Bien saben los que siguen mis lucubraciones un tanto locuelas que las poesías me parecen una estafa: ripios publicitarios, mensajes para estampar en una camiseta, elóganes rimados, canciones de verano, las tan en boga batallas verbales de raperos… que pretende cristalizar una enseñanza más fácilmente recurriendo a la musicalidad (como un mantra adormecedor, un discurso zombi, una paremiología simplificada, un dogma, un meme musical). Vestir ideas simples con lenguaje oscuro transmite muchas más sugerencias al lector, hasta el punto de que lo leído puede llegar a significar cualquier cosa, dependiendo de la idiosincrasia del lector.
Si embargo, las creaciones surgidas de lo aleatorio me fascinan. La falta de claridad y la ambigüedad en la ficción me estremecen. Por eso siento devoción por ejercicios poéticos como el propuesto por Cadáveres exquisitos.
El origen de Cadáveres exquisitos es el siguiente. Tras la Primera Guerra Mundial, Paul Eluard, y otros, se reunieron en un café e intentaron hacer el siguiente ejercicio (la crítica literaria considera que el ejercicio fue espoleado por el sentimiento depresivo tras la guerra y la necesidad de evadir la realidad). El ejercicio consistía en que cada uno escribiera por turnos en un papel doblado un fragmento predeterminado de una frase sin saber lo que habían escrito los demás.
El primero escogería un adjetivo, el segundo un nombre, el tercero un verbo, el cuarto un adjetivo y el quinto un nombre. El primer ejercicio publicado de este orden aleatorio (y colectivo) produjo la siguiente frase poética:

Como os decía en la anterior entrega de esta serie de artículos acerca de las limitaciones del lenguaje como forma de alimentar la literatura, la imprecisión del lenguaje también puede favorecer las elucubraciones filosóficas.
La forma original del poema que analizábamos es:
Mario Benedetti tuvo que ser ingresado desde la semana pasada en una clínica en Uruguay por una agudización del cuadro bronquial que viene presentando en los últimos meses. Hasta hoy no ha habido mejoria y sigue estando en 
Por tercer año consecutivo, se celebrarán en la facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Valladolid Versátil.es, unas jornadas de poesía abierta, del 11 al 13 de marzo.