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¿Cómo crear la lengua perfecta? (II)

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c3po.jpgEl único intento de lengua perfecta que ha tenido cierto éxito ha sido el esperanto, que fue concebido por una tal Ludovic Lazarus Zamenhof (15 de diciembre de 1859).

Zamenhof era todo un polígloto de joven: en su adolescencia ya dominaba el francés, el alemán, el polaco, el ruso, el hebreo, el yiddish, el latín y el griego. Adorador del lenguaje como era, y con la convicción de que un idioma universal que se pudiera aprender fácil y rápidamente podría mitigar muchos males sociales, Zamenhof construyó el esperanto.

Saluton! Cu vi parolas Esperanton? Mio nomo estas Sergio. (Hola. ¿Hablas esperanto? Me llamo Sergio.)

Sin embargo, a pesar de ser el lenguaje artificial más hablado del mundo, apenas lo usan unos pocos millones de personas: una décima parte del 1 % de la población mundial. Así pues, parece ser que poco importan las dificultades intrínsecas de un idioma: las razones por las que las personas deciden hablar un idioma son otras.

Lo que lleva a una lengua a imponerse sobre otra es básicamente una cuestión de política, dinero e influencia. El francés, en su día la lengua más hablada en Occidente, se vio desplazada por el inglés no porque esta lengua fuera mejor, sino porque el Reino Unido y Estados Unidos adquirieron un papel más poderoso e influyente que el de Francia.

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Luchan por salvar de la hoguera un manuscrito de Nabokov

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Vladimir NabokovDimitri, el hijo y heredero de Vladimir Nabokov (1899-1977), es la única persona que tiene en sus manos la decisión en torno al destino final de un manuscrito que su padre dejó y que le pidió destruir a su muerte. Se trata de Laura, una obra “técnicamente perfecta” pero inconclusa, en la que trabajaba el escrito ruso en los días previos a su muerte.

Al no saber cuántos días le quedaban de vida, dejó instrucciones para que el manuscrito fuera destruído si él no era capaz de terminarlo, ya que el escritor, según palabras de su hijo, “no deseaba que algún libro inconcluso perturbara su memoria”.

Son ya muchas las voces que se han manifestado en esta historia, que por cierto no es reciente, ya que Nabokov, quien se nacionalizó estadounidense, murió hace ya más de 30 años y todo este tiempo ha esperado su hijo para ejecutar la sentencia.

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