo mencionar dos, a la más antígua de todas que es la del Proyecto Gutenberg y luego a otra que está trabajando fuerte que es la de la Open Content Alliance o Alianza por el Contenido Abierto.
La noticia hoy es que la avanzada de Google por hacerse con los contenidos de las Bibliotecas Públicas y privadas del país norteamericano ha recibido un revés en una de las ciudades más respetadas por su tradición cultural y universitaria: Boston. Y no por cualquier biblioteca, sino por la Biblioteca Pública de Boston y por la del Instituto Smithsonian.

