La verdad es que ha sido una muy agradable sorpresa saber que finalmente Elena Poniatowska se hace acreedora del Premio Rómulo Gallegos con su novela El tren pasa primero, una novela, como casi todas las de ella, en la que los referentes históricos juegan un papel fundamental.
Se trata de una novela basada en la vida de Demetrio Vallejo y narra una época de la historia mexicana de grandes luchas sindicales, una de las cuales, la de trabajadores ferrocarrileros dirigió, ficticiamente, el protagonista de esta novela. Relata, igualmente, la desaparición de las líneas de trenes de pasajeros en el México de los años 60.
Para Elena Poniatowska las minorías son siempre un motivo privilegiado para la escritura, con obras que bordean el género de las crónicas, como, por ejemplo, en el caso de Hasta no verte Jesús mío, que narra la historia de Jesusa Palancares, una trabajadora doméstica y campesina; o el género biográfico, como fue el caso de Tinísima (que también fue finalista del Premio que hoy la honra) o de Querido Diego, te abraza Quiela, una novela epistolar.