Las cosas de Palacio… van deprisa. Y la justicia también, al menos a la hora de arrojarse a defender el honor de sus monarcas, como en los tiempos de Camelot. El Juez Grande Marlaska, que sustituye a Del Olmo durante las vacaciones, ha abierto el jucio oral contra los dibujantes del Jueves Manel Fontdevila y Guillermo Torres. La pena que pide el fiscal ha sido fijada en una multa de 3600 euros por atentar contra la honorabilidad de la Corona, causándo un notable daño en su prestigio institucional.
Es evidente que el juicio es lo de menos. Una vez que quedó claro que no se iba a pedir la barbaridad de dos años de cárcel porque el delito no atentaba contra las instituciones (nadie parece haber pillado que el chiste estaba en decir que. aparte de procrear, los príncipes no tienen oficio conocido, pero no seré yo quién vaya con el cuento al juez), todo está resuelto. El Jueves pagará gustoso la multa, merced a la magnífica publicidad que le ha hecho el asunto, y el juez que entre carreras y zancadillas se haga con el proceso podrá colgarse la medalla de Salvaspaña.
¿Que quedará? Pues una reflexión incompleta sobre la libertad de expresión y una tremenda decepción al desvelar los mecanismos podridos de cobardía y doble moral que chirrían bajo lo que debería ser nuestro mayor orgullo, el Estado de Derecho. No se ha tardado ni un mes en plantar al Jueves en el banquillo por un chiste verde. Yo, como tantos otros, para conseguir un juicio penal por amenazas tuve que esperar más de un año. La indefensión de un ciudadano anónimo no perjudica en nada a las instituciones. ¿O sí?

¡Arriba bufones de la tierra! Esto es lo que ha venido a decir el escritor gallego Manuel Rivas (¿Qué me quieres amor?) en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. Rivas presentaba una Historia dramática de la Cultura y, cuando empezó a hablar de los reyes y sus bufones, fue inevitable que surgiera el tema del secuestro judicial de El Jueves y el proceso por injurias a dos de sus dibujantes, cuyas diligencias ha iniciado esta misma semana el juez Del Olmo.
¿Recordáis el cuento del Traje Nuevo del Emperador? Al Emperador le hacen creer que lleva un traje del material más preciado del mundo, que sólo pueden ver los más dignos. El Emperador, por no quedar como un cualquiera, finje ver el traje y hasta acepta desfilar con él. Todo el mundo sigue el juego y se convencen unos a otros que están viendo al Emperador magníficamente vestido. Hasta que llega un niño y grita ¡El Emperador está desnudo!, con lo que se desmonta la pantomina y la multitud estalla en una risotada liberadora.
Habrá poca gente conectada a internet que no se haya enterado aún de la noticia, pero por si acaso ahí va el resumen: el juez de la Audiencia Nacional Del Olmo ha ordenado secuestrar los números de la revista satírica El Jueves por lo que considera “injurias a la Corona”. La portada de la revista muestra esta semana a los Príncipes de Asturias manteniendo relaciones sexuales para hacer un chiste sobre la ayuda de 2.500 por hijo recientemente introducida. 