El jerezano José Manuel Caballero Bonald ha sido el ganador de la sexta edición del Premio de Poesía Federico García Lorca. Luis Muñoz, representante de la Residencia de Estudiantes y uno de los miembros del jurado, lo ha descrito como “uno de los grandes artistas de la lengua española”, que resalta “por su exploración del idioma y por el uso de los vocablos más desusados”.
Es un poeta que ha reflexionado con mucho rigor sobre las posibilidades contemporáneas del Barroco, entendido no como una retórica, sino como un laberinto, como un proceso más largo para llegar a zonas de la conciencia.
El poeta andaluz se considera un lector permanente del creador del ‘Romancero gitano’, por lo que se siente especialmente orgulloso de recibir un premio con su nombre: Lorca fue uno de mis maestros y su escritura poética me sirvió de mucho en mis años de aprendizaje.

El poeta Tomás Segovia, ha sido bautizado como “el poeta de las dos orillas” por parte del jurado del Premio de Poesía Federico García Lorca de la ciudad de Granada. La elección es particularmente simbólica porque el veredicto resalta el hecho de que Segovia, nacido en Valencia en 1927, pero considerado por muchos un escritor mexicano, ha “devuelto a España lo que aprendió fuera”. La frase, que puede generar cierta polémica, viene a resaltar el periplo vital del poeta que emigró de su patria natal hacia México donde vivió gran parte de su vida, donde escribió gran parte de su obra y donde formó parte importante de la intelectualidad a través de su participación, no solamente como docente en El Colegio de México, sino también a través de su participación en Revistas como Presencia, la revista Méxicana de Literatura (de la cual fue director), Plural y Vuelta.
Con todo el revuelo del Nobel ha pasado de puntillas la concesión del Premio Lorca de Poesía, el segundo más importante después del 