‘El fin de la raza blanca’ (Páginas de Espuma, 2012) es un libro de cuentos sin fisuras, sin paradas para congraciarse o disfrutar del paisaje. Es un libro para lectores curtidos y que no se engañan con las luces de una vida cómoda y en apariencia inocente.
El libro de Eugenia Rico (Gijón, 1972) desde su primer cuento, ‘La cucharilla’, advierte de lo que sigue. Aquí comparecen pederastas, psicópatas, maltratadores, espías, gentes cercanas y cotidianas que esconden su oscuridad bajo sus sonrisas benévolas o gestos altruistas que no son más que presagios de lo peor.
Dejando atrás los temas (amplios, aplastantes), llegamos a la técnica, al oficio de narrar. Eugenia Rico utiliza distintos géneros en este libro: la microficción, el relato de aventuras, la literatura fantástica, el thriller. No se da tregua. No se priva de ninguna herramienta con tal de llevarnos por esos parajes tétricos y oscuros de la vida cotidiana, tan a la orden del día.
‘El fin de la raza blanca’ es también un texto de tonos y densidades rítmicas que endulzan lo rudo de la lectura. El caso más lirico y de una riqueza de imágenes precisas es ‘La línea gris’ que alcanza altas cotas de emoción. Lo brutal y directo de ‘Selena’ contrasta con el anterior dejando también en el lector la sensación de haber visto el horror en un cuento tan breve y poderoso.


Julián Marías (1914-2005) fue el último gran filósofo español. Discípulo de Ortega y Gasset y a la vez corriente crítica frente al maestro, el pensamiento de Marías (un existencialismo pesimista enraizado en una concepción cristiana de la vida) le valió multitud de enfrentamientos y desplantes por parte de las élites académicas tanto de la dictadura como la democracia. Sin embargo, encontró en el extranjero la relevancia que se le negó en su patria, y es uno de los pocos filósofos españoles en haber influído en las corrientes intelectuales del siglo XX. Recordemos, por ejemplo, cómo Marías es citado por los personajes de Rayuela.
Mi compañero Paolo me ha recordado con su entrada sobre Tintín que el próximo día 22 de mayo se cumple el I Centenario del nacimiento de Georges Rémi, más conocido como Hergé.